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domingo, 4 de septiembre de 2022

POEMA DE JOSÉ ANTONIO GÓMEZ CORONADO


 IV

(a una encina ardiendo)

 

DERROTADA de luz, como un guerrero

al que tan sólo el tiempo ha derrotado,

cae al fin como un cuerpo al infinito

fragor de su penúltima batalla.

Y es un cadáver vivo que aún conserva

la mansedumbre triste de los seres

destinados al fuego, la nobleza

de haber visto en sus ojos tanto cielo.

Derrotado su afán, al fin, su cuerpo

será dios en la hoguera más humilde

y alzará en su agonía una plegaria

con que arrojar la luz que tantos años

atesoró su carne: grito eterno

que hará voz del silencio, como un coro

en el viento solemne de la noche.

Y al incendio de todos sus recuerdos

acudirán las bocas de otros cantos,

acudirán los nombres que ya nadie

pronunciará por ella. Y esta guerra

será al fin su victoria más temida,

será su vuelo manco hasta la tierra

donde ya duermen todas sus raíces.

Todo lo asume el fuego y su ceniza

será fría en el mármol de su tumba

como esa noche gris que ha consumido

toda su luz ardiendo con su cuerpo.

Todo lo asume el fuego y lo consagra,

todo lo purifica y en el humo

su luz de nuevo buscará otra sombra

que habitar en silencio, otra morada

donde dioses antiguos ya la aguardan.


  de “El triunfo de los días” Ediciones Rialp, 2002


 

viernes, 18 de febrero de 2022

POEMA DE ANTONIO MORENO


 

LA ZARZA ARDIENTE

 

Como en aquel principio,

cuando creía yo -tan joven era-

que todo comenzaba y acababa;

igual que entonces,

tan sólo cabe hablar acerca de este fuego,

acerca de esta hoguera inagotable

en cuya combustión todas las vidas

-cada nombre añadido,

cada nueva existencia-

vienen a ser carbones,

misteriosa resina,

ramas partidas, leves,

cortos, exiguos trozos de madera.

 

No existe, no conozco, nunca he visto

mayor verdad que el brillo sin pausa de esta lumbre.

 

Tan sólo importa el fuego,

este fuego voraz

donde arde el día,

que calcina las noches

lo mismo que sus seres y las olas

y el oído que ahora, en este instante, las escucha.

 

Porque después de tanto, consumida

la mayor parte de mis horas,

noto con claridad que me hallo ardiendo

en esta llamarada,

que soy crepitación,

arte y parte del fuego inextinguible,

pues yo también sin duda soy de fuego,

y todo cuanto digo,

cuanto he querido ser en este mundo,

mis actos redentores, mis palabras

-que nunca fueron mías-,

la conciencia,

el amor que me lava, los afectos,

todo ha sido carbón, tributo y dádiva,

la suma de una llama

en este gran incendio.

 

De “Lo inesperado” Editorial Renacimiento, 2022

martes, 6 de abril de 2021

POEMA DE JAN TWARDOWSKI


 

Todo de otra manera

 

      Porque Dios resulta tan claro que nada nos explica,

porque saberlo todo supone no aclarar nada;

por todo ello, las causas del sufrimiento simplemente se desconocen,

y tan evidente se vuelve su sinrazón, que han de ser por entero genuinas

todas esas lágrimas que, cual lechones, corretean por los rostros.

Porque los amores son tan hermosos que siempre resultan imposibles,

a pesar de las cartas de siempre y de los susurros vertidos sobre la página en blanco,

a pesar de los encuentros que conducen sucesivamente a lo desconocido,

a pesar de la felicidad que de improviso se relame como un ternero,

a pesar de esa muerte tan puntual que siempre llega a destiempo,

aunque ya se sabe que es la muerte la que salva al amor de morir.

Y restan aún las viejas cancelas que se abren a todas partes y a ninguna,

junto a las cuales en alguna ocasión esperaste lo que finalmente no vino:

el perdiguero que quería ofrecerte su pata para siempre,

la mariquita que anunciaba que al final no habrá guerra.

 

Pero Dios lo conoce todo mejor que nadie, es decir, de otro modo,

y si en ocasiones satisface nuestros ruegos, es sólo para avergonzarnos.


        de “Antología poética” Ediciones Rialp, 2009         

sábado, 28 de noviembre de 2020

POEMA DE DIEGO ROEL

 

LA FIESTA

(Primavera de 1408)

 

QUE seas siempre para mí como el rocío,

como los lirios del campo, como los árboles silvestres.

Que en mi boca seas siempre

más dulce que el fruto de la higuera.

