jueves, 18 de marzo de 2010

DONDE LA RAÍZ DEFINE SU NOMBRE

Todo el silencio es lágrima y sal. El crepúsculo se acerca y las arañas encienden sus pupilas.

Platón, el filósofo, descansa en el bordillo del cielo.

Todo el silencio del mundo se me aparece de golpe y se desparrama, goteante y blando como una lengua sedienta, como un paraje oculto y secreto, donde no hay razón ni para la llama ni para la sombra.

Una libélula dormita bajo la piel con escarcha y sus alas crepitan como la madera quemada, como una tormenta.

¡Ay, pájaros!, mi dedo es ceniza y el alcohol se evapora. Todas las fotografías tienen color sepia y están llenas de musgo y líquenes y los huesos chorrean de humedad. Este frío espesa la vista y también el pensamiento.

Todo el silencio es plasma, nieve espesa, coágulo y ámbar.

¡Ay, pájaros de polvo y de canela!. A Rilke se le secó la tinta, mientras una lluvia con ternura destrozaba las alas de una mariposa y las palabras se le iban y le dejaban una mancha amarilla en los dedos.

“El relámpago me parece largo”, dijo René Char. Tambien el silencio puede ser largo, infinítamente largo, mientras quede encerrado en una lágrima, en la raíz de una semilla, en el temblor de una raíz.



.

10 comentarios:

Isabel Martínez dijo...

El silencio se puebla con estas hermosas palabras que, como Rilke en sus Elegías Duinesas, cantan a los mortíferos pájaros del alma. Porque como bien sabes, José Antonio, "lo bello no es más que el comienzo de lo terrible que aún podemos soportar."

Candil dijo...

Escribes con elegancia y sensibilidad. Un placer leerte. Besos.

azul dijo...

Me ha emocionado tu texto y sus silencios. Sólo decirte que no sé de lo terrible porque no he querido saber de ello. Un día sentí un águila atada y para liberarme me puse alas de libélula. Seguimos leyéndote.

Clara Schoenborn dijo...

Muy bella descripción, casi sicológica. Pienso que todo el silencio cabe en una esperanza y por es muy bueno ese final de raíces. También me lleva a pensar en que la dimensión de las cosas está marcada por el acervo interno que pueda valorarlas.Un abrazo.

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Hace años yo defendía la diferencia entre prosa y verso, la defendía porque creía que usaban herramientas distintas, pero la verdad es que no hay diferencia ninguna, mientras se adentren en esa otra realidad primaria, todo es arte, y por lo tanto, sin posibles etiquetas. Un poema horizontal tremendísimo, sí señor.

Abrazos
Marian

Suntphoto dijo...

Que necesario és el silencio muchas veces ... no es tu caso, pero si el de muchos.
Muy bien expresado y escrito ... como siempre.

Ana Muela Sopeña dijo...

Genial prosa poética. Todo es poesía, como dice Marian Raméntol. Me ha encantado este texto por la sutileza y profundidad.

Enhorabuena
Un abrazo
Ana

TORO SALVAJE dijo...

No sabía ni quien era René Char.
He tenido que buscarlo.
Estoy lejos de lo que escribes pero me gusta.
Lo leo y lo releo.
Intento descifrarlo. No creo que lo logre.
Pero siempre vale la pena.

Saludos.

Luis dijo...

Me ha gustado todo el texto pero cuando dices "Todo el silencio del mundo se me aparece de golpe y se desparrama, goteante y blando como una lengua sedienta, como un paraje oculto y secreto, donde no hay razón ni para la llama ni para la sombra." me he quedado parado leyendo parado y sin poder cerrar la boca. Una descripción increíble, una metáfora fuerte sobre el silencio y la soledad que a él llega cosida. Un pedazo de texto enorme. Un saludo

José Antonio Fernández dijo...

Gracias por vuestros comentarios, que siempre son muy enriquecedores.
Un abrazo a tod@s