martes, 11 de febrero de 2020

POEMA



SABIDURÍA NATURAL
                         Para mi hijo,  en el día de su cumpleaños.

QUÉ sabio es el almendro.
Tan quieto, inamovible, ahí postrado,
deja que el tiempo cumpla su labor.

Sabe el almendro, y no sé cómo,
que todo tiempo acaba renovándose,
que en esa espera poco seductora
un día surgirá algo diferente,
y habremos de decir,
qué inteligente el tiempo, cuánto sabe.

¡Qué sabio! Todo el año cuatro ramas
peladas, mondas y lirondas, secas
como estacas y, justo hoy, un once
de febrero me encuentro un simple almendro
con sus ramas cedidas por la carga
de tanta flor abierta.

Cuánta sabiduría natural.
Qué sincronización más misteriosa.

¿Qué habrá detrás de tanta perfección?

Tal vez el tiempo, un día,
me diga, me hable a su manera,
me aclare tanta duda turbadora.

domingo, 9 de febrero de 2020

POEMA DE JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA



RECETA PARA HACER UNA NARANJA

CONTRÁTESE a la primavera
para que diseñe los azahares,
es tan imaginativa la modista en velos nupciales,
sólo que trabaja unos días al año.
Los dedos de la lluvia
          esparzan dos cucharaditas de azúcar,
esponje el aire los gajos de la cúpula,
se desentienda el sol de todo el universo
para teñirle la piel con sus pinceles
         especializados en rojos,
añádase el barniz del otoño para sellar los poros,
qué envidia el pop-art y las naturalezas muertas.
         No toques aún esta naranja,
ponte primero de rodillas y adora como los
       ángeles,
fue hecha para ti en exclusiva,
       para nadie más,
como un pequeño inmenso amor
      que se cae de maduro
      que se entrega redondo.


de “Todavía hay primavera. Todavía”
Selección y prólogo de Fernándo Arredondo. Ediciones Rialp. Adonáis, 2019

jueves, 30 de enero de 2020

POEMAS DE MARIO MÍGUEZ





SORPRESA

Nunca debes buscar palabras raras
para crear sorpresa.
Es justo lo contrario:
lograr que unas palabras ya muy viejas
y en ti sencillas, claras, renovadas,
de pronto, en el poema, nos sorprendan.


CLARAMENTE

A un misterio no añadas ni problemas
ni enigmas, si lo tratas en tus versos.
Tú no oscurezcas más lo misterioso.
Tú muestra claramente ese misterio.


de “Versos aparte”, prólogo de José Cereijo. Editorial Polibea, 2019

lunes, 16 de diciembre de 2019

DOS POEMAS DE ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ



EPITAFIO A UNA JOVEN MADRE
                                       A Cristina Moreno

NO, no te sea leve la tierra en que reposas
ni tampoco tranquila. No estás acostumbrada.
Que sobre ella retumben cada día más firmes
los pasos de tus hijos y el ruido de sus risas.


FREE RIDER

ESOS poemas superprofundísimos,
que nunca tengo ganas de escribir
ni muy posiblemente fuerzas,
los han escrito, los escribirán
o quizás ahora mismo los estén escribiendo
poetas admirables.
                            Yo
no puedo más que dar las gracias, prometer
que los leeré despacio y bendecir
la suerte de que la poesía sea
un trabajo en equipo.

             de “Mal que bien”, Ediciones Rialp, 2019


martes, 10 de diciembre de 2019

POEMAS DE JOSÉ LUIS PARRA




EN PLENO INVIERNO

Nunca está más presente
la primavera,
ni la vida parece más amable
y entregada, más fértil
en dones y futuro,
que respirando el canto de los pájaros
y oyendo crecer la hierba
un buen día de sol
en pleno invierno.


ALONDRA DE CENIZA

1
Con qué salvaje
alegría me ofrezco
al resplandor,
al hachazo de luz
de este día homicida.

2
No ser materia
de dolor ni memoria.
Sólo el incendio
en su llama más alta,
alondra de ceniza.

       de “Alondra de ceniza”, edita Banda Legendaria, 2019

martes, 3 de diciembre de 2019

POEMA DE DANIEL FERNÁNDEZ ROGRÍGUEZ




OTOÑO

                        I
Qué no daría yo por ser un pájaro.
No por alzar el vuelo desde un alto
y contemplar el mundo hecho a medida
de quien observa desde arriba
                                             -heridas
las nubes blancas por las alas mías-,
sino para posarme
en una humilde rama
a ver caer las hojas amarillas,
las prisas de una tarde que se abriga
y los ojos de un hombre que me mira.