 

Porque antes de verte

yo era una voz que clamaba en el desierto:

¿de dónde vendrá mi auxilio?

Mis días eran como los del caracol que se desliza y pasa.

Mis días eran esfuerzo y tristeza.

 

Antes de verte

yo alzaba los ojos a las montañas y gritaba:

¿dónde estoy?

 

Entonces llegaste como llega puntualmente

la lluvia que riega el suelo,

la nieve que cubre los campos de Rusia.

 

Que en mi vida seas siempre

vapor que sube de la tierra,

mano que esparce la semilla,

aguacero.


       de “Andréi Rubliov”. Ediciones Rialp, 2020



jueves, 22 de octubre de 2020

DOS POEMAS DE ALFREDO BUXÁN


 POESÍA

 

Cuando llega de pronto, la verdad sea dicha,

suelo estar distraído en asuntos menores.

Si es de noche, ajustándole cuentas al títere

del miedo. Si me roza la nuca, por ejemplo,

cuando riego las plantas, recién nacida el alba,

la cosa es más sencilla: sé que no habrá manera.

Quiero decir que sabe que tendré que rendirme.

 

Si me habla al oído ya no puedo hacer nada,

seguir sus instrucciones, tomarla por el talle

para iniciar el baile. Veo que va descalza.

Se lo digo en voz baja: me da miedo pisarte.

Su carcajada estalla como el mar en las rocas

y sé perfectamente que entonces, como siempre,

me llevará en volandas, será lo que ella quiera.

 

 

 

A LA SOMBRA DEL ÁRBOL

 

No dejes de alegrarte cuando veas que una hoja 

se desprende del árbol: parece que está muerta 

pero baila en el aire, deja espacio a la vida 

que bullirá de nuevo en la savia que duerme.

Todo tiene sentido: descubre la belleza 

que alimenta los sueños de los que ahora pasan 

a tu lado, confusos, persiguiendo una sombra.

La huella siempre nueva de lo que nunca muere. 

Apóyate en el tronco, que tu cuerpo se adapte 

a la luz del milagro que se filtra en las ramas.

Absorbe el paraíso. Contempla el movimiento 

de todo lo que vive y respira despacio

la música del mundo de la que formas parte. 


     de “Lugar de las hogueras”, 2020. Editorial Aflera

jueves, 23 de abril de 2020

POEMA DE JOSÉ HIERRO




ALUCINACIÓN

AMANECE. Descalzo he salido a pisar los caminos,
        a sentir en la carne desnuda la escarcha.
¡Tanta luz, tanta vida, tan verde cantar de la hierba!
¡Tan feliz creación elevada a la cima más alta!
Siento el tiempo pasar y perderse y tan sólo por fuera de mí se
        detiene.
Y parece que está el universo encantado, tocado de gracia.
¡Tanta luz, tanta vida, tan frágil silencio!
¡Tantas cosas eternas que mellan al tiempo su trágica espada!
¡Tanta luz, tan abiertos caminos!
¡Tanta vida que evita los siglos y ordena en el día su magia!

Si la flor, si la piedra, si el árbol, si el pájaro;
si su olor, su dureza, su verde jadeo, su  vuelo entre el cielo
        y la rama.
Si todos me deben su vida, si a costa de mí de mi muerte
        es posible su vida,
a costa de mí, de mi muerte diaria...
¿Tanta luz, tan remoto latir de la hierba...!
(Descalzo he salido a sentir en la carne desnuda la escarcha.)
¡Tanta luz, tan oscura pregunta!
¡Tan oscura y difícil palabra!
¡Tan confuso y difícil buscar, pretender comprender y aceptar,
        y parar lo que nunca se para...


del libro “Alegría”, recogido en “Poesías completas (1947-2002)”. Editorial Visor, 2009

sábado, 11 de abril de 2020

POEMA DE DIEGO MEDINA POVEDA




CAMBIO DE PISO

EN todas las mudanzas se nace y resucita,
cuántos recuerdos van a la basura,
nos llevan de la mano a otros momentos,
pero un impulso misterioso logra
-en un alarde estoico
o simplemente por desidia-
borrar las huellas de unos pasos firmes
que creímos perpetuos, pero nada
permanece…

y es en estos instantes
de hipótesis de espacios, de cintas métricas,
de imaginar cocinas donde antes
solo había un salón
con sus estanterías de escayola,
cuando emergen desnudos por la puerta
los nuevos inquilinos:
da igual si el hombre quiso demasiado
o si una vez el miedo inundó sus retinas,
o si ella recorrió medio mundo y ahora
quiere vivir en veintisiete metros cuadrados.
No importa -como digo-,
abunda en paradojas la mudanza,
porque mover un mueble -un simple acto- revela
un éxtasis doméstico:
en un segundo, estando de cuclillas,
levantando la cómoda en volandas,
puede ante ti pasar toda la vida,
y en ese grito interno que callamos con fuerza
hay dioses, sinestesias, melodías,
que transportan el cuerpo a otros lugares.
Imagina si ya, descalzo penitente,
evitas con tus pies mortificados
que un cajón sin soporte toque el suelo…
(No quiero ni pensar el alarido,
pero yo así –recuerdo-
también creí en Dios y en Jesucristo).

