domingo, 8 de agosto de 2021

POEMA

                                      Foto de un servidor


LA MERA POSIBILIDAD


ES bello y a la vez mira que es triste

contemplar la negrura de la noche

desde esta playa cuya orilla siento.

 

Ni un ápice de brisa me acompaña.

 

Es este agosto y desde este mar calmo,

es el calor que cubre de ceniza

cualquier atisbo de expresión sincera

lo que en verdad embellece este lugar.

 

Qué hermoso es y mira

que es triste estar aquí,

como esperando

a que algo suceda,

y no sucede nada.


Tan solo mi presencia rompe el óleo.

 

Qué bella es esta espera y a la vez

mira que es triste

la vaga expectativa

del acontecimiento.


martes, 6 de abril de 2021

POEMA DE JAN TWARDOWSKI


 

Todo de otra manera

 

      Porque Dios resulta tan claro que nada nos explica,

porque saberlo todo supone no aclarar nada;

por todo ello, las causas del sufrimiento simplemente se desconocen,

y tan evidente se vuelve su sinrazón, que han de ser por entero genuinas

todas esas lágrimas que, cual lechones, corretean por los rostros.

Porque los amores son tan hermosos que siempre resultan imposibles,

a pesar de las cartas de siempre y de los susurros vertidos sobre la página en blanco,

a pesar de los encuentros que conducen sucesivamente a lo desconocido,

a pesar de la felicidad que de improviso se relame como un ternero,

a pesar de esa muerte tan puntual que siempre llega a destiempo,

aunque ya se sabe que es la muerte la que salva al amor de morir.

Y restan aún las viejas cancelas que se abren a todas partes y a ninguna,

junto a las cuales en alguna ocasión esperaste lo que finalmente no vino:

el perdiguero que quería ofrecerte su pata para siempre,

la mariquita que anunciaba que al final no habrá guerra.

 

Pero Dios lo conoce todo mejor que nadie, es decir, de otro modo,

y si en ocasiones satisface nuestros ruegos, es sólo para avergonzarnos.


        de “Antología poética” Ediciones Rialp, 2009         

miércoles, 3 de marzo de 2021

POEMA DE SUSANA BENET


LA FLOR PÚRPURA

 

ASOMADA al abismo, una flor púrpura

crece inocente, solitaria,

ajena a la dureza de las rocas,

a la ardiente aridez que la rodea.

 

Centellea en sus pétalos el sol

y febriles insectos sobrevuelan

la espléndida corola, ese rostro infantil

que tímido se inclina.

 

Tan pequeña y humilde y, sin embargo,

al fondo del abismo, el poderoso mar,

tendiéndose en sus pies,

con su elevado canto la acompaña.

 

de “Falsa primavera”, 2021. Editorial Libros Canto y Cuento.

 

 

sábado, 28 de noviembre de 2020

POEMA DE DIEGO ROEL

 

LA FIESTA

(Primavera de 1408)

 

QUE seas siempre para mí como el rocío,

como los lirios del campo, como los árboles silvestres.

Que en mi boca seas siempre

más dulce que el fruto de la higuera.

 

Porque antes de verte

yo era una voz que clamaba en el desierto:

¿de dónde vendrá mi auxilio?

Mis días eran como los del caracol que se desliza y pasa.

Mis días eran esfuerzo y tristeza.

 

Antes de verte

yo alzaba los ojos a las montañas y gritaba:

¿dónde estoy?

 

Entonces llegaste como llega puntualmente

la lluvia que riega el suelo,

la nieve que cubre los campos de Rusia.

 

Que en mi vida seas siempre

vapor que sube de la tierra,

mano que esparce la semilla,

aguacero.


       de “Andréi Rubliov”. Ediciones Rialp, 2020



martes, 17 de noviembre de 2020

DOS POEMAS DE FABIO MORÁBITO


 

MUDANZA


A fuerza de mudarme

he aprendido a no pegar

los muebles a los muros,

a no clavar muy hondo,

a atornillar solo lo justo

He aprendido a respetar las huellas

de los viejos inquilinos:

un clavo, una moldura,

una pequeña ménsula,

que dejó en su lugar

aunque me estorben.

