miércoles, 19 de junio de 2013

lunes, 17 de junio de 2013

POEMA

                          Foto de Graciela Iturbide


Respirar es un hecho ineludible
por el que el aire entrante
debe de ser igual al aire consumido.
Pero siempre nos queda un poso,
un algo en un lugar inaccesible
que no se gasta,
aun respirando rápido,
aun respirando lento, incluso, no respirando.
Eso,
incombustible como el humo mismo,
como un rescoldo que nos tizna,
eso que avanza y retrocede,
igual que lo hace el tiempo
cuando es presente o es pasado,
la dirección de los sentidos,
eso que le hemos dado como nombre
el acordado nombre de recuerdo
es lo que queda de nosotros,
como una mancha, un roce o una cruz,
en la parte escondida de algún sitio.

Eso, sin peso y que parece poco,
es lo bastante para seguir vivo
en la memoria diluyente
de una llama apagándose.
Sí, de una llama a punto de encenderse.

miércoles, 12 de junio de 2013

EUGENIO MONTEJO



EL REZAGADO

Por estas calles ya pasó mi entierro
con sus patéticos discursos.
Liviano me llevaban
entre parientes desconocidos.

Una mujer al paso del cortejo
se detuvo a mirarlo
con insinuante azoramiento.
Supe después que era una sombra,
llevaba siglos bajo tierra.

Arriba, monologantes nubes,
acaso un lento avión en vuelo;
abajo, toses, ademanes
y lugares comunes.

Iba dormido e indeciso
en el último viaje.
Era mi despedida de este mundo,
la primera vez que me moría.

Hacia el fin de milenio,
de pronto quedé  fuera de grupo,
rezagado, contemplando los árboles.
El entierro, sin mí, prosiguió rumbo
por las penumbras suburbiales.
Lo voy siguiendo ahora desde lejos,
al paso de los años.            
                                   De "Partitura de la cigarra" Editorial Pre-Textos

lunes, 10 de junio de 2013

RECOPILATORIO DE LO ABSURDO



3

Cuando quiero temblar leo y escribo.
Construyo puentes de palabras.
Como argamasa mezclo versos
y cuando noto frío
me tapo; entonces, al calor,
leo y escribo y de esa forma, tiemblo.





8

Dicen que sólo existe un Dios,
el verdadero.

Se avecinan tormentas y batallas.

El reglamento dice
que quien dispare el rayo más certero

se queda el trono y los anillos.

lunes, 3 de junio de 2013

POEMA

                            Foto de Josef Koudelka

Km. 77

A lo largo del viaje ves pasar
postes acuchillando la mirada.
A lo lejos, arriba en la meseta,
donde llegar requiere disciplina
para encontrar un punto de equilibrio,
una cigüeña emprende el vuelo
que empezó en otra primavera.

Necesario es parar ya pronto
para apartar las piedras que molestan.

                                                 De "Brooklyn"

martes, 14 de mayo de 2013

POEMA

                                 Foto de Bruce Conner 



Busco esa poesía que no cabe
en un poema, que diría Roger Wolfe.
Así, utilizo letras que se enhebran al hilo
sustentador de la palabra,
hasta agotar el hilo y las palabras.
Después estiro el hilo
y observo que hay verbos que se caen
al mundo mudo de la nada.
Esos verbos sobrantes
los guardo en una caja de cerillas
que abriré cuando el sol se apague entero.
Posteriormente anudo el hilo
extremo con extremo, para evitar más pérdidas
cerrando, de esa forma, el círculo universal.

Y ese es el modo de escribir,
juntando un hilo y otro con el otro.
Cerrando círculos, o abriéndolos.
Y ese es el modo de vivir,
perdiendo un hilo, atando el otro.
Como quien habla utilizando signos mudos,
como el que busca el modo de entender
la discordancia del sentido original.

Y esa es la forma única de estar,
en equilibrio sobre un hilo
enteramente roto.

Hay vidas que no caben en un cuerpo,
bien pudo haberlo dicho Roger Wolfe.

lunes, 22 de abril de 2013

POEMA

                                       Foto de Masao Yamamoto


He decidido hablar de pájaros.

Así, escribiendo pájaro en el aire
con la brasa de un lápiz invisible
conseguiré que un viento peculiar
remueva y mueva las conciencias.
Igual que cuando atamos una anilla
al ala rompedora y le grabamos
el número siguiente al anterior.

Hablar de pájaros es eso.

O como cuando hacemos de las plumas
un modo de metáfora al revés.
Así, leyendo pájaro en el aire
habré llegado al modo de entender
la volatilidad de la escritura,
la paridad de la cadencia, habré
aprendido a diferenciar el humo
inconfundible de un avión
del humo propio de una nube.

Hablar de pájaros no es fácil.
Pues cuanto más me acerco a la palabra,
cuantos más picos, plumas o alas busque
más nada quedará del pájaro.