No morirás, prometo, en tu mudanza,
aunque simule el ciclo de los días,
aunque una cicatriz dibuje por tus dedos
las horas que pasaste
arrastrando lo antiguo con lo nuevo,
bautizando un olor que era de nadie
para así darle un nombre,
para que exista un mundo,
que sea vuestro mundo y se haga carne.

Después vendrán amigos, no estáis solos.
No olvidéis adquirir aquel felpudo
que da la bienvenida –es importante-,
y que al entrar se quiten los zapatos.

de “Todo cuanto es verdad”. Ediciones Rialp, 2020.


miércoles, 8 de abril de 2020

POEMA DE DANIEL COTTA




Yo dicto testamento cada noche:
dispongo mis zapatos, mi camisa,
la piel que llevo puesta
para el cuerpo que ocupe mañana mi huella en el colchón.
Le lego mis pupilas, mi garganta,
mis manos, mis heridas,
mis miedos, mis deberes por cumplir…
Y sobre toda obligación, le lego
las arcas de cariño acumulado
por quien me eligió ayer
como heredero,
que a su vez lo heredó de tantos cuerpos
y cuerpos que murieron cada noche
haciendo testamento de su amor.
Que mi heredero de mañana
no muera sin haber incrementado
en algo el patrimonio familiar.

de “El beso de buenas noches”. Editorial Renacimiento, 2020

viernes, 3 de abril de 2020

POEMA DE LUIS ALBERTO DE CUENCA



VUELVE GUILLERMO DE AQUITANIA

HARÉ un poema de la pura nada.
Tú y yo seremos los protagonistas.
Nuestro vacío, nuestras soledades
ni un solo instante compartidas, nuestro
mortal aburrimiento, la derrota
diaria, serán cosas que se encuentren
en el poema, que no será largo,
porque todo eso cabe en unos pocos
versos, tal vez en nueve nada más,
o en diez, si cuento este que lo cierra.

de “Sobre mi poesía. (1971-2018)”, 2020. Libros Canto y Cuento.

domingo, 9 de febrero de 2020

POEMA DE JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA



RECETA PARA HACER UNA NARANJA

CONTRÁTESE a la primavera
para que diseñe los azahares,
es tan imaginativa la modista en velos nupciales,
sólo que trabaja unos días al año.
Los dedos de la lluvia
          esparzan dos cucharaditas de azúcar,
esponje el aire los gajos de la cúpula,
se desentienda el sol de todo el universo
para teñirle la piel con sus pinceles
         especializados en rojos,
añádase el barniz del otoño para sellar los poros,
qué envidia el pop-art y las naturalezas muertas.
         No toques aún esta naranja,
ponte primero de rodillas y adora como los
       ángeles,
fue hecha para ti en exclusiva,
       para nadie más,
como un pequeño inmenso amor
      que se cae de maduro
      que se entrega redondo.


de “Todavía hay primavera. Todavía”
Selección y prólogo de Fernándo Arredondo. Ediciones Rialp. Adonáis, 2019

jueves, 30 de enero de 2020

POEMAS DE MARIO MÍGUEZ





SORPRESA

Nunca debes buscar palabras raras
para crear sorpresa.
Es justo lo contrario:
lograr que unas palabras ya muy viejas
y en ti sencillas, claras, renovadas,
de pronto, en el poema, nos sorprendan.


CLARAMENTE

A un misterio no añadas ni problemas
ni enigmas, si lo tratas en tus versos.
Tú no oscurezcas más lo misterioso.
Tú muestra claramente ese misterio.


de “Versos aparte”, prólogo de José Cereijo. Editorial Polibea, 2019

lunes, 16 de diciembre de 2019

DOS POEMAS DE ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ



EPITAFIO A UNA JOVEN MADRE
                                       A Cristina Moreno

NO, no te sea leve la tierra en que reposas
ni tampoco tranquila. No estás acostumbrada.
Que sobre ella retumben cada día más firmes
los pasos de tus hijos y el ruido de sus risas.


