jueves, 15 de julio de 2010

UNA TARDE DE PICNIC



En el colchón de hojas, bajo el árbol,
ella dispersa y evasiva,
jugando con el lazo de sus trenzas
sabiendo que la piel de sus geranios
es el néctar que evita los rodeos
espera que su macho,
expectante y guerrero con el último
botón que se resiste en el ojal,
libere del encaje sus certezas
impregnando de olor a nube, a nata
y a talco fresco esas serpientes
que como dedos temblorosos piden
tener el privilegio de apartar
la gasa que retiene
la lluvia primeriza, sabedores
de que está por venir, de frente,
sin tiempo a refugiarse,
el epicentro de la catarata.

25 comentarios:

nuiT.·* dijo...

Una tarde que se disfraza ingenua y sensual...
esas serpientes ambiciosas...
ese aroma que se esconde en tu poema...
ha logrado llevarme a ese instante :]

Me encantó!

besos

Suntphoto dijo...

Madre mia, que sensibilidad chico !!! casi me estremezco ...

lidia dijo...

saludos jose,bellos trabajos por aca!
gracias
un abrazo
lidia-la escriba

Isabel Martínez dijo...

La tarde soñolienta esparcida en la contemplación sensual, en el dulce deseo plagado de aromas (te prometo que he olido el aroma del talco). Momentos previos al encuentro. La erótica de la vista y el pálpito de los dedos que tantean.
Bonito y dulce, José Antonio.

Jose Zúñiga dijo...

Una sola frase! Genial: ella... espera.

Pedro F. Báez dijo...

José Antonio, qué deliciosamente sensual y cuán cerebralmente erótico este poema tuyo que lo ofrece todo:mlo visual, lo olfativo, lo táctil, lo auditivo, lo imaginado, lo anticipado. Ese botón último que se resiste para crisparnos los nervios y acrecentar el deseo, se nos ha trabado a todos, en alguna cita donde sólo la piel es protagonista... Hoy soy yo quien deberá acudir a una ducha fría. Feliz fin de semana. Abrazos.

Laura Gómez Recas dijo...

Mmmmmm!!! Según leía, cada vez estaba más cerca. Huelo el talco.
El ritmo del poema es tre-pa-na-dor: entre el once y el siete, la fórmula impecable del castellano. Gracias al ritmo, uno no se puede apartar de esos ojales, de esas serpientes que cruzan los encajes.

Me encantó.
Besos
Laura

Luis dijo...

Así es el momento anterior a la entrega definitiva. De este modo que describes de forma magistral, es como se sienten los amantes antes de romper la frontera de sus pieles.
Un saludo

Mayte dijo...

Que gran diferencia la pasión de un poeta al relatar los deseos, de otro mortal cualquiera.
Como una hilera de lápices, dibujando sobre el lienzo vivo de tu vientre, el rojo fuego de un instante solamente de dos.
Un abrazo Jose, y mi enhorabuena!!.

TORO SALVAJE dijo...

Un picnic como debe ser.
Tanto bocadillo, tanto bocadillo...

Saludos.

Jose Ramon Santana Vazquez dijo...

...traigo
sangre
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazón
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...


desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ


TE SIGO TU BLOG




CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesía...


AFECTUOSAMENTE
JOSE ANTONIO

ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DEL FANTASMA DE LA OPERA, BLADE RUUNER Y CHOCOLATE.

José
Ramón...

Kuyen dijo...

Que bello "lugar" y que sentidas, sus "palabras".

V de Tierra dijo...

Que sutil!! me he imaginado la escena completa..ese picnic es de los mejores!! saludos

Micaela dijo...

Muy hermoso poema José Antonio. Casi puedo respirar esos aromas tan etéreos e inundarme de la belleza del paisaje. Un beso y feliz fin de semana.

PÁJARO DE CHINA dijo...

José, geranios, talco fresco, serpientes, botones y el epicentro de una catarata en la espera. ¿Qué más se le puede pedir a un poema para que nos ponga en estado de vértigo?

Me encanta leerte. (En el sentido italiano del término encantamiento, que es muchísimo más fuerte que es español; es el encantamiento de los cuentos de hadas, que te deja perplejo, deslumbrado e inmóvil).

Besos de frío polar desde el sur del mundo.

Clara Schoenborn dijo...

Me ha gustado mucho este poema de bucólica sensualidad. Te he leído varias composiciones y veo que es recurrente en ti el tema de la virginidad.Un abrazo.

Elvira Daudet dijo...

Querido José Antonio:
Poema preciso, delicado, magistral. El regalo de tus magníficos versos me ha compensado la caminata al pueblo (vivo en las afueras).
Besos.

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

..., ¿de pic-nic, decías...? No sé, no sé. Ese colchón de hojas, ese talco, esas serpientes, esa lluvia primeriza..., es lo que tienen, siempre acaba en catarata.
Un abrazo

Paloma Corrales dijo...

Jo, cómo se me paso esta maravilla...

Ya te han dicho todo, así que lo suscribo y te aplaudo con mucha admiración.

Besazo.

Princesa.triste.115 dijo...

Precioso poema.
El último botón que se resiste en el ojal, pero que al final dará rienda suelta a los sueños y fantasías de una tarde de picnic.

Julie dijo...

Genial, José Antonio, un placer conocer tu blog, conocerte y leer autética poesía. Gracias por acercarme a tu rincón, por leer mis haikus, por el placer de leer y sentir.
Mis saludos cariñosos y mi felicitación más sincera.

Mirta Gili dijo...

Por Dios José Antonio, le has dado calor a mi invierno...
Es tan sensual, erótico... Tan lleno de sensibilidad y arrojo...
Estoy sin palabras.
Además, como he leído por allí, el ritmo, no hay como ello, cómo me rechinan en el haiku esas cosas, pero para gustos...
Excelente poema !!!
Besosss (al margen de los versos)

Le chevalier mystérieux dijo...

Leyendo semejante titulo no podía esperar menos
Un sutileza increíble en tus palabras, sabes jugar perfectamente con ellas
Un saludo muy fuerte, me pasaré bastante por aquí ;)

Bel M. dijo...

Con tantos y merecidos elogios queda poco que añadir. Me ha recordado mucho, en la atmósfera que creas, a algo en la actitud de ella, de ellos, a "El amante de Lady Ch.".
Abrazos.

José Antonio Fernández dijo...

Gracias a tod@s por comentar. De bocadillos no sé si hubo muchos, pero el picnic tuvo su historia.
Un abrazo y un buen fin de semana.