sábado, 18 de julio de 2020

POEMA DE JULIA BELLIDO



El poema

 

Es un precipitarse

a un abismo de sed que nunca cesa

y al que vamos ardiendo.

 

Es como un arañazo

o una puñalada.

El aguijón, de pronto, de una abeja.

 

Un chupito de vodka

en una madrugada de verano

donde ya no esperabas

encontrarte con nadie.

 

Y es a la vez tan breve,

y resulta tan simple

como un cuenco de agua que se vuelca.


de "Hojas de Ginkgo" Poesía al Albur-Cypress Cultura, 2020

 

 


sábado, 11 de julio de 2020

POEMA DE BASILIO SÁNCHEZ



LA poesía no explica ni argumenta,

la poesía sólo llama a las cosas.

 

El poeta no es otro

que el que entra de noche en una habitación

y permanece inmóvil

frente a una oscuridad

a la que poco a poco consigue acostumbrarse.

 

El que asiste en silencio

al nacimiento humilde de las formas

que comienzan de pronto a definirse,

a adquirir su certeza,

su individualidad.

 

El inundado

definitivamente por aquello

que, llevando en su seno la lumbre del sentido,

es capaz de ofrecerle su presencia,

la posibilidad de su secreto.

 

La poesía es el oficio del espíritu.

En las casas de los acantilados,

en medio de la noche,

brilla sobre la mesa de los viejos buscadores de conchas

la aguja de la sal.

 

de “He heredado un nogal sobre la tumba de los reyes” Editorial Visor, 2019


jueves, 23 de abril de 2020

POEMA DE JOSÉ HIERRO




ALUCINACIÓN

AMANECE. Descalzo he salido a pisar los caminos,
        a sentir en la carne desnuda la escarcha.
¡Tanta luz, tanta vida, tan verde cantar de la hierba!
¡Tan feliz creación elevada a la cima más alta!
Siento el tiempo pasar y perderse y tan sólo por fuera de mí se
        detiene.
Y parece que está el universo encantado, tocado de gracia.
¡Tanta luz, tanta vida, tan frágil silencio!
¡Tantas cosas eternas que mellan al tiempo su trágica espada!
¡Tanta luz, tan abiertos caminos!
¡Tanta vida que evita los siglos y ordena en el día su magia!

Si la flor, si la piedra, si el árbol, si el pájaro;
si su olor, su dureza, su verde jadeo, su  vuelo entre el cielo
        y la rama.
Si todos me deben su vida, si a costa de mí de mi muerte
        es posible su vida,
a costa de mí, de mi muerte diaria...
¿Tanta luz, tan remoto latir de la hierba...!
(Descalzo he salido a sentir en la carne desnuda la escarcha.)
¡Tanta luz, tan oscura pregunta!
¡Tan oscura y difícil palabra!
¡Tan confuso y difícil buscar, pretender comprender y aceptar,
        y parar lo que nunca se para...


del libro “Alegría”, recogido en “Poesías completas (1947-2002)”. Editorial Visor, 2009

sábado, 11 de abril de 2020

POEMA DE DIEGO MEDINA POVEDA




CAMBIO DE PISO

EN todas las mudanzas se nace y resucita,
cuántos recuerdos van a la basura,
nos llevan de la mano a otros momentos,
pero un impulso misterioso logra
-en un alarde estoico
o simplemente por desidia-
borrar las huellas de unos pasos firmes
que creímos perpetuos, pero nada
permanece…

y es en estos instantes
de hipótesis de espacios, de cintas métricas,
de imaginar cocinas donde antes
solo había un salón
con sus estanterías de escayola,
cuando emergen desnudos por la puerta
los nuevos inquilinos:
da igual si el hombre quiso demasiado
o si una vez el miedo inundó sus retinas,
o si ella recorrió medio mundo y ahora
quiere vivir en veintisiete metros cuadrados.
No importa -como digo-,
abunda en paradojas la mudanza,
porque mover un mueble -un simple acto- revela
un éxtasis doméstico:
en un segundo, estando de cuclillas,
levantando la cómoda en volandas,
puede ante ti pasar toda la vida,
y en ese grito interno que callamos con fuerza
hay dioses, sinestesias, melodías,
que transportan el cuerpo a otros lugares.
Imagina si ya, descalzo penitente,
evitas con tus pies mortificados
que un cajón sin soporte toque el suelo…
(No quiero ni pensar el alarido,
pero yo así –recuerdo-
también creí en Dios y en Jesucristo).

No morirás, prometo, en tu mudanza,
aunque simule el ciclo de los días,
aunque una cicatriz dibuje por tus dedos
las horas que pasaste
arrastrando lo antiguo con lo nuevo,
bautizando un olor que era de nadie
para así darle un nombre,
para que exista un mundo,
que sea vuestro mundo y se haga carne.

