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miércoles, 5 de octubre de 2011

LA PROFECÍA

“Son las doce horas, un minuto y quince segundos”, oigo que me dice. Pero yo no le creo y vuelvo a mirar por la ventana. Aparenta que está todo normal: los niños jugando, el árbol con hojas… Igual es pronto todavía, me digo. Insisto y llamo nuevamente: “Son las doce horas, ocho minutos y treinta y un segundos”. Evidentemente hoy ha de ser el día, de eso estoy seguro. Aún así cojo el calendario y vuelvo a hacer los cálculos con esa aprensión que tienen los que temen haberse pasado de cuentas.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

LA FOTO


“La noche es una estrella en tu cucharilla”, pone en la foto que tengo en mis manos. Es de mi madre cuando era joven aunque la letra es desconocida para mí. Le pregunto de quién es esa dedicatoria, pero ella no me contesta. Ya sabía que no me diría nada pues un muerto no habla. Me marcho y me cruzo con un hombre extravagante, sombrero antiguo y cierta pinta de poeta que llama a una adolescente y le pide el favor de que pose para su colección de fotos. Noto que es un experto, pues evita perfectamente el que salgan incluso las sombras de las lápidas.

martes, 19 de abril de 2011

BONOLOTO

Todos apretujados en aquel enorme congelador, bajo la atenta mirada de la experta que controla temperatura, sensores, lucecitas, alarmas y relojes. Todos literalmente tiesos, menos uno que lucha por destacar entre los demás, forzando un latido, en espera de que esa mano inocente, algo divina, decida sacarlo de su frío ostracismo.

miércoles, 13 de abril de 2011

AUTOBIOGRÁFICO

“Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura”; ese era el comienzo de mi gran obra, una novela de más de 500 páginas con las que pretendía dar el salto a la fama.
Llegada a la altura de la página 31, ese joven apuesto ya se había convertido, por arte del birlibirloque o, dicho más claramente en román paladino, en un regaña niños que siempre estaba refunfuñando pues se sabía, achaques propios de la edad, imposible de terminar sus últimos días en un apacible y discreto índice final.

jueves, 7 de abril de 2011

ESTRABISMO

Ella sabrá lo que hace; al fin y al cabo es su vida. Siempre ha tenido unos gustos un tanto extravagantes pero llegar a salir con un tío calvo, con gafas, bajo y con barriga, vamos, que no le pega nada. Realmente esperaba bastante más de ella. Con lo maja que es y mírala, ahí, en el altar, a punto de hipotecar su futuro y eso que le he avisado: “piénsatelo, no tengas prisa…”, le he repetido infinidad de veces.
Yo, en cuanto me pregunte el cura, con decir el consabido “Sí quiero” ya se apañará.

martes, 29 de marzo de 2011

EL ARMARIO

A mi mujer no le gusta que le fastidie sus estrategias. Por eso, al abrir el armario y ver al abuelo, como dormido, entre mi ropa, no le dije nada. Tampoco le dije nada cuando fue la abuela la primera que apareció entre las perchas, y allí estuvo hasta que el abuelo fue a hacerle compañía. Yo, para no molestarla, me callo siempre, incluso cuando me crucé con el gato, y éste al verme dio un respingo y salió huyendo, despavorido, todo erizado, resoplando, como si se hubiera topado con una pobre alma en pena.

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿QUÉ SERÁ, SERÁ?

-Totalmente.

-¿Ah, sí?, pues yo no lo tengo tan claro. Fíjate en los gestos y en los ojos. Esos ojazos me hacen dudar. Pero si se le intuyen unas largas pestañas, mira, míralas, rizadas que las tiene.

-Y usted qué opina, Doctor.

-No sé, yo preferiría esperar; es que con tanta raya. Ya les digo que el técnico de la antena está a punto de llegar. Les aconsejo que hagamos algo de tiempo. Bien, si quieren les tomo mientras la presión. ¿Qué brazo quieren?, ¿derecho o izquierdo?

miércoles, 9 de marzo de 2011

COCINILLAS

Con este amargor tan extraño que tiene el caldo, no hay quien se lo termine, me dice.