FREE RIDER

ESOS poemas superprofundísimos,
que nunca tengo ganas de escribir
ni muy posiblemente fuerzas,
los han escrito, los escribirán
o quizás ahora mismo los estén escribiendo
poetas admirables.
                            Yo
no puedo más que dar las gracias, prometer
que los leeré despacio y bendecir
la suerte de que la poesía sea
un trabajo en equipo.

             de “Mal que bien”, Ediciones Rialp, 2019


martes, 10 de diciembre de 2019

POEMAS DE JOSÉ LUIS PARRA




EN PLENO INVIERNO

Nunca está más presente
la primavera,
ni la vida parece más amable
y entregada, más fértil
en dones y futuro,
que respirando el canto de los pájaros
y oyendo crecer la hierba
un buen día de sol
en pleno invierno.


ALONDRA DE CENIZA

1
Con qué salvaje
alegría me ofrezco
al resplandor,
al hachazo de luz
de este día homicida.

2
No ser materia
de dolor ni memoria.
Sólo el incendio
en su llama más alta,
alondra de ceniza.

       de “Alondra de ceniza”, edita Banda Legendaria, 2019

martes, 3 de diciembre de 2019

POEMA DE DANIEL FERNÁNDEZ ROGRÍGUEZ




OTOÑO

                        I
Qué no daría yo por ser un pájaro.
No por alzar el vuelo desde un alto
y contemplar el mundo hecho a medida
de quien observa desde arriba
                                             -heridas
las nubes blancas por las alas mías-,
sino para posarme
en una humilde rama
a ver caer las hojas amarillas,
las prisas de una tarde que se abriga
y los ojos de un hombre que me mira.

                        II
No para amedrentar desde una peña
al caminante solo cuya sombra
cruzara inadvertida mi horizonte;
no para trasponer –libre y sin rumbo-
confines, firmamentos y hemisferios
hasta rozar la linde azul del cielo;
tus alas en la tarde yo las quiero
para ocultar mi rostro de hombre solo.

    de “Las cosas en su sitio”, Ediciones de la Isla de Siltolá, 2018

miércoles, 13 de noviembre de 2019

POEMA DE DÉBORAH GARCÍA


NATURALMENTE

SIN aspavientos,
sin reclamar la admiración de nadie
sobre el oscuro océano tiene el aire sus vastos territorios.
Tranquilamente habita donde habitan mis sueños.
El negro mar que impone y apasiona;
el nocturno, el profundo,
el negro intenso mar reside en la distancia.
En mis sueños amables y en los temibles sueños
viajo a las aguas mansas, hondas, predecibles,
rondo los infinitos abismos del delirio…
Y acariciando el agua que para mí es quimera
el aire viene y va
sin aspavientos.

     de “Te doy el mar” Ediciones Rialp, 2019

miércoles, 23 de octubre de 2019

POEMA DE RAÚL RIVERO



DÉCIMA Y LLUVIA

Un hombre enfermo y huraño
Ha puesto todo su empeño
Para verse año tras año
Dueño del país y dueño
Del amor, el odio, el sueño.

¡Qué individuo más extraño!
¿Qué pasión por el rebaño!
¡Cuán fruncido lleva el ceño!
¡Qué látigos y qué leños!
¡Seguro nos hace daño!

de “Recuerdos olvidados”, Hiperión, 2003

miércoles, 10 de julio de 2019

TRES POEMAS DE VICENTE GALLEGO



LA PÁGINA

Estáis las dos ahí,
en la terraza, justo
donde no rige el tiempo,
bajo una luz de hilo,
entre las hojas verdes
y los renuevos rojos.

Esa mujer, la niña
dejándose peinar,
las manos blancas
sobre el caudal oscuro,
el sol allí pasmado,
el aire entre las hebras
detenido, la página
escribiéndose,
conteniendo el aliento.



SABOR

En la pila, los verdes
de la lechuga fresca,
los tomates, tus manos
metidas hasta el fondo
en agua y sol.

¿Qué tiene esta cocina,
que es pequeña y es fea?

Tiene una gran ventana,
tiene una galería
muy del gusto de pájaros,
quién sabe qué amistades
con la luz, el poniente,
ropa blanca tendida
luna adentro.

Tiene que tú la llenas
de pimienta y sal.



MILANOS REALES

Iba la carretera
arrastrando el pincel
por toda la llanura.

Vimos balas en orden,
laderas de molinos,
plantaciones de mies
entintadas de cuervos.

Detuvimos el coche
bajo un árbol añoso,
el aliento del día
se nos hizo presente:
ese fondo despierto
donde zumba la abeja,
y se quiebra una caña.

