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viernes, 1 de junio de 2012

NOCHE DE BELLO INSOMNIO

                                                 Dibujo de Pablo Gallo


Dime que en la floración
los leucocitos van más rápido,
que el polen de las piernas
hace tensar los músculos al máximo,
que el vello de tu fuente
sale con clorofila,
que las serpientes y las ostras
tienen la lengua como perros
sedientos, con el nervio protestando.
Dime que dejarás que tus pestañas
 resuelvan su temblor precipitado.

Nadie te mira y sigues masturbándote.

miércoles, 1 de junio de 2011

VIDA MONACAL DE UN NOVICIO DE PROVINCIAS

Es verdad verdadera.
Conocido es que el monje viste el hábito,
aunque el hábito no hace fraile.

Él, con beata madre protectora,
ansiosa de ocultar las blancas carnes
de su crecido imberbe, suave piel,
tentador pecho oculto en casto vello,
todo virtud, engalanado todo
al fondo de la nave, todo blanco,
al lado de la pila bautismal, toda llena,
donde un reflejo, tanta luz, distrae su culto,
donde una cara de otro imberbe,
también novicio, blanco todo,
le observa con amor de principiante.
Él, digo, ve los ojos que le miran
desde el bendito charco rebotados,
ojos anunciadores de batalla,
él, cuyo amor de madre sólo sabe.

Es verdad verdadera.

Tanto duró el instante, tanto
que la tela empezó a sudar
tibias gotas y no de cera, tanto
que el rubor de su pose mofletuda
borró la sobriedad de su carácter.
Fue un instante, un momento, el roce sólo
en el cachete izquierdo que el osado feligrés,
compañero de fila y amantísimo,
hermoso, blanco todo, todo luz,
le propinó sin miramientos, todo
tan rápido que el dulce pellizquito
en indiscreta zona abrió compuertas,
desbordó inexistentes ríos, tanta reserva,
descorchó fuentes secas y la nave
apareció sin techo y todo fueron
sonidos de trompetas y violines,
y danzas, y campanas repicando
la buena nueva, y un olor
a azúcar derretido y golosina
rompió la piel monótona y llenó
de fiebre las estatuas, blancas ellas.

Es verdad verdadera
que sus ociosas bolsas resecadas,
dos iguales, parejas,
llenáronse de nata y caramelo
y abriólese un prensil anillo
en la hasta entonces dócil, muerta, estaca.
Una sortija desposada se abre
al fiel torrente que se agolpa
en la resucitada vena,
en el bendito hinchado tronco rojo
donde una gota perla, mantecosa,
una lágrima débil al comienzo,
convertida en goteo, luego en mancha, en borrón,
en viscosa presencia, en prueba
determinante, el algodón no engaña,
como un copo de nieve en el infierno,
mancilla la sutil blancura.

Es verdad verdadera
que el rosario cayole de sus manos
torpes y aún inexpertas al amor,
que al agacharse, inmaculado impúber,
se le abriera su túnica sagrada
por delicada zona y faltan ojos
tan atentos al estropicio incluso
esa madre en exceso preventiva,
incapaz de aguantar la imagen
de tan soberbia, dadivosa pose
por su neonato regalada.

Verdad verdadera es que el hábito
no hace el monje, mas más verdad
es que el amor a Dios no basta
si hay que dejar de lado los placeres
cuando el alma y la carne no son dos.
Verdad es que de madre tan estrecha
nazca dócil eunuco
con voz de terciopelo y firma rosa
de fiel maromo despachado.

domingo, 9 de enero de 2011

JARDÍN DE INVERNADERO


                                                       Jan Saudek


Como una rosa de baranda,
con el rizo de terciopelo
cayendo con orgullo por la frente.
Las lentejuelas del vestido
cosidas con punzadas de brillantes,
soltando esporas como copos.
El abanico rosa de mujer
cañón con el que esconde a medias
la parte baja del escote,
dejando ver la pluma fucsia
que sobresale del pezón derecho,
donde suele colgar a sus amantes.

No queda parte de su cuerpo
que no le tape el pecho enorme, hinchado,
por la falta de savia que relaje,
orgulloso de estar sin cobardía,
de poder enseñar su indiscreción,
forzado a presentarse como parte
de una caricatura bien llevada.

Ella, contenta de tener su vida
marcada con tatuajes,
presumiendo del nido de gorriones,
desgarrado, orgullosa de aguantar
la aguja del tacón en equilibrio,
deseosa de soplar la pluma
de su figura artificial de moña,
su silueta
tan perfecta de eunuco
suspirando continuamente,
vencedora de ocultas desviaciones,
femenina a rabiar,
tan impecable, tan rotunda
que hasta su voz parece renovada.

Demasiada mujer
si no fuera por el intruso
en la entrepierna, el bulto
que da coherencia
a esa voz que le viene, le delata,
que no es la suya, que no asume,
que le impide forzar la diferencia.