Después vendrán amigos, no estáis solos.
No olvidéis adquirir aquel felpudo
que da la bienvenida –es importante-,
y que al entrar se quiten los zapatos.

de “Todo cuanto es verdad”. Ediciones Rialp, 2020.


miércoles, 8 de abril de 2020

POEMA DE DANIEL COTTA




Yo dicto testamento cada noche:
dispongo mis zapatos, mi camisa,
la piel que llevo puesta
para el cuerpo que ocupe mañana mi huella en el colchón.
Le lego mis pupilas, mi garganta,
mis manos, mis heridas,
mis miedos, mis deberes por cumplir…
Y sobre toda obligación, le lego
las arcas de cariño acumulado
por quien me eligió ayer
como heredero,
que a su vez lo heredó de tantos cuerpos
y cuerpos que murieron cada noche
haciendo testamento de su amor.
Que mi heredero de mañana
no muera sin haber incrementado
en algo el patrimonio familiar.

de “El beso de buenas noches”. Editorial Renacimiento, 2020

viernes, 3 de abril de 2020

POEMA DE LUIS ALBERTO DE CUENCA



VUELVE GUILLERMO DE AQUITANIA

HARÉ un poema de la pura nada.
Tú y yo seremos los protagonistas.
Nuestro vacío, nuestras soledades
ni un solo instante compartidas, nuestro
mortal aburrimiento, la derrota
diaria, serán cosas que se encuentren
en el poema, que no será largo,
porque todo eso cabe en unos pocos
versos, tal vez en nueve nada más,
o en diez, si cuento este que lo cierra.

de “Sobre mi poesía. (1971-2018)”, 2020. Libros Canto y Cuento.

domingo, 9 de febrero de 2020

POEMA DE JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA



RECETA PARA HACER UNA NARANJA

CONTRÁTESE a la primavera
para que diseñe los azahares,
es tan imaginativa la modista en velos nupciales,
sólo que trabaja unos días al año.
Los dedos de la lluvia
          esparzan dos cucharaditas de azúcar,
esponje el aire los gajos de la cúpula,
se desentienda el sol de todo el universo
para teñirle la piel con sus pinceles
         especializados en rojos,
añádase el barniz del otoño para sellar los poros,
qué envidia el pop-art y las naturalezas muertas.
         No toques aún esta naranja,
ponte primero de rodillas y adora como los
       ángeles,
fue hecha para ti en exclusiva,
       para nadie más,
como un pequeño inmenso amor
      que se cae de maduro
      que se entrega redondo.


de “Todavía hay primavera. Todavía”
Selección y prólogo de Fernándo Arredondo. Ediciones Rialp. Adonáis, 2019

jueves, 30 de enero de 2020

POEMAS DE MARIO MÍGUEZ





SORPRESA

Nunca debes buscar palabras raras
para crear sorpresa.
Es justo lo contrario:
lograr que unas palabras ya muy viejas
y en ti sencillas, claras, renovadas,
de pronto, en el poema, nos sorprendan.


CLARAMENTE

A un misterio no añadas ni problemas
ni enigmas, si lo tratas en tus versos.
Tú no oscurezcas más lo misterioso.
Tú muestra claramente ese misterio.


de “Versos aparte”, prólogo de José Cereijo. Editorial Polibea, 2019

lunes, 16 de diciembre de 2019

DOS POEMAS DE ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ



EPITAFIO A UNA JOVEN MADRE
                                       A Cristina Moreno

NO, no te sea leve la tierra en que reposas
ni tampoco tranquila. No estás acostumbrada.
Que sobre ella retumben cada día más firmes
los pasos de tus hijos y el ruido de sus risas.


FREE RIDER

ESOS poemas superprofundísimos,
que nunca tengo ganas de escribir
ni muy posiblemente fuerzas,
los han escrito, los escribirán
o quizás ahora mismo los estén escribiendo
poetas admirables.
                            Yo
no puedo más que dar las gracias, prometer
que los leeré despacio y bendecir
la suerte de que la poesía sea
un trabajo en equipo.

             de “Mal que bien”, Ediciones Rialp, 2019


martes, 10 de diciembre de 2019

POEMAS DE JOSÉ LUIS PARRA




EN PLENO INVIERNO

Nunca está más presente
la primavera,
ni la vida parece más amable
y entregada, más fértil
en dones y futuro,
que respirando el canto de los pájaros
y oyendo crecer la hierba
un buen día de sol
en pleno invierno.