Sé que tiene razón, pero qué esperaba después de 30 años juntos, aguantándonos. Le digo que será el sabor de una especie rara que compré en la tienda hindú. Así se tranquiliza. Se queja, pero sigue comiendo. Yo observo la cara de asco que pone y me fijo en su retadora mirada con la que me abofetea, mientras sorbe con ruido las últimas cucharadas.

Yo, como si nada, me levanto. Sé que mi bilis ya ha acumulado suficiente condimento para prepararle un jugoso postre.

jueves, 3 de marzo de 2011

PALABRA DE HONOR

¿Por qué me mira así? Sólo hice lo que me pidió. ¿Por qué no le pregunta a ella? Ande, pregúntele, aunque seguro que no le dirá nada. ¡Qué bien la conozco! Mire cómo cabecea, cómo gesticula, pero ve, no dice ni pío. Todo pose, ¡si lo sabré yo! Sólo le pido que se atenga a los hechos, nada más, y, sí, efectivamente, no niego que me comiera su lengua pero insisto que fue ella la que me lo pidió cuando me dijo:
-Soy toda tuya, venga, cómeme enterita.
-Muy bien.
Y usted bien ha de saber que un contrato, aunque sea verbal, es un contrato.

miércoles, 16 de febrero de 2011

TRABAJO A TURNOS

Desde que tengo turno de noche apenas coincidimos en casa. Pero me gusta el trabajo que hago y al final de la jornada siempre viene el jefe, me da un buen hueso y me rasca la barriga.

miércoles, 9 de febrero de 2011

LA COLA

Le cobran en aquella fila de la izquierda, si no le importa. Esta fila, le aclaro, es para devoluciones. Y como ve, está vacía, cosa que demuestra que nuestros clientes están totalmente satisfechos. Si le soy sincero, llevo trabajando aquí varios milenios y nadie me ha pedido nunca el reembolso de su dinero.

Yo sólo quiero aprovechar la jornada de puertas abiertas que realizan ustedes, le contestó el inmaculado personaje, mientras se atusaba su blanca barba.

Pues nada; entonces, pase, pase, mientras yo le preparo la hoja de inscripción, que disfrute la visita, le contestó el enanito con rabo y con olor a azufre, apartando las incendiadas cortinas de la entrada.


miércoles, 2 de febrero de 2011

FOTOGRAMAS DE UN SUICIDA

ANOTACIONES AL MARGEN
“La bala, en la sien y la pistola humeando en la mano izquierda”, escribo. Voy tomando notas de cualquier detalle por obvio que parezca. Observo a mi ayudante y apunto: “de la chaqueta del sujeto saca su cartera”. Me pongo detrás de Raúl y veo cómo cuenta el dinero, y apunto: “Tres billetes. Total 35 euros”. Saca los carnets y los pasa uno a uno mientras me acerco más para poder saber a quién pertenecen. En el cuaderno escribo mi nombre y en una nota al margen dejo constancia de que aunque el de las fotos sea yo, afortunadamente estoy mucho más viejo.


FRAGMENTO DEL DECÁLOGO DEL BUEN SUICIDA
“…la bala, en la sien. Después, lo recomendable es dejar de respirar.”


VIDA PROPIA
La bala, en la sien, reposando. Como esperando a que otra mano inocente apriete el gatillo para volver a salir disparada.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

FOTOGRAMAS DE UN SUICIDA

13-AUN NO TOCA
Le faltaba apretar el nudo cuando creyó escuchar una llamada.
Rápidamente se bajó del taburete y fue a contestar por enésima vez.

A veces las ganas de vivir pueden crear falsas expectativas.


14-SESIÓN CONTÍNUA
Al acercarme al puente veo el espectáculo de una persona queriendo lanzarse al vacío.
Recuerdo que es lunes, el día más flojo de la programación televisiva y decido quedarme.

Hoy no me apetecen los cortes publicitarios.