Algunas manchas las heredo

sin limpiarlas,

entro en la nueva casa

tratando de entender,

es más,

viendo por dónde habré de irme.

Dejo que la mudanza

se disuelva como una fiebre,

como una costra que se cae,

no quiero hacer ruido.

Porque los viejos inquilinos

nunca mueren.

Cuando nos vamos,

cuando dejamos otra vez

los muros como los tuvimos,

siempre queda algún clavo de ellos

en un rincón

o un estropicio

que no supimos resolver.

 


CORTEZA

 

De niño me gustaba

desprenderla,

limpiar el tronco,

dejar al descubierto

la verde urgencia

de otra capa,

sentir abajo

de los dedos

la rectitud del árbol,

sentirlo atareado

allá en lo alto,

en otro mundo,

indiferente a mis mordiscos,

capaz de sostenerse

sin corteza,

capaz de reponerse

de cualquier ofensa.


         De “Ventanas encendidas” Editorial Visor, 2012




jueves, 22 de octubre de 2020

DOS POEMAS DE ALFREDO BUXÁN


 POESÍA

 

Cuando llega de pronto, la verdad sea dicha,

suelo estar distraído en asuntos menores.

Si es de noche, ajustándole cuentas al títere

del miedo. Si me roza la nuca, por ejemplo,

cuando riego las plantas, recién nacida el alba,

la cosa es más sencilla: sé que no habrá manera.

Quiero decir que sabe que tendré que rendirme.

 

Si me habla al oído ya no puedo hacer nada,

seguir sus instrucciones, tomarla por el talle

para iniciar el baile. Veo que va descalza.

Se lo digo en voz baja: me da miedo pisarte.

Su carcajada estalla como el mar en las rocas

y sé perfectamente que entonces, como siempre,

me llevará en volandas, será lo que ella quiera.

 

 

 

A LA SOMBRA DEL ÁRBOL

 

No dejes de alegrarte cuando veas que una hoja 

se desprende del árbol: parece que está muerta 

pero baila en el aire, deja espacio a la vida 

que bullirá de nuevo en la savia que duerme.

Todo tiene sentido: descubre la belleza 

que alimenta los sueños de los que ahora pasan 

a tu lado, confusos, persiguiendo una sombra.

La huella siempre nueva de lo que nunca muere. 

Apóyate en el tronco, que tu cuerpo se adapte 

a la luz del milagro que se filtra en las ramas.

Absorbe el paraíso. Contempla el movimiento 

de todo lo que vive y respira despacio

la música del mundo de la que formas parte. 


     de “Lugar de las hogueras”, 2020. Editorial Aflera

martes, 22 de septiembre de 2020

POEMA DE CARLOS JAVIER MORALES


 

MAR DE INVIERNO

 

ERA a primera hora de la tarde,

en medio del silencio de la siesta.

Yo daba mi paseo de los sábados

frente al mar invernal de nuestro pueblo.

En la roca más alta

un hombre de mi edad (¿o era más joven?)

comía ante la furia de las olas,

mirando al mar, mirando lo imposible.

 

Yo no lo conocía,

pero sentí la urgencia de advertirle

que era muy peligroso ¡una locura!,

bañarse en esas aguas.

Las olas estallaban con crudeza

bajo sus pies. Las olas le avisaban

de que el mundo, la vida,

terminan allí mismo.

 

El hombre dio un bocado

cubierto por la espuma de la ola más alta

y más violenta.

Con sus dos manos se cubrió la cara:

no sé si era la espuma o eran lágrimas

lo que quiso secarse.

 

Quise ofrecerle ayuda y otra ola

lo mojó por completo.

Pero él siguió sentado sobre la misma roca

y lo dejé allí solo.


             de “El corazón y el mar” Ediciones Rialp, 2020

 

 

jueves, 17 de septiembre de 2020

POEMA DE JOSÉ LUIS PARRA

ORACIONES INÚTILES

 

NUNCA más cerca del perdón me encuentro

que cuando inicio con pasión

el poema.

