sábado, 12 de diciembre de 2009

NAVIDAD CON NIEBLA



Cuando la Navidad queda alojada
en el cuenco de unas manos que recogen,
cuando los celofanes salen del envoltorio
para ahuyentar los grises y las sombras,
cuando en las sacristías limpian los pergaminos
y los coros eunucos cantan
entre charcos de cera roja,
cuando el buzón de peticiones sigue sin ser abierto
y esos seres de claroscuros alzacuellos
cepillan sus sotanas y embadurnan
sus anillos con grasa de borrego,
y aparecen subidos al atril
con esas voces con sarmiento, como ecos repetidos,
cuando las gentes apaciguan
su rabia reprimida y oyen sabias palabras
en boca de enemigos,
cuando esa fiesta
que fue escupida de una boca malherida
va extendiendo su niebla bífida
y va dejando perlas de alacranes
por caminos de pies descalzos,
caminos sin las flechas prefijadas,
entonces,
cuando esa sensación resiste
como humo de mercurio,
y su aguijón de mescalina
suaviza el velo triste del vecino,
cuando eso ocurre,
las libélulas de mis ojos quedan hibernadas,
como encogidas en su cáscara
y retrasan la ovulación,
hasta que lleguen tiempos más seguros.



10 comentarios:

Suntphoto dijo...

Sorprendente reacción a la Festividad Navideña. Aunque nos guste o no, es un parentesis.
Que el consumismo y el oportunismo no nos aparte los ojos del "buen rollo" que debería generar la Navidad.

Gustavo Pertierra dijo...

Me identifico plenamente con tu poema, asi como la imagen se identifica con lo escrito. La navidad es un fiesta que lo menos que puede calificarsela en un sentido general, es de hipócrita. Que se entienda bien, esto no va para aquellos que le dan su justo significado y la celebran sin pantagruelicas comidas y soberbias borracheras, sino en un ambiente austero , de recogimiento y de desbordante felicidad por el nacimiento del Mesías. A mi contadme entre los primeros hipócritas,aunque creo que hubiese preferido pertencer al segundo grupo, pero por no animarme a romper tradiciones y familias, me someto a ese escarnio, año tras año.
Disculpa el desvio Jose Antonio, pero despúes de todo, lo has provocado tu, con tan movilizante poema.
Un afectuoso abrazo , amigo

José Antonio dijo...

Gracias, Santi. Mi postura ante este tema ya es conocida y cuando uno escribe salen las rabias y esta es una. Las ciudades son auténticas masas humanas en busca de regalos y nos convertimos, sólo por 15 días, en los más buenos y humanos del mundo. Si parece que estamos pinchados; no sigo que me altero.
¡¡Feliz Navidad, compañero y amigo Santi!!!

José Antonio dijo...

Gus, muchas gracias por el apoyo moral. Cuando uno hace público un poema de denuncia, que este en el fondo lo es, pero denuncia contra uno mismo, contra la cultura de uno, pues no sabe cómo va a actuar el lector, si llevarme a la hoguera o dejar un pequeño comentario de compromiso. Yo en el poema me mojo y tu, con tu comentario, tambien. Eso me ha gustado mucho pues es lo que busca el escrito, la reflexión. Mi reflexión es que hay una inconcruencia entre lo que debería de ser y lo que realmente es y si queremos gustarnos a nosotros mismo pues habría que solucionar eso. Te digo que yo esos días no me gusto nada en absoluto, pues se me abre una herida moral importante, me genera problemas de conciencia pus soy como no quiero ser, pero pertenezco a una cultura y a una sociedad a la que no puedo renunciar por lo que la solución es taparme la nariz, y adelante.
¡Te deseo felicidad par estos días y para los siguientes!!
¡¡¡Feliz Navidad, amigo!!!

Pedro Veramar dijo...

La navidad... ¿no es cuando San Nicolás va de casa en casa promocionando la Coca-cola? No lo recuerdo, me pasa como a tí. Mi año tiene 334 días de ordinario, y 335 si es bisiesto.

José Antonio dijo...

Ja, ja, ja. Muy acertado comentario, Pedro. Dichosos los que disfrutan estos días, eso es que deben de tener una buena cuenta corriente. Los demás esperaremos a que lleguen las rebajas, que entonces significa que se han acabado las Navidades, claro.
Un placer tenerte por aquí.

Anónimo dijo...

Feliz Navidad!para mí serán felices siempre que podamos compartirlas juntos, y con las personas que quiero.Ah!no te preocupes por los regalos, ya los compro yo....ja,ja

José Antonio dijo...

Igualmente, Anónimo, o sea, Elena.¡Pero si estamos juntos todo el día!!!Eso de los regalos, no me ha quedado muy claro; los compras tú y los pagas tú, ¿no?
¡¡¡Muchos besitos!!!!

Pilar Gorricho. dijo...

Belleza en tu poema amigo.
A mi me gustaban de niña las navidades ,pero en una de ellas ,se pasaron con la bebida y tuvieron mi padre y su hermano tremenda bronca.
Recuerdo que tenia yo como 9 años y me acerque al niño Jesús del Belen y le dije.
¿ Pero no traias la paz? y entre lágrimas no comprendia nada.
Aquel día deje de ser un poco más niña y menos amante de la navidad.
De todos modos te deseo lo mejor para estos días y todos los de tu vida.
feliz año nuevo.
besos.

José Antonio dijo...

Me ha gustado mucho tu comentario, Pilar. Me he imaginado la escena de la bronca y debe de ser muy incomodo vivir esa escena. Hay muchas reuniones o comidas de empresa que se bebe algo más de la cuenta y esa reunión se convierte en un polvorin a punto de estallar.
Feliz Año, compañera de letras.