                        II
No para amedrentar desde una peña
al caminante solo cuya sombra
cruzara inadvertida mi horizonte;
no para trasponer –libre y sin rumbo-
confines, firmamentos y hemisferios
hasta rozar la linde azul del cielo;
tus alas en la tarde yo las quiero
para ocultar mi rostro de hombre solo.

    de “Las cosas en su sitio”, Ediciones de la Isla de Siltolá, 2018

miércoles, 13 de noviembre de 2019

POEMA DE DÉBORAH GARCÍA


NATURALMENTE

SIN aspavientos,
sin reclamar la admiración de nadie
sobre el oscuro océano tiene el aire sus vastos territorios.
Tranquilamente habita donde habitan mis sueños.
El negro mar que impone y apasiona;
el nocturno, el profundo,
el negro intenso mar reside en la distancia.
En mis sueños amables y en los temibles sueños
viajo a las aguas mansas, hondas, predecibles,
rondo los infinitos abismos del delirio…
Y acariciando el agua que para mí es quimera
el aire viene y va
sin aspavientos.

     de “Te doy el mar” Ediciones Rialp, 2019

miércoles, 23 de octubre de 2019

POEMA DE RAÚL RIVERO



DÉCIMA Y LLUVIA

Un hombre enfermo y huraño
Ha puesto todo su empeño
Para verse año tras año
Dueño del país y dueño
Del amor, el odio, el sueño.

¡Qué individuo más extraño!
¿Qué pasión por el rebaño!
¡Cuán fruncido lleva el ceño!
¡Qué látigos y qué leños!
¡Seguro nos hace daño!

de “Recuerdos olvidados”, Hiperión, 2003

lunes, 9 de septiembre de 2019

DOS POEMAS DE JOSÉ MATEOS




COMETA EN TRAFALGAR

TAMBIÉN, como tú,
a veces quisiera
ser sólo en el aire
un trozo de tela,
un trapo que el viento
sacude y eleva.

Y seguir atado,
como tú, cometa,
sólo por un hilo
muy fino a la tierra.



12 / 18

TODO termina así:
                           unos destellos
de memoria que caen hacia lo hondo
y el cuerpo como un traje envejecido
que casi da vergüenza.

No insistas, corazón,
                              inútilmente:
nunca
maldeciré la vida.


de “Un sí menor”. Editorial Pre-Textos, 2019.

miércoles, 10 de julio de 2019

TRES POEMAS DE VICENTE GALLEGO



LA PÁGINA

Estáis las dos ahí,
en la terraza, justo
donde no rige el tiempo,
bajo una luz de hilo,
entre las hojas verdes
y los renuevos rojos.

Esa mujer, la niña
dejándose peinar,
las manos blancas
sobre el caudal oscuro,
el sol allí pasmado,
el aire entre las hebras
detenido, la página
escribiéndose,
conteniendo el aliento.



SABOR

En la pila, los verdes
de la lechuga fresca,
los tomates, tus manos
metidas hasta el fondo
en agua y sol.

¿Qué tiene esta cocina,
que es pequeña y es fea?

Tiene una gran ventana,
tiene una galería
muy del gusto de pájaros,
quién sabe qué amistades
con la luz, el poniente,
ropa blanca tendida
luna adentro.

Tiene que tú la llenas
de pimienta y sal.



MILANOS REALES

Iba la carretera
arrastrando el pincel
por toda la llanura.

Vimos balas en orden,
laderas de molinos,
plantaciones de mies
entintadas de cuervos.

Detuvimos el coche
bajo un árbol añoso,
el aliento del día
se nos hizo presente:
ese fondo despierto
donde zumba la abeja,
y se quiebra una caña.

Sobre campos de trilla,
de amarillo rastrojo,
dibujaban el círculo
del vuelo dos milanos.

Se recogió la tarde
en su ovillo de oro.


      de “A pájaros y migas” Editorial Visor, 2019

sábado, 18 de mayo de 2019

POEMA DE MARIO QUINTANA


AULA INAUGURAL

Verdad que en la Ilíada no había tantos héroes
         como en la guerra del Paraguay…,
pero hablaban muy bien
y todos sus gestos tenían el ritmo de un ballet
por la cadencia de los metros homéricos.
Fuera del ritmo, sólo hay perdición.
Fuera de la poesía, no hay salvación.
La poesía es danza y la danza es alegría.
Baila, pues, tu desesperación, baila
tu miseria, tus arrebatos,
tus júbilos
y,
aunque temas inmensamente a Dios,
baila, como David, ante el Arca de la Alianza:
baila delante de tu fosa.
Teje coronas de rimas…
Mientras el poema no termina
la rima es como una esperanza
que eternamente se renueva.
Una canción, una simple canción, es una luz dentro
       de la noche.
(Lo saben todas las almas perdidas.)
Un canto solemne es una antorcha entre tinieblas.
(Lo saben todas las almas perdidas.)
Baila encantado encantador de monstruos,
vencedor de las esfinges,
baila, poeta,
y bajo el aéreo, el implacable, el irresistible
        ritmo de tus pies
deja rugir al Caos atónito.

       de “Intenta olvidarme” (Antología poética). Selección, versión y prólogo de Enrique García-Máiquez. Ediciones Rialp, 2018.

martes, 30 de abril de 2019

DOS POEMAS DE MARIO MÍGUEZ




DESCONSUELO


OH Dios, ¿por qué a mí, el solo, el solitario,
me arrastras de continuo a esta tristeza
con que todas las cosas en mi entorno
lloran mudas, y usando mi alma ordenas
que digan su dolor mediante el mío?...
Oh Dios, al menos dame resistencia...
¿Por qué se duelen siempre en mí las cosas
sin yo poder dolerme nunca en ellas?...



