sábado, 13 de marzo de 2010

DE LA MARIPOSA SÓLO QUEDA EL POLEN


Cuando a la hierba se le caen las hojas
formando un manto que protege
es cuando la lombriz se estira
dejando a la intemperie sus anillos
sólo por ver lo que ya sabe,
el comienzo, el principio de un prefacio
que avanza, que ilumina.

Cuando de los balcones cuelgan
palabras sin la hache
y algún geranio adormecido es cuando
abundan las verdades sin salitre
y esa llama enfriada queda
entonces esperando que una gota
de cera la encapsule y la proteja.

Y cuando se retrasa el eco
y las palabras llegan con plomada,
es mejor diseñar la espera,
precintar los ojales y dejar
los ojos entornados, con los párpados
hibernando y las pieles hacia dentro
hasta que el músculo que no responde
quede ya sujetado, al fin,
a su lengua y poder decir un grito,
aún con la boca muy cerrada.

18 comentarios:

gonzalo dijo...

Aunque eco se demora, queda rebotando entre las rocas del alma, tal como tu poema.

Alicia María Abatilli dijo...

Y que las palabras sean...
Excelente poema.
Felicitaciones.
Alicia

Luis dijo...

Es un momento de espera en el que mejor permanecer silenciosos a la espera, como tú dices, hasta que llegue el momento del verbo y la libertad expresada. Un saludo

azul dijo...

Precioso. Como siempre. Y el final, mágico: "y poder decir un grito, aún con la boca cerrada." No hay más que decir. Saludos

Isabel Martínez dijo...

José Antonio, me gustan tus balcones con geranios y palabras colgadas sin la hache, me gustan tus gritos con la boca cerrada, pero me pregunto cómo se puede diseñar una espera, cómo manejarla.
Lo pienso, releo tu poema y entiendo. La poesía consigue maravillas, condensa pensamientos y expande posibilidades.
Precioso.

Paco Alonso dijo...

Excelentes las letras que nos acercas en este día, gracias por compartirlas y que disfrutes de un feliz fin de semana.

Cálido abrazo.

Laura Gómez Recas dijo...

Tiene una fuerza brutal el poema. Lo he tenido que leer dos veces. Lo he forzado para desmigarlo.
Profundo cuando llega...

Abrazos.
Laura

Clara Schoenborn dijo...

Es posible que tengas razón y ese entornarse sobre sí mismo sea alguna forma de gritar, pero también puede ser camuflar ese grito o posponerlo. Todo menos que desaparezca. Un abrazo amigo. Te estás encumbrando muy alto en la metáfora.

Suntphoto dijo...

Chico , hay que ver lo inspirado que estás. Sigue, sigue, que aquí iremos leyendo ... y disfrutando, claro.

C.O dijo...

"precintar los ojales y dejar
los ojos entornados, con los párpados
hibernando y las pieles hacia dentro"
Cuanta contención, las palabras unidas en una cadencia, en un ritmo... evocan tanto tus poemas!!
me encanta..
Un saludo

aniki dijo...

Excelente poema, José Antonio. La tercera estrofa me ha gustado muchísimo.

Besosssss.

Shinju dijo...

Cuando de los balcones cuelgan palabras lo mejor es soltarlas no sea que entren de nuevo en casa.

La China

TORO SALVAJE dijo...

Gritos con la boca muy cerrada...
Pronto ni eso.

Saludos.

Sill Scaroni dijo...

Encantadora tu poesía y me quedé con la frase: "... abundan las verdades sin salitre" ...
Saludos.
Sill

Esencia dijo...

Magnifico poema, con la última estrofa excepcional.

Grato descubrimiento de tu versar.

con cariño, esencia.

Alma Mateos Taborda dijo...

Un estupendo poema, a puro talento, con imágenes soberbias y un gran final. Me ha llenado de satisfacción descubrirte. Ferlicitaciones, muy bueno. Un abrazo

Soledad Sánchez M. dijo...

Y precisamente la belleza poética está en la espera... o en el momento justo en que el grito se forma, premonitorio de un magnífico verso.

Inquietantes imágenes para un poema sobre poética... o sobre corazón.

Me alegro descubrir tus versos.

Un beso.

S.

José Antonio Fernández dijo...

Muchísimas gracias a tod@s por vuestros comentarios, seguramente demasiado generosos.
Un abrazo.