¿O hablaba de poesía?
¿No será que poesía y pájaro
son la misma palabra. ¿No será
que con distintas letras
se puede retomar el mismo vuelo?

martes, 9 de abril de 2013

POEMA

                             Foto:   Shane Brooks Salzwedel



Abrir los ojos
después de haber tenido un cierto sueño.
Despertar en un sitio extraño
donde la sombra abulta más que el cuerpo
pues el cuerpo es efímero y probable.

Abrir la transparencia de la mente
como quien abre un ventanal cerrado.
Así se airean los recuerdos,
incluso el renovado pensamiento.

Abrir la espita y esperar
a que la única gota caiga.
Beber de ella sabiendo que esa gota
es parte irrenunciable de una lluvia
que, a su vez, pertenece al sueño,
aquel del que creíamos ser
protagonistas únicos.
Dormirse con la sed colmada
por la gota.

Soñar
con una realidad que no es la nuestra.



jueves, 28 de marzo de 2013

CARPE DIEM

                                        Foto de Alexey Menschikov


Bienaventurado el latifundista,
suya será, también, la Tierra Prometida.
El dictador de las colonias de ultramar
pues su bigote merecerá el embalsamiento de los años.
Bienaventurado el político que escoge zapatos con cuña, su voz será lo único que quede bajo el peso de una losa.
Bienaventurado el dios minúsculo porque se rindió en el último peldaño,
el caza recompensas,
suyo es el mérito de los salarios.
Bienaventurado el último poeta, bienaventurado sea, y alguna plaga reciba.
Los cierra sobres, siempre que den por terminada su huelga indefinida. Y así se les sequen los labios, decía una maldición gitana.
Bienaventurado el lector que cree haber encontrado el doble sentido,
el marido juguetón que utiliza un puño americano.
Bienaventurado el cura de mi pueblo, famoso por sus blancas manos,
los empresarios paternalistas, por incumplir nueve Mandamientos.
Bienaventurado el consentidor de plegarias porque de él será el privilegio del último suspiro, el saqueador de columnas, también bienaventurado, inventor de los paraguas desechables.
Bienaventurado el pescador de aguas bravas, el cuerno del unicornio, la figura de Buda en estado catatónico, el arlequín alegre, bienaventurado el domador de mariposas, el carcelero que realiza horas extras, el listo y  la lista, el amo de la casa, las casas sin cosas, los santos oficios.
Bienaventurado el marmolista, merecedor de los royalties de nuestros epitafios y amén.

lunes, 18 de marzo de 2013

POEMA


Podríamos abrir una ventana,
mirar por ella,
ver la secuencia inerte de una nube,
o un pájaro que busca su polluelo.
Y si miráramos más lejos
tal vez llegáramos a ver
el ala opuesta de otro signo,
otra ventana abierta que nos mira,
donde estaría un doble de nosotros
dictándonos  el campo previsor
del comienzo del hilo que sustenta
lo posible con lo probable.

También podríamos cerrar
esa ventana en la que estamos,
incluso esa ventana que nos mira.
Así, seríamos un círculo de otro círculo,
así el cristal sería esa divisoria línea
que divide lo visto y lo no visto,
el exterior de lo que está totalmente fuera,
lo que llamamos lejos de lo que ni aparece.

Podríamos cerrar o abrir.
Aunque abierta o cerrada la ventana
la luz se apaga cuando lo decide el ojo.
Ahora bien,
¿qué hacemos con el ojo paralelo
cuando no quiere ser cerrado
por ser precisamente eso,
un ojo paralelo, nada más,
dispuesto a ver
aunque no hubiera nada qué mirar?

Podríamos abrir un ojo, mirar por él
lo perpendicular. Así el poema
tal vez, se entendería.


lunes, 4 de marzo de 2013

POEMA

                                             Foto: Nicole Natri


Pensar en algo que no esté.
Hacer que ese algo vuelva a su lugar:
ese rincón donde se espacia todo.
Esa hebra rota que ha quedado
entre un lugar y el otro,
                                 que es su abismo,
es lo que asiste al ser, que fue,
es lo que aguanta al ser, que sigue siendo,
es lo que aprieta al ser para que sea.
Ese puente dispuesto sin apoyos
que une la parte rota de algo dicho,
como la mancha muda de un recuerdo,
ese lugar,
es la ceniza que arde sin parar
de todos los fantasmas que nos piensan,
de la memoria ciega que nos mira.

Todo es parte del giro de una noria.

Mientras se sube
decrece el pensamiento inverso:
ese formado al fondo de su piedra.
Mientras se baja
escogemos el signo de una nube.
Hasta que signo y nube sean lluvia
y quede nada de otra nada.
O quede un centro que nos gire.
O un peldaño que baje o suba.
Mientras a un lado esté la sombra,
después la hebra,
                        seguido de algo que no es ni noche.


lunes, 25 de febrero de 2013

JOSÉ MARÍA PIÑEIRO



III

Cada poeta es vigía de un territorio concreto del verbo,
de una sola palabra que se ramifica en otras, colindantes.