15-ERRORES DE LA MEDICINA
Le analizaron minuciosamente, de vuelta y del revés. Incluso miraron debajo de las uñas, por dentro del oído, detrás de la lengua. Examinaron cualquier posibilidad y después de una breve discusión, el equipo forense dictaminó sin ningún género de dudas que el sujeto murió de muerte natural, frase muy acertada pues ciertamente no hay nada más natural que la muerte.

Nunca llegaron a saber que el tiro fue disparado desde dentro.


16-CONSECUENCIAS
Para Álex
Cuando pedía a gritos morirse, le cayó un rayo encima.

Hay palabras que requieren una reflexión antes de ser expresadas, pues todo acto va ligado a su consecuencia.

viernes, 29 de octubre de 2010

FOTOGRAMAS DE UN SUICIDA


9-AÚN NO
Sólo me queda un minuto de vida y después de pensármelo decido esperar pues creo que todavía es pronto para contártelo.

10-A VECES EL DESTINO SE NOS TUERCE
Consiguió quitarse la vida tragándose un bolígrafo. Esperaba morir asfixiado pero no fue así, pues el artefacto pudo pasar la tráquea sin problemas, recorriendo todo el conducto digestivo, como deslizándose por un tobogán hasta que al llegar al final del recto, ya con la salida iluminada, una contracción involuntaria lo giró y no hubo dilatación posible para tamaño intruso.

11-VERBOS
Encontrarse en el borde de la azotea del edificio más alto y decidir si saltar o no al vacío es complicado.

Se trata de decidir entre el ser y el estar.

12-LO QUE NO MATA, ENGORDA
Deseaba tener una muerte dulce, por eso camufló el cianuro en un buen trozo de pastel que se reservaba para la merienda.
Llegado el momento, se preparó un café y, como buen goloso, lo aderezó con dos generosas cucharadas de azúcar, eso sí, integral.

Era domingo, el único día de la semana que su nutricionista le daba permiso para saltarse la dieta.

jueves, 7 de octubre de 2010

EFECTO MARIPOSA



En Selfoss el niño pelea contra la madre por cien gramos más de golosinas. El niño de ocho años y ocho kilos de más quiere, también, unos caramelos de colorines donde cada color es como un lápiz integrado en el caramelo, retorcido y alineado al color o lápiz de al lado, serrados a tamaños idénticos, no muy grandes. Es viernes y la tienda está medianamente concurrida, no sólo para comprar chucherías pues en Selfoss las tiendas son multicomplacientes, pequeñas, y venden casi de todo por lo que es imposible, por su tamaño, tener un orden lógico de los productos.
En Brooklyn hay una librería pequeña aunque tiene todo tipo de libros, todos apilados por el suelo pues los estantes hace tiempo que están llenos. Aquí tampoco existe un orden lógico para los libros. Suele ser frecuentada por dos tipos de personas, las que ya saben lo que quieren, que buscan al dependiente para hacerle directamente el pedido, y las que no, que normalmente acaban comprando más de lo previsto. Muy parecido a lo que ocurre en las tiendas de Selfoss donde también hay un pequeño hipermercado, pero allí las chucherías no las venden a granel. Se han de comprar varias bolsas pues cada una trae sólo un modelo, sin embargo al no haber muchas donde elegir se pierde en variedad.
En Selfoss no hay demasiada diversidad humana. Seguramente influya la lejanía con respecto a los meridianos y el clima tan frío, aunque no es muy distinto a Brooklyn, unos -1 grados en enero y unos 12 en julio de media. Allí la gente es blanca pues nunca existió la esclavitud, al menos la africana, la oficial. Eso ha afectado a la uniformidad en los colores y en el tamaño de las personas. Eso ahora está cambiando por el tema del boom inmobiliario; cuando falta mano de obra da lo mismo el color. No hay rascacielos, eso sí es distinto a Brooklyn, donde además existe un puente que podría llamarse del suspiro por la cantidad de enamorados que se han lanzado. Una vez el puente estuvo cortado al tráfico esperando la decisión de una pareja que quería lanzarse a las aguas del East River. Finalmente la madre de la chica la convenció prometiéndole que la dejaría hacer con su vida lo que quisiera. Ella, al escuchar eso se apartó del filo del puente aflojando la mano de su supuesto novio y volvió junto a la madre. El supuesto novio tardó algo más de tiempo en retroceder, pero finalmente lo hizo, aunque después no vio a su madre entre la multitud. Hubo una época en la que las parejas dejaban notitas de amor que escondían entre los huecos de los hierros. Esa moda ya pasó pero las notitas siguen allí. Nadie las toca pues suelen decir cosas muy aburridas. Prometen amor eterno y cosas parecidas, improvisadas por la calentura del momento, o sea, poco razonadas, aunque al ser una promesa entre dos, sin testigos, el valor legal es más bien escaso, sólo moral.
En Selfoss también construyeron un puente que con el tiempo se derrumbó. Levantaron otro. Allí nadie se suicida, seguramente por qué nadie se pararía por impedirlo y, eso sí, el agua es más fría. Cruza el río Ölfusá y hay una taberna en cada orilla. En estos sitios las tabernas y las iglesias suelen estar llenas aunque el que va a la taberna no suele ir a la iglesia. En la taberna de la orilla izquierda del río Ölfusá, mirando en la dirección de la desembocadura, suele pasar las tardes el padre del niño de las golosinas y también sufre un cierto sobrepeso. Trabaja a unos 30 kilómetros del centro de Selfoss y a unos 31 de la taberna.
En Brooklyn, en cambio, no es necesario pasar las tardes en las tabernas. Pasan más cosas en el puente; cada día pasan cosas. La más importante para Silverio es que su bisabuelo murió aplastado por un cable de acero más gordo que su brazo, mientras trabajaba en la construcción del puente. Su nombre no forma parte del total de 27 muertos oficiales. Era una de tanta mano de obra no registrada y también era negro. Wilson es hijo de Silverio y siempre tiene los labios rojos por las piruletas y aún no sabe que su madre pronto cobrará una pensión de su gobierno y, cuando sea mayor, su madre le dará una abollada placa en la que podrá leer el nombre de Silverio, su padre.
En Selfoss el polvo siempre es marrón, es tierra de volcanes. Brooklyn es tierra de rascacielos.
Selfoss lleva unos días envuelta en polvo marrón. La gente apenas sale, excepto a la taberna o a la iglesia. Como es viernes, también están las tiendas medianamente concurridas. Parece que ese polvo estropea los mecanismos de los aviones aunque al niño gordito de momento le es indiferente. Su única preocupación es conseguir 100 gramos más de golosinas, de esas retorcidas como lápices.
El polvo en Brooklyn fue de otra naturaleza. Tenía otro aspecto, como gris lechoso, y también paralizó todos los aviones, incluso millones de miradas. Los ojos de Silverio fueron unos de tantos. Ahora está más preocupado en sortear baches y en no asomar la cabeza por la tanqueta. Él ya es famoso al conseguir que despidieran a su General de División. El juicio fue por acoso moral y sexual y lo ganó por unanimidad del Consejo. Ahora está destacado cerca de Kandahar. Él, como su abuelo y su padre, es negro, en cambio el General es blanco y su mujer le ha pedido el divorcio aunque nunca han hecho vida conyugal. Silverio siempre lleva en la boca un pañuelo y los ojos protegidos con unas gafas, para el polvo.

Por megafonía dicen que el servicio de metro queda interrumpido, pero nadie presta atención, excepto la mirada de un niño buscando el sonido, dirigida hacia el altavoz. Los viernes el andén suele estar medianamente concurrido.
La línea 3 del metro lleva un tiempo que se ha puesto de moda para el suicidio.

domingo, 15 de agosto de 2010

FOTOGRAMAS DE UN SUICIDA


5-SUERTE MAESTRO
Para José María Piñeiro
Cuando se vio en la plaza con el traje de luces, entendió que no siempre un padre tiene razón.
Él quería ser veterinario pero su progenitor, banderillero de profesión y matador de toros de devoción, eligió por él.
Después de saludar desde el centro de la plaza, montera en mano, con un perfecto movimiento circular, le dedicó la faena a su ascendiente al cual se le escapó el tic de una sonrisa satisfecha. Llegado el momento de la suerte de la espada la empuñó fuertemente y con un único golpe seco la clavó hasta la empuñadura entrando a la altura del medallón de San Pedro Regalado. Fue lo que se dice en los ambientes taurinos, una faena limpia.
El artista no tuvo ocasión de saber que su salida de la plaza fue recibida con un gran abucheo por parte de los puristas al no entender esta nueva versión de la fiesta. Su ortodoxia les impide aceptar que lo realmente difícil de conseguir es un auténtico torero bravo.

6-¿MÁS VALE TARDE QUE NUNCA?
Cuando supe la verdad ya era tarde. La ventana estaba abierta y yo cayendo.

7-NO SÉ SI SÍ O SI NO
Nunca le vi con corbata. Le molestaba la presión del nudo, decía.

Cuando le aflojé la soga del cuello, vi que el nudo estaba perfectamente realizado. Eso me hizo entender la integridad de sus incoherencias.

8-EVIDENCIA
El acto del suicidio es innecesario por reiterativo.
No hay que ejecutarlo para saberse muerto.

O tal vez esa sea su fuerza. El tener la necesidad de reforzar esa supuesta evidencia.

viernes, 23 de julio de 2010

FOTOGRAMAS DE UN SUICIDA



1-ARTISTA
Siempre quiso ser un artista, pero no encontraba la inspiración. Sabía que lo conseguiría buscando la originalidad por lo que agarró la cámara fotográfica decidido a arriesgar.

La cargó y disparó.

Con uno fue suficiente.

2-NUNCA SE HAN DE PERDER LAS BUENAS FORMAS
Antes de dispararse se acerca al espejo y corrige el nudo de la corbata, se peina y se corta un pelo rebelde. Finalmente, se perfuma y aprieta.

3-INDECISION
En la habitación un bote entero de pastillas, una ventana abierta esperando que alguien se lance, una sábana preparada para ser atada a un cuello y encima de la mesa una pistola.
Hay personas que ni en los momentos más trascendentes de su vida saben decidir su futuro.

4-PÉRDIDA
No dije que lo sabía, no hizo ninguna falta. Fue ver la ventana abierta y de inmediato intuí lo que era casi una evidencia, un hecho esperado por todos, que no por eso menos doloroso.
Me resigné a asumir la pérdida pero, aún así, quise asomarme y mirar.
Reconocí el cuerpo enseguida, sin ningún género de dudas.

Vestía mis propios zapatos, llevaba el lunar de mi cara y mi mismo nombre.

martes, 22 de junio de 2010

MÁS VALE PREVENIR


Iba a comerse el último mendrugo de pan que le quedaba, pero en el último momento decidió reservarlo. Desde que está sin comer sabe que el hambre de mañana siempre es mayor.

domingo, 30 de mayo de 2010

FIN

Arrancó, semáforo en verde, en la radio la voz de Nina Simone en “My Baby Just Cares For Me” y ese segundo que le quedaba de vida lo aprovechó para poner más alto el volumen.

lunes, 17 de mayo de 2010

AHORA RECUERDO…




-Prisionero de su esfera, así le veo.
-¿Y se puede luchar contra eso?
-No, pues destino sólo hay uno y ya está escrito.
Y ahora me viene a la memoria esa conversación tan inverosímil que tuve con la pitonisa, ¡no podía haberla recordado antes, no! Dichosa anilla, no hay forma de que el maldito paracaídas se abra, me está desesperando saber con antelación lo que ya tengo escrito; nada, que no hay manera, mi única esperanza es que me haya dejado alguna frase por leer y que esta historia no acabe con un simple pasar página.