lunes, 14 de febrero de 2011

DÍA 1

Si Dios existe, ya no es Dios.

11 comentarios:

luis dijo...

Evidente amigo José Luis. Si la existencia conlleva presencia y corporeidad, nadie puede ser al tiempo energía, fuerza, etc., etc., todas esas otras maneras de definir lo indefinible.
Saludos

Luis Oroz dijo...

Pensamiento en bucle, José, que recrea la propia existencia.

Genial.

Cita dijo...

Pero nunca lo fue, si acaso existe, que no lo tengo claro.

Entre tu y yo, yo creo que esta es la mayor leyenda urbana jamás creada.

Besos

Cita

Maite dijo...

Buen remate de este pensamiento circular. A veces lo evidente, no lo es tanto. Un abrazo.

pedrojescritor dijo...

O pasa de nosotros jeje vaya dilema.
Saludos.

Isabel Martínez Barquero dijo...

O una afirmación que niega.
Eterna cuestión y necesidad humana de misterio.
Un abrazo.

Gustavo Pertierra dijo...

La existencia de algo no se encuentra circunscriptas unicamente a lo tangible o corporeo, existe el oxígeno, pero no lo vemos ni tocamos, aunque podemos determinar su accionar. Por otra parte si la premisa inicial dice que "ya no es Dios" esta afirmando que alguna vez lo fue y entonces ¿que ha pasado? ¿quien tuvo más poder que El, para matarlo o para arrebatarle tal potestad? Habría que que preguntarle a Nietzsche, a ver que se le ocurre o tal vez tu tengas las respuestas a las dudas que se me generaron, con tu "pequeña" frasesita. Tienes un interior muy movedizo y un espíritu buceador, que es lo más interesante en un ser humano, el preguntarse por las cosas, aún aquellas sobre las que tenemos algún grado de certeza.
Recibe un afectuoso abrazo, querido amigo.

José Antonio Fernández dijo...

Si existe, no tendremos algo que ver en eso? No puede estar ahí la respuesta? Vaya, cuanta pregunta!

AnaR dijo...

Coño...

Princesa115 dijo...

Un misterio por aclarar.

Un abrazo

Pedro F. Báez dijo...

Dios es el axioma más subutilizado y soslayado en la historia de los mitos, de las religiones. Dios es todos y cada uno de nosotros. Somos Dios. Eres Dios. Dioses de carne y hueso sublimados y ascendidos en la ilusión y la necesidad de sentirnos inmortales y eternos. Abrazo fuerte.