ALONDRA DE CENIZA

1
Con qué salvaje
alegría me ofrezco
al resplandor,
al hachazo de luz
de este día homicida.

2
No ser materia
de dolor ni memoria.
Sólo el incendio
en su llama más alta,
alondra de ceniza.

       de “Alondra de ceniza”, edita Banda Legendaria, 2019

martes, 3 de diciembre de 2019

POEMA DE DANIEL FERNÁNDEZ ROGRÍGUEZ




OTOÑO

                        I
Qué no daría yo por ser un pájaro.
No por alzar el vuelo desde un alto
y contemplar el mundo hecho a medida
de quien observa desde arriba
                                             -heridas
las nubes blancas por las alas mías-,
sino para posarme
en una humilde rama
a ver caer las hojas amarillas,
las prisas de una tarde que se abriga
y los ojos de un hombre que me mira.

                        II
No para amedrentar desde una peña
al caminante solo cuya sombra
cruzara inadvertida mi horizonte;
no para trasponer –libre y sin rumbo-
confines, firmamentos y hemisferios
hasta rozar la linde azul del cielo;
tus alas en la tarde yo las quiero
para ocultar mi rostro de hombre solo.

    de “Las cosas en su sitio”, Ediciones de la Isla de Siltolá, 2018

miércoles, 13 de noviembre de 2019

POEMA DE DÉBORAH GARCÍA


NATURALMENTE

SIN aspavientos,
sin reclamar la admiración de nadie
sobre el oscuro océano tiene el aire sus vastos territorios.
Tranquilamente habita donde habitan mis sueños.
El negro mar que impone y apasiona;
el nocturno, el profundo,
el negro intenso mar reside en la distancia.
En mis sueños amables y en los temibles sueños
viajo a las aguas mansas, hondas, predecibles,
rondo los infinitos abismos del delirio…
Y acariciando el agua que para mí es quimera
el aire viene y va
sin aspavientos.

     de “Te doy el mar” Ediciones Rialp, 2019

miércoles, 23 de octubre de 2019

POEMA DE RAÚL RIVERO



DÉCIMA Y LLUVIA

Un hombre enfermo y huraño
Ha puesto todo su empeño
Para verse año tras año
Dueño del país y dueño
Del amor, el odio, el sueño.

¡Qué individuo más extraño!
¿Qué pasión por el rebaño!
¡Cuán fruncido lleva el ceño!
¡Qué látigos y qué leños!
¡Seguro nos hace daño!

de “Recuerdos olvidados”, Hiperión, 2003

lunes, 9 de septiembre de 2019

DOS POEMAS DE JOSÉ MATEOS




COMETA EN TRAFALGAR

TAMBIÉN, como tú,
a veces quisiera
ser sólo en el aire
un trozo de tela,
un trapo que el viento
sacude y eleva.

Y seguir atado,
como tú, cometa,
sólo por un hilo
muy fino a la tierra.



12 / 18

TODO termina así:
                           unos destellos
de memoria que caen hacia lo hondo
y el cuerpo como un traje envejecido
que casi da vergüenza.

No insistas, corazón,
                              inútilmente:
nunca
maldeciré la vida.


de “Un sí menor”. Editorial Pre-Textos, 2019.

miércoles, 10 de julio de 2019

TRES POEMAS DE VICENTE GALLEGO



LA PÁGINA

Estáis las dos ahí,
en la terraza, justo
donde no rige el tiempo,
bajo una luz de hilo,
entre las hojas verdes
y los renuevos rojos.

Esa mujer, la niña
dejándose peinar,
las manos blancas
sobre el caudal oscuro,
el sol allí pasmado,
el aire entre las hebras
detenido, la página
escribiéndose,
conteniendo el aliento.



SABOR

En la pila, los verdes
de la lechuga fresca,
los tomates, tus manos
metidas hasta el fondo
en agua y sol.

¿Qué tiene esta cocina,
que es pequeña y es fea?

Tiene una gran ventana,
tiene una galería
muy del gusto de pájaros,
quién sabe qué amistades
con la luz, el poniente,
ropa blanca tendida
luna adentro.

Tiene que tú la llenas
de pimienta y sal.



MILANOS REALES

Iba la carretera
arrastrando el pincel
por toda la llanura.

Vimos balas en orden,
laderas de molinos,
plantaciones de mies
entintadas de cuervos.

Detuvimos el coche
bajo un árbol añoso,
el aliento del día
se nos hizo presente:
ese fondo despierto
donde zumba la abeja,
y se quiebra una caña.

Sobre campos de trilla,
de amarillo rastrojo,
dibujaban el círculo
del vuelo dos milanos.

Se recogió la tarde
en su ovillo de oro.


      de “A pájaros y migas” Editorial Visor, 2019