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lunes, 9 de septiembre de 2019

DOS POEMAS DE JOSÉ MATEOS




COMETA EN TRAFALGAR

TAMBIÉN, como tú,
a veces quisiera
ser sólo en el aire
un trozo de tela,
un trapo que el viento
sacude y eleva.

Y seguir atado,
como tú, cometa,
sólo por un hilo
muy fino a la tierra.



12 / 18

TODO termina así:
                           unos destellos
de memoria que caen hacia lo hondo
y el cuerpo como un traje envejecido
que casi da vergüenza.

No insistas, corazón,
                              inútilmente:
nunca
maldeciré la vida.


de “Un sí menor”. Editorial Pre-Textos, 2019.

sábado, 25 de febrero de 2017

TRES POEMAS DE JOSÉ MATEOS

                                        Foto de un servidor



LAS COSAS

COMO si tuvieran alma
habitar entre las cosas
-la silla, el lápiz, el vaso…-
y que las cosas no estorben,

como cuando
cae la nieve
y, entrando más en sí mismo,
el mundo desaparece.




DE REGRESO A CASA

ENTRE la multitud
estamos siempre solos,
pero no estamos solos.

Contigo, noche oscura,
qué soledad más llena
de prodigio y de nada.




UN RECUERDO

APENAS puedo verte
desde esta edad de niebla y noche alta,
gallo de Grazalema, que cantabas
en el corral de enfrente de estas ruinas
donde yo he dado mis primeros pasos.

Nada más eres
                      sombre de una sombra,
desenfocada imagen sin sustancia
que hoy cruzó por mi mente.

                                         Y sin embargo,
por un momento, tu perfil airoso
rompió la noche, gallo
de Grazalema, y desde qué profunda
oscuridad de un tiempo antes del tiempo,

tu canto antiguo me ha traído el alba.

                de “Otras canciones” Editorial Pre-Textos, 2016

sábado, 26 de septiembre de 2015

TRES POEMAS DE JOSÉ MATEOS





LAS LÁGRIMAS DE AGOSTO

Quién no lo habrá soñado en esas noches
de turbia soledad, bajo el hechizo
terrible de una luna indiferente,

como en aquella noche de verano
lo soñé yo, con empañados ojos,
en un cuarto sin luz, lleno de libros,
pidiendo a un Dios ausente lo imposible:

una puerta al regreso, una salida.



CANCIÓN 5
                  (Diálogo en la oscuridad)
                                               
Todavía algunas noches,
padre mío, me despiertas
y me preguntas, temblando,
como a través de la niebla,
si ha de venir algún día
para ti la primavera.

-¿Es que no sabes que has muerto,
que donde estás no florece,
cuando es abril, la semilla,
aunque en el campo la entierres?

Y contestas: -"Hijo, ¿cómo
me hablas estando yo ausente?
¿A quién de los dos, entonces,
está engañando la muerte?”



PRIMAVERA EN EL AIRE

Creías que la niebla y el mal tiempo
no acabarían nunca, que en tu casa
no volvería a entrar la primavera.
Y esta mañana, mira:
un año más florecen los cerezos;
álamos y castaños tiemblan ya de hojas verdes;
el aire huele a juventud y a huerta;
y el río, antes dormido bajo el hielo,
vuelve a correr al sol, más limpia el agua.

Sólo el brochazo de esas nubes negras
parcelando la sombra, monte arriba,
te advierte que esta pausa termina en otro invierno.
Y aunque el frío y el mal tú los conoces,
inocente y feliz como el jilguero
que ahora recita versos de amor a un Dios extraño,
-escúchalo- también bajo otras nubes,
tu pobre corazón canta por dentro.

                            
         del libro “Reunión”. Editorial Comares
Para saber más del autor: http://josemateos.es/


martes, 4 de agosto de 2015

DOS POEMAS DE JOSÉ MATEOS

HIJO

¿PARA venir a este mundo
en qué otro mundo habrás muerto,
hijo? ¿Qué voces te arrastran
y quién te echará de menos
allí, donde nadie sabe
que estás aquí y eres nuestro?

¿Cuántos días, cuántas noches
vivirás, mi dios pequeño,
junto a nosotros, oculto
y reclamado por ellos?



CANCIÓN EN VOZ BAJA

EL día grita.
La noche calla.
Pero la tarde
me habla en voz baja:

cómo se mueven
contra la nada
del sauce blanco
sus tiernas ramas.


De "Cantos de vida y vuelta" Editorial Pre-Textos.