jueves, 28 de enero de 2010

VIAJERO





Largo es el camino del retorno. En él abundan el orgullo y la maleza.

Triste es la mirada del reencuentro, espesa y profunda, como una constelación, triste, aunque se vaya vestido con la ropa más blanca, aunque se agiten los pañuelos más perfumados.

Larga es la aventura y la distancia. El origen fue un día cálido donde el rojo reverberaba, y las risas brotaban, salpicaban al viajero, y las uñas temblaban, y el viajero se fue, con tierra entre las manos, un bolsillo lleno de luces y un camino abierto hasta la esperanza, sí, hasta la mentira.

Y ese sueño se forjó junto a la panza de un ternero esquelético y la soga rota de un padre cobarde. Ese sueño trajo bandadas de palomas, y sexo, y un mar de leche por recoger. El viajero se levanta, de sus axilas se desprenden multitud de flores amarillas. Y ya, a lo lejos, queda dibujada la curvatura del horizonte, y de la garganta de los cachalotes salen sonidos de despedida.

Y se va. Como equipaje, unos granos de mostaza. Las hormigas le devoran el negro de las uñas. Las cuerdas de las arpas vibran con el viento. El vacío.

Y se va. Y el viajero descubre que de las montañas bajan ríos de leche amarga, y las gentes se esconden bajo las sombras, y los caminos están sin barandas. Una multitud de meteoros deja líneas de humo en el cielo.

Larga es la distancia. Pasado el horizonte está el camino de retorno, un lago oscuro y una enorme niebla, y detrás, donde las pisadas quedan marcadas y las siluetas retenidas, siempre se desprende algo, el poso, la escarcha de la gélida cabellera de un cometa.

Y el viajero recuerda que su tierra es una costra, donde se pierde la lágrima y la saliva .

Caminar, siempre, para volver.

Ir para venir.


11 comentarios:

Gustavo Pertierra dijo...

Me has dejado sorprendido y deslumbrado. Sorprendido por la coincidencia, estaba tratando de escribir un soneto con algo relativo a este tema y deslumbrado por lo bella naración que leido que tanta inspiración me aporta.
Me ha gustado compañero, mucho...pero mucho.
Un fuerte abrazo

José Antonio dijo...

Me alegra que te haya gustado, Gus, y sé que de ese tema o del tema que te propongas, saldrá un buen soneto, vamos, de eso no tengas, ni tengo, ninguna duda.
Otro abrazo para ti.

psique dijo...

Has dejado un camino con ciatrices de hambre y retumbar de pesados sopores en las botas. Un camino que se anuncia entre estrépitos de soledad y timbales de angustia. Un camino limitado en zarzas de ansiedad y en el que el viajeo sólo cuenta con carámbanos de hiel triste y amarga y con ausencias en su zurrón, espeso de vacío.

Un camino que sólo tiene la dirección del anhelo en lo que fue, no en el qué será y que esconde en melancolías las esperas sin futuro.

Un camino urdido en asperezas con la meta puesta en una línea que no se afinca en el horizonte, sino en el hueco del alma del propio viajero.

Interesante tu apuesta, rayana en lo poético, e interesante el aire que regala.


Amelia

Suntphoto dijo...

Muy bien narrado y muy bien ubicada la imagen del viajero sin raices que descubre que llega para irse.

El viejero por placer o por obligación que ve lejos su hogar.

psique dijo...

Querido José Antonio.

Inspirada en tu poema y sobre la base del propio comentario que te he hecho, en prosa, me ha surgido un poema que he colgado en mi blog, enlabasílica en Libro de Arena. Espero no haber sido importuna por ello

Un beso

José Antonio dijo...

Gracias, Santi, por la lectura. Sabes que a algunos nos gusta viajar, sea en autocaravana o en monopatín.

José Antonio dijo...

¡Joé, Amelia!!Menudo comentario, de ahí te sale un poema fijo, la base ya la tienes.
Me alegra que te haya gustado.
Aunque no lo creas toda la parrafada que has leido lo escribí como poema, no como prosa poética, que aunque será malo, en mi mente lo construía como poema, es un matiz importante que quiero resaltar.
Si los versos se ven muy largos, invito a leer a Saint-John Perse (Anabasis), poesía dificil, muy dificil, pero cuya lectura, noto, que me influyó en mi expresión poética, además de otros, René Char,...
Un abrazo.

Mery Larrinua dijo...

...cuantos caminos recorridos...
un abrazo

José Antonio dijo...

Gracias, mery, por tu visita.
Otro abrazo para ti.

Luis dijo...

Has dejado comentarios en “Suma de Letras” y desde allí vengo a reposar en tu espacio. Una historia con caminos amargos y duros de transitar. Me gustó mucho tu forma de narrar, tu modo de alcanzar el corazón de quien te lee. Gracias por tus comentarios. Te visitaré siempre que actualices. Te añado como blog recomendado. Y me añado como seguidor.
Un saludo

José Antonio dijo...

Luis, nos leemos.
Un saludo.