Y nunca me atormenta más la culpa,

el hedor de la herida,

que cuando finalizo ilusionado

un poema, un poema más,

ese poema inane

y desvalido que desvela

la estéril oración que no me salva.


de “La hora del jardín” Selección y prólogo de Susana Benet. Editorial Renacimiento, 2020.

 

miércoles, 2 de septiembre de 2020

POEMA DE MIGUEL D´ORS

 

CANTO

 

QUÉ canto ese que viene del fondo de los robles,
tan encendido y puro, tan punzante
en el alma; paisano de lo eterno
como el que San Virila oyó una vez
en los bosques de Leyre, en un minuto
que concentró tres siglos.

                                           ¿Qué garganta
regala al Universo, esta mañana
del año 2012, desde el Monte da Tomba,
este torrente de belleza, esta
melodía dorada y de líneas redondas,
líquidas, imposible de enjaular en palabras?
¿Mirlo, jilguero, ruiseñor? -Anónimo;
y seguro que no le importa nada:
él solo quiere ser canción; entrega
todo su ser a este caudal de música,
sin preguntarse para quién, cumpliendo
sin tristeza ni gozo
su cometido en este momento de este bosque,
momento del que yo también soy parte,
con mi silencio y mi deslumbramiento.

 

Este minuto de oro
no lo repetirá ningún youtube;
no quedará de él ninguna grabación
-ni siquiera un apaño con recursos caseros-;
tan solo el testimonio incapaz de estos versos;
pero está en mí -ejemplar único, irrepetible,
secreto- como un hondo tesoro de belleza,
y seguro que en mí hay algo que ahora mismo
es un poco mejor por ese canto.

 

de “Poesías completas” Editorial Renacimiento, 2019.

 


sábado, 18 de julio de 2020

POEMA DE JULIA BELLIDO



El poema

 

Es un precipitarse

a un abismo de sed que nunca cesa

y al que vamos ardiendo.

 

Es como un arañazo

o una puñalada.

El aguijón, de pronto, de una abeja.

 

Un chupito de vodka

en una madrugada de verano

donde ya no esperabas

encontrarte con nadie.

 

Y es a la vez tan breve,

y resulta tan simple

como un cuenco de agua que se vuelca.


de "Hojas de Ginkgo" Poesía al Albur-Cypress Cultura, 2020

 

 


sábado, 11 de julio de 2020

POEMA DE BASILIO SÁNCHEZ



LA poesía no explica ni argumenta,

la poesía sólo llama a las cosas.

 

El poeta no es otro

que el que entra de noche en una habitación

y permanece inmóvil

frente a una oscuridad

a la que poco a poco consigue acostumbrarse.

 

El que asiste en silencio

al nacimiento humilde de las formas

que comienzan de pronto a definirse,

a adquirir su certeza,

su individualidad.

 

El inundado

definitivamente por aquello

que, llevando en su seno la lumbre del sentido,

es capaz de ofrecerle su presencia,

la posibilidad de su secreto.

 

La poesía es el oficio del espíritu.

En las casas de los acantilados,

en medio de la noche,

brilla sobre la mesa de los viejos buscadores de conchas

la aguja de la sal.

 

de “He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes” Editorial Visor, 2019


jueves, 23 de abril de 2020

POEMA DE JOSÉ HIERRO




ALUCINACIÓN

AMANECE. Descalzo he salido a pisar los caminos,
        a sentir en la carne desnuda la escarcha.
¡Tanta luz, tanta vida, tan verde cantar de la hierba!
¡Tan feliz creación elevada a la cima más alta!
Siento el tiempo pasar y perderse y tan sólo por fuera de mí se
        detiene.
Y parece que está el universo encantado, tocado de gracia.
¡Tanta luz, tanta vida, tan frágil silencio!
¡Tantas cosas eternas que mellan al tiempo su trágica espada!
¡Tanta luz, tan abiertos caminos!
¡Tanta vida que evita los siglos y ordena en el día su magia!

