miércoles, 9 de febrero de 2011

LA COLA

Le cobran en aquella fila de la izquierda, si no le importa. Esta fila, le aclaro, es para devoluciones. Y como ve, está vacía, cosa que demuestra que nuestros clientes están totalmente satisfechos. Si le soy sincero, llevo trabajando aquí varios milenios y nadie me ha pedido nunca el reembolso de su dinero.

Yo sólo quiero aprovechar la jornada de puertas abiertas que realizan ustedes, le contestó el inmaculado personaje, mientras se atusaba su blanca barba.

Pues nada; entonces, pase, pase, mientras yo le preparo la hoja de inscripción, que disfrute la visita, le contestó el enanito con rabo y con olor a azufre, apartando las incendiadas cortinas de la entrada.


20 comentarios:

José Antonio Fernández dijo...

Dichoso concursito!

pedrojescritor dijo...

MMM a ver en que cola estaríamos nosotros jeje

Cita dijo...

Pero no entres!!! o si... mmm
Si nadie pide la devolución por algo será, no?

Besos

Cita

Aniki dijo...

¿No me digas que hay cola para entrar en el infierno?

Besosssss.

Cecilia dijo...

Lo más curioso es el personaje con barba blanca, él ya sabe cómo es éso. Por qué querría entrar ?
Se habrá cansado de sembrar imposibles ??

Genial.
Un saludo.

May dijo...

Como siempre, delirante hasta la extenuación, mi querido José Antonio.

Estos del concurso van a acabar con mis neuronas, no es que hubiesen muchas antes, pero vaya, que me gusta conservarlas...

Después de leerte, me digo: ¿Tongo?
Comprobaremos mañana al señor o señora gana@r.

Abrazos!!!

Elvira Daudet dijo...

Querido amigo:

Genial e inquietante, como siempre, tu microrelato. ¡Qué broma si los dos personajes coexistieran de verdad y compartieran el caos!

Ha recibido tu grato e inesperado envío, que he leído con avaricia, sin digerir intelectualmente. Dame unos días (está aquí mi hija, que vive en Londres, a la que quiero dedicarme en cuerpo y alma), y te responderé más tranquila.
Un fuerte abrazo
Elvira

Suntphoto dijo...

Siempre dejando ese saborcillo y esa "continuidad" que se intuye, pero se ignora.

Eres uno de los grandes.

J. G. dijo...

yo nunca las hago, me niego

luis dijo...

Un microrelato digo de cualquier premio que se digne. Sabes cómo condensar las historias sin dejar nada al azar.
Saludos

May dijo...

Me reitero en lo que te dije; absoluta y rotundamente cierto. TONGO!!!

He leído el micro ganador y casi caigo en redondo, no encuentro por dónde cogerlo, no es que sea sencillo, es que és simple, anodino y más de lo mismo.

En cuanto a los otros dos,ni frío ni calor, tú ya me entiendes...

Pero por favor, tú sigue deleitándolos como siempre con tu narrativa, que no hay mayor premio, que leerte.

Abrazos José Antonio.

José Antonio Fernández dijo...

Tienes razón, Maite. Esta semana, para mi gusto, el micro ganador está algo escaso de recursos. No lo quiero desmerecer pero a mí tampoco me ha dicho nada. Supongo que en estos concursos donde se presenta tanta gente, el problema puede estar en el filtrado de los trabajos y despues los que tienen la decisión final pues deciden sobre lo que tienen.
Un abrazo y espero que nos veamos en la final, je, je.

Mirta Gili dijo...

José Antonio !

Primero, a no preocuparse con esto de los micro relatos sin premiación, los ganadores siempre dependerán del gusto que tenga el jurado y obviamente generalmente no coincide con nuestro gusto.

Segundo, qué inquietante relato y qué sutil (al menos en nuestra tierra) aquello de "la cola y el rabo"... aquí se uniría el hilo conductor de ese título.
No puedo expresar cómo me agrada ese incendio de cortinas... cómo abre mi imaginación.

Para cola, ya sabes, te acompaño con uno breve


desde la cola...
todos me miran,
sin más que ver


Te dejo un abrazo muy fuerte.

José Antonio Fernández dijo...

Gracias, Mirta. Efectivamente, el título va con ese doble sentido y además estoy contigo que la frase de las cortinas es la mejor, diría, la única que se salva de la quema.

Gracias por el haiku, un momento bien captado (hay que decir que eres una experta)
Te dejo uno donde la dichosa cola significa lo otro.


En el corral
espantando las moscas
mientras rumía.


Un fuerte abrazo.

José María Piñeiro dijo...

Si nadie protesta en el infierno, entonces es que es nuestro destino, o nuestro medio natural. Lo extraño sería ingresar en el cielo, ¿no?, ese sitio que sabemos muy bien en qué consiste.

José Antonio Fernández dijo...

Gracias, José María. Al cielo le debe de pasar como a las acelgas, que son buenas pero nadie las quiere.
Gracias por pasar.

Sur dijo...

Te luces...
con tres cuatro palabras, y sin nombrarlo, declaras de que va la cosa.

Me encanta.

Ahora, porque dichoso concurisito?
has quedado con este?

Saludos ;)

Princesa115 dijo...

Interesante microrelato, sencillo y profundo.
Lo del cielo debe ser aburrido, seguro que allí hay cola para las devoluciones.Será que nuestro destino es el infierno?

Un abrazo

Clara Schoenborn dijo...

Cómo eres de tradicionalista, el bueno es idéntico al bueno y el malo idéntico al malo. A mí me gusta más este infierno. Un abrazo grande amigo.

Javier dijo...

Creo que a "estas alturas" ha quedado claro que el tipo de la barba blanca es un espía "como caido del cielo" que viene a saber por qué la competencia tiene tanta clientela. ¿Problemas de "marketing"?.