EL MILAGRO DEL VIEJO MANUEL

YA están definitivamente quietas:
hoy se fueron enfriando entre las mías
y no hubo nadie más para estrecharlas.
Qué milagro tan tierno en sus caricias.
Porque aquellas dos manos delicadas,
las temblorosas manos del anciano
que era huérfano y pobre desde niño,
y se crió con hambre y abandono
y vivió el desamparo de las lágrimas,
esas manos cansadas ya y enfermas,
transmitían lo más inesperado:
ofrecían el más puro cariño,
el necesario y limpio amor que siempre
le fue negado a él desde la infancia.



     de “Casi es noche”. Editorial Pre-Textos, 2019





sábado, 13 de abril de 2019

DOS POEMAS DE MARCELA DUQUE




EN UN ESPEJO

MIRA esos tulipanes.
No sé tú,
pero los miro y quiero ser mejor persona.

¿Por qué si son pedantes, presumidos?
Levantan sus narices por los aires.
No bajan la mirada para nada.

Míralos, míralos
qué altos y qué esbeltos,
rectos como quisiera hacer mi vida.

Pero qué pose antinatural.
¿Cuándo has visto un tallo tan erguido?

Quizá se empinan, sí, pero hacia el cielo
y mira lo vivaz de sus colores
cómo llenan los caminos de alegría.

Qué despliegue de pigmentos tan pomposo,
Su derroche es tal que escandaliza.

Si es así, entonces, que así sea.
Que mi vida escandalice a los apáticos.



DON Y OFICIO

ES bueno que se te resistan las palabras,
que no sean acuarela sino mármol,
obra de cantería.
Que tengas que percutirlas con escodas,
esperar a escuchar el ritmo en tus oídos
y volver, con más empeño, a dar el golpe.
Que sientas el rigor de trabajar
en las entrañas recónditas
del universo,
donde yace la pieza que deseas.
Tu trabajo es, entonces, desbastar, pulir, lijar
hasta que el roce con la piedra
te abra heridas.
Cuando tengas que empezar el acabado,
la finura de los últimos detalles,
recordarás que también con un buril
se grabaron las primeras formas de escritura.
Es bueno que te canses,
que se te oponga tozuda la materia
y a veces sufras
la monotonía de labrar en vano.
Así cuando el poema, ligero, emprenda el vuelo
y lo veas palpitar, sabrás que en él
está presente un soplo que no vino
de la sola pericia de tus manos.


       de “Bello es el riesgo” Ediciones Rialp, 2019


miércoles, 10 de abril de 2019

POEMA DE ANTONIO MANILLA




MANZANO

Por el techo fantasma de la casa
se cuela el firmamento. El viento enfila
escaleras, pasillos: su susurro
de navaja apresura el canto del mochuelo.

La luna se demora en las estancias
que fueron comunales, encendiendo
un reguero de vida en los objetos,
metales oxidados por la lluvia
que penden de unos clavos que no venció la edad.

El suelo de madera está podrido y cruje
a cada leve avance, por las luces vacías
penetra muy intenso el olor de un manzano
que alguien plantó hace mucho y respira invisible
con las ramas dobladas por los frutos.

Un día ese frutal,
cuando no estés ya tú, continuará
aligerando con su aroma el mundo,
enfrentando a la grave noche el leve
imperio de hermosura
de cuanto existe opuesto contra el tiempo.

Sobrevivió a los hombres, perdurará a los muros
y dará fe de vida, entre ortigas y polvo,
más allá de tu ruina,
de que una vez aquí se alzó esta casa
piedra a piedra erigida por los tuyos.


      de “Suavemente ribera”, Editorial Visor, 2019


domingo, 7 de abril de 2019

DOS POEMAS DE ÁLVARO VALVERDE



FUENTE DE LOS ALISOS

DE todos los milagros, el del agua
-dijo alguien-,
una humilde verdad que se repite
ante el flujo incesante
de esta fuente escondida
entre alisos y zarzas
donde cesa el verano
esta tarde de agosto.


OVAS

ESAS algas de agua
que aquí llamamos ovas
también estrenan verde
ahora en primavera.

Un tono tan intenso
como el de todas las hojas,
que debajo del agua
cobra un matiz precioso.

Bailan en la corriente,
las observo moviéndose
y esa danza ondulada
me recuerda que antes,
hace apenas dos meses,
eran sombras apenas
bajo el curso del río.

Han resistido, vencen
a crecidas, a rápidos,
a la cruel turbulencia
del caudal en invierno.

Son un ejemplo, duran,
fueron nada y son todo
esta tarde de mayo
en que esplenden al sol
mientras paso a su lado.


      de “El cuarto del siroco”, Tusquets, 2018