Si la flor, si la piedra, si el árbol, si el pájaro;
si su olor, su dureza, su verde jadeo, su  vuelo entre el cielo
        y la rama.
Si todos me deben su vida, si a costa de mí de mi muerte
        es posible su vida,
a costa de mí, de mi muerte diaria...
¿Tanta luz, tan remoto latir de la hierba...!
(Descalzo he salido a sentir en la carne desnuda la escarcha.)
¡Tanta luz, tan oscura pregunta!
¡Tan oscura y difícil palabra!
¡Tan confuso y difícil buscar, pretender comprender y aceptar,
        y parar lo que nunca se para...


del libro “Alegría”, recogido en “Poesías completas (1947-2002)”. Editorial Visor, 2009

sábado, 11 de abril de 2020

POEMA DE DIEGO MEDINA POVEDA




CAMBIO DE PISO

EN todas las mudanzas se nace y resucita,
cuántos recuerdos van a la basura,
nos llevan de la mano a otros momentos,
pero un impulso misterioso logra
-en un alarde estoico
o simplemente por desidia-
borrar las huellas de unos pasos firmes
que creímos perpetuos, pero nada
permanece…

y es en estos instantes
de hipótesis de espacios, de cintas métricas,
de imaginar cocinas donde antes
solo había un salón
con sus estanterías de escayola,
cuando emergen desnudos por la puerta
los nuevos inquilinos:
da igual si el hombre quiso demasiado
o si una vez el miedo inundó sus retinas,
o si ella recorrió medio mundo y ahora
quiere vivir en veintisiete metros cuadrados.
No importa -como digo-,
abunda en paradojas la mudanza,
porque mover un mueble -un simple acto- revela
un éxtasis doméstico:
en un segundo, estando de cuclillas,
levantando la cómoda en volandas,
puede ante ti pasar toda la vida,
y en ese grito interno que callamos con fuerza
hay dioses, sinestesias, melodías,
que transportan el cuerpo a otros lugares.
Imagina si ya, descalzo penitente,
evitas con tus pies mortificados
que un cajón sin soporte toque el suelo…
(No quiero ni pensar el alarido,
pero yo así –recuerdo-
también creí en Dios y en Jesucristo).

No morirás, prometo, en tu mudanza,
aunque simule el ciclo de los días,
aunque una cicatriz dibuje por tus dedos
las horas que pasaste
arrastrando lo antiguo con lo nuevo,
bautizando un olor que era de nadie
para así darle un nombre,
para que exista un mundo,
que sea vuestro mundo y se haga carne.

Después vendrán amigos, no estáis solos.
No olvidéis adquirir aquel felpudo
que da la bienvenida –es importante-,
y que al entrar se quiten los zapatos.

de “Todo cuanto es verdad”. Ediciones Rialp, 2020.


miércoles, 8 de abril de 2020

POEMA DE DANIEL COTTA




Yo dicto testamento cada noche:
dispongo mis zapatos, mi camisa,
la piel que llevo puesta
para el cuerpo que ocupe mañana mi huella en el colchón.
Le lego mis pupilas, mi garganta,
mis manos, mis heridas,
mis miedos, mis deberes por cumplir…
Y sobre toda obligación, le lego
las arcas de cariño acumulado
por quien me eligió ayer
como heredero,
que a su vez lo heredó de tantos cuerpos
y cuerpos que murieron cada noche
haciendo testamento de su amor.
Que mi heredero de mañana
no muera sin haber incrementado
en algo el patrimonio familiar.

de “El beso de buenas noches”. Editorial Renacimiento, 2020

viernes, 3 de abril de 2020

POEMA DE LUIS ALBERTO DE CUENCA



VUELVE GUILLERMO DE AQUITANIA

HARÉ un poema de la pura nada.
Tú y yo seremos los protagonistas.
Nuestro vacío, nuestras soledades
ni un solo instante compartidas, nuestro
mortal aburrimiento, la derrota
diaria, serán cosas que se encuentren
en el poema, que no será largo,
porque todo eso cabe en unos pocos
versos, tal vez en nueve nada más,
o en diez, si cuento este que lo cierra.

de “Sobre mi poesía. (1971-2018)”, 2020. Libros Canto y Cuento.