Cada poeta es vigía de una frecuencia específica de ecos,
de mundos que devienen,
del sueño que sueña las consumaciones y los comienzos.

Cada poeta es vigía del lenguaje,
de lo que acontece,
del navío quieto y proceloso que es la memoria,
vigía de su propio poema,
creador y vigilante de una metáfora única:
la que anima e irriga todos sus poemas.

Cada poeta define un mundo
sin instalar códigos
sino viendo como juegan los símbolos
en hemisferios dispares.

Cada poeta es vigía de la misma rosa
que se repite distinta.

             Fragmento III de la primera parte, “Explicatio”, de "Profano Demiurgo"



TORMENTA

Llover sobre el mar
es una extraña tautología.

Como una correspondencia
cuyos significados arcanos interrogáramos,
como la súbita escenografía
de un milagro bíblico,

llover sobre el mar
es una repetición enigmática,
una metamorfosis
anterior a las distribuciones del verbo,
un origen previo a todo origen.

Contemplamos la tormenta
desde nuestra tibia atalaya.

Mi rostro fosforece junto al tuyo
mientras observamos, fascinados y confusos,
este espectáculo mitológico
del agua devolviendo el agua.

                  De la tercera  parte, “Itinerarios”, de "Profano Demiurgo"


EL ORDEN LIBRE

Busco el libro que contenga las leyes secretas de la analogía,
el códice que guarde los mágicos pentagramas
de las asimetría y las convergencias;

el manuscrito en el que palpite el pulmón de la lluvia,
la espiral de los meteoros,
los estratos del tiempo;

el volumen que diga el porqué de las eras,
la razón de la pasiones,
que explique la duración de lo eterno,
el destino de los sueños.

Venturas de la teoría este sueño lúcido
de creer en lo que la palabra guarda y promete.

                          De “Margen Harmónico” Fundación Cultural Miguel Hernández


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miércoles, 13 de febrero de 2013

POEMA


                               Foto de Masao Yamamoto
Poner
en el hueco del árbol una pluma.
Esperar
a que se oville el nido
con la paja del pico de algún pájaro.
Buscar
la parte extravagante del poema:
como que el nido está mal hecho; en vez de acoger,
recoge; en vez de arcilla y paja,
son las mismas palabras del poema
las que encadenan signos con momentos.
Hasta formar la parte que acomoda.

Un nido de palabras: mar, silencio,
nube, vértice, esfera, incluso cuándo,
que cuelga
del lado más lejano de la rama
a falta de algún peso que lo tire.
Como quien pincha un globo que se va.

Saber
que no hubo nunca nido, ni árbol,
ni pájaro que vuele hacia nosotros.
Que hubo, solo, palabras, eso sí,
que llenan huecos evidentes.

Y todo a pesar
de tanto verso falso.

lunes, 7 de enero de 2013

POEMA

                                          Foto de Jan Saudek

Hay que atreverse
a estar adentro de sí mismo.
Como el que empieza con el pensamiento
a darle vueltas hacia lo anterior
hasta llegar al punto primero del origen.

Un pez queriendo ver su espalda,
o la hoja dando tumbos por el suelo
sin encontrar la suela que la frene
pudieran ser el signo de la vuelta
que acaba en el comienzo mismo.

Todo es ponerse en el principio del torbellino
y que el seco aire gire sin parar
hasta que el giro acabe en nacimiento.
Todo es dejar que caigan los fragmentos
hasta hacer de la nada
el estado anterior de su estructura.
Todo es hacer que lo invisible siga siendo
la parte más expuesta a los demás.
Todo es, tal vez,
atreverse a vivir sin el dedo que señala
hacia un lugar torcido,

ese lugar que es nuestro y no nos gusta.

jueves, 20 de diciembre de 2012

DE FÁBULA



1

Es todo un ir subiendo.
Como esa hormiga que buscando tiernas
hojas se acerca al borde mismo.
Todo es subir,
hacia arriba, hacia abajo o a los lados,
según la posición de la escalera.
Como un ciervo que sube cuando monta.
Como una hembra que sube al ser montada.
Como la hormiga
asomada al abismo del peldaño.
Hasta la araña sube
al saber del temblor de alguna hormiga.
Y sube el hombre
cuando encuentra la recta que lo lleva,
aunque su sombra vaya por delante,
como bajando,
mientras baja la hormiga al ver la araña
y baja el ciervo al terminar la monta,
y la hoja se desprende y cae del árbol,
y escupe tela aquella araña
que nos obliga a estar inmóviles,
sin vibración ninguna.