Sobre campos de trilla,
de amarillo rastrojo,
dibujaban el círculo
del vuelo dos milanos.

Se recogió la tarde
en su ovillo de oro.


      de “A pájaros y migas” Editorial Visor, 2019

sábado, 18 de mayo de 2019

POEMA DE MARIO QUINTANA


AULA INAUGURAL

Verdad que en la Ilíada no había tantos héroes
         como en la guerra del Paraguay…,
pero hablaban muy bien
y todos sus gestos tenían el ritmo de un ballet
por la cadencia de los metros homéricos.
Fuera del ritmo, sólo hay perdición.
Fuera de la poesía, no hay salvación.
La poesía es danza y la danza es alegría.
Baila, pues, tu desesperación, baila
tu miseria, tus arrebatos,
tus júbilos
y,
aunque temas inmensamente a Dios,
baila, como David, ante el Arca de la Alianza:
baila delante de tu fosa.
Teje coronas de rimas…
Mientras el poema no termina
la rima es como una esperanza
que eternamente se renueva.
Una canción, una simple canción, es una luz dentro
       de la noche.
(Lo saben todas las almas perdidas.)
Un canto solemne es una antorcha entre tinieblas.
(Lo saben todas las almas perdidas.)
Baila encantado encantador de monstruos,
vencedor de las esfinges,
baila, poeta,
y bajo el aéreo, el implacable, el irresistible
        ritmo de tus pies
deja rugir al Caos atónito.

       de “Intenta olvidarme” (Antología poética). Selección, versión y prólogo de Enrique García-Máiquez. Ediciones Rialp, 2018.

martes, 30 de abril de 2019

DOS POEMAS DE MARIO MÍGUEZ




DESCONSUELO


OH Dios, ¿por qué a mí, el solo, el solitario,
me arrastras de continuo a esta tristeza
con que todas las cosas en mi entorno
lloran mudas, y usando mi alma ordenas
que digan su dolor mediante el mío?...
Oh Dios, al menos dame resistencia...
¿Por qué se duelen siempre en mí las cosas
sin yo poder dolerme nunca en ellas?...



EL MILAGRO DEL VIEJO MANUEL

YA están definitivamente quietas:
hoy se fueron enfriando entre las mías
y no hubo nadie más para estrecharlas.
Qué milagro tan tierno en sus caricias.
Porque aquellas dos manos delicadas,
las temblorosas manos del anciano
que era huérfano y pobre desde niño,
y se crió con hambre y abandono
y vivió el desamparo de las lágrimas,
esas manos cansadas ya y enfermas,
transmitían lo más inesperado:
ofrecían el más puro cariño,
el necesario y limpio amor que siempre
le fue negado a él desde la infancia.



     de “Casi es noche”. Editorial Pre-Textos, 2019





sábado, 13 de abril de 2019

DOS POEMAS DE MARCELA DUQUE




EN UN ESPEJO

MIRA esos tulipanes.
No sé tú,
pero los miro y quiero ser mejor persona.

¿Por qué si son pedantes, presumidos?
Levantan sus narices por los aires.
No bajan la mirada para nada.

Míralos, míralos
qué altos y qué esbeltos,
rectos como quisiera hacer mi vida.

Pero qué pose antinatural.
¿Cuándo has visto un tallo tan erguido?

Quizá se empinan, sí, pero hacia el cielo
y mira lo vivaz de sus colores
cómo llenan los caminos de alegría.

Qué despliegue de pigmentos tan pomposo,
Su derroche es tal que escandaliza.

Si es así, entonces, que así sea.
Que mi vida escandalice a los apáticos.



DON Y OFICIO

ES bueno que se te resistan las palabras,
que no sean acuarela sino mármol,
obra de cantería.
Que tengas que percutirlas con escodas,
esperar a escuchar el ritmo en tus oídos
y volver, con más empeño, a dar el golpe.
Que sientas el rigor de trabajar
en las entrañas recónditas
del universo,
donde yace la pieza que deseas.
Tu trabajo es, entonces, desbastar, pulir, lijar
hasta que el roce con la piedra
te abra heridas.
Cuando tengas que empezar el acabado,
la finura de los últimos detalles,
recordarás que también con un buril
se grabaron las primeras formas de escritura.
Es bueno que te canses,
que se te oponga tozuda la materia
y a veces sufras
la monotonía de labrar en vano.
Así cuando el poema, ligero, emprenda el vuelo
y lo veas palpitar, sabrás que en él
está presente un soplo que no vino
de la sola pericia de tus manos.


       de “Bello es el riesgo” Ediciones Rialp, 2019