Demasiada mujer y demasiado secreto.

lunes, 18 de octubre de 2010

CHICA CAÑÓN


Como un clamor que me desboca.
Todo por ver tus apariencias
forzar el imperdible que retiene
ese pastel de golosinas.
Todo porque una piruleta
deja marcada con rosada mancha,
formando un corazón salvaje,
la comisura de tu lengua.
Todo por ver romper las cremalleras
por la presión de tus durezas,
de tus corolas, todo por querer
arrancarte ese trapo que molesta,
que te asfixia,
que me genera
tan fuerte calentura que no veo
venir a tu mancebo con bigote
acercárseme provocado.

Si es que me pierde ver
el final de un escote,
ahuecado a sabiendas,
más si en el centro del canal,
en medio justo,
la sombra de un lunar enrabietado
impide que la vista continúe.

Duele saber
que hay situaciones donde una erección,
perfectamente involuntaria,
ha de esconderse dentro de la parte
de la llama que más enfríe.

Todo porque la sed se ha de quitar
bebiendo de la fuente
que se aproxime y se nos abra.

jueves, 30 de septiembre de 2010

LA PRIMERA VEZ

No esperas ni el cortejo.
Tus aparentes labios, remarcada
la calentura de la noche,
buscan ser despoblados aunque pierdan
por el camino el rojo adolescente.
Vas repartiendo fresas con los ojos
y llenando el arroyo de olas
dispuestas al ataque.
Sueltas la cinta rosa de tu pelo
y dejas entreabierto el imperdible
que sujeta tu falda de cuadritos.
Yo no puedo dejar de ver
la parte que me entregas
ni de oír esos gritos y esas risas
con nervios de impaciencia retenida.
Entonces, se te escapa la libélula
y respirado el polvo de sus alas
sólo falta que se nos junte un rizo
y, así, decides golpear con fuerza
hasta orillarte el himen
el tiempo que resista la afilada,
la embrutecida daga que nos vence.

viernes, 27 de agosto de 2010

CHICA DE LA NOCHE

Te presentas envuelta con galones
conseguidos en la última batalla,
y una estirada piel pajiza acorde
con las necesidades de tu oficio,
capitana de grandes despropósitos.

Descubres tu ojo triste y ancho labio
y ofreces tu aposento, ya aflojado
el nudo de la cinta de tu pelo
y aunque te falta el rímel,
desgastado del último banquete,
sigues el vuelo en círculo
que te brindan las moscas enceladas
y vas a su reclamo
sabiendo que no habrá reposo
ni aunque aparezca algún calambre
en la parte que enervan tus vapores.

Tú misma te abrigaste con el tul
de chica de la noche
y llevas con honor de dama negra
la parte que motiva a tus señuelos.
Tú misma afilas el anzuelo
que incrustas en el centro de tu lóbulo
y dejas de remar atenta
a los gritos de algún naufragio.

Al verte camelando con las sombras
me ofreciste probar el pulso
de tus venas, que abrías a cuchillo,
esperando el masaje de una lengua
o cualquier mano generosa
que vaya recogiendo los temblores.
Yo buscaba el perfume de tu joya
y más tarde los dos,
como dos primerizos, esperábamos
que el tobogán nos resbalara
hasta que se aflojaran los aullidos.
Después, como si nada, te arreglabas
parte de las pestañas descosidas
y buscabas la goma de tu moño
para volver a ser
malabarista del alambre.

Estás dispuesta a atarte al palo
más alto de la hoguera,
como intentando disfrutar del último
suspiro que la vida te concede,
como huyendo del hielo que gotea
en la parte final de tus inviernos.

jueves, 15 de julio de 2010

UNA TARDE DE PICNIC



En el colchón de hojas, bajo el árbol,
ella dispersa y evasiva,
jugando con el lazo de sus trenzas
sabiendo que la piel de sus geranios
es el néctar que evita los rodeos
espera que su macho,
expectante y guerrero con el último
botón que se resiste en el ojal,
libere del encaje sus certezas
impregnando de olor a nube, a nata
y a talco fresco esas serpientes
que como dedos temblorosos piden
tener el privilegio de apartar
la gasa que retiene
la lluvia primeriza, sabedores
de que está por venir, de frente,
sin tiempo a refugiarse,
el epicentro de la catarata.

sábado, 27 de febrero de 2010

DÉJAME MIRAR DEBAJO DE TU FALDA



Fue un destello, una luz,
una brizna de hierba arrebatada
lo que me hizo explorar tus versos,
tu asilvestrado valle donde escondes zafiros,
jardín de lacerante espuma
al cual me invitas, y entro sin saber
ni de prohibiciones, ni de reglas,
ni de caminos ya pasados
donde tus flores eran tedio misterioso.
Descubro tu bramido,
tu antigua escarcha ya fundida en geiser
y así, me expones tus dolencias
bajo un temblor de dientes y latidos,
mientras tu firma se derrite
y yo, expectante en tu triunfo,
disfruto del vaivén de tu cadencia,
columpio en el que sigues
mientras ves que mis ojos te traspasan,
ya abandonado a mi derrota.

Y acatado tu gozo,
te suspiro…

domingo, 6 de diciembre de 2009

PUTA VIDA



De su boca nació una sílaba,
un gesto escuálido de un sinsentido aparente;
de sus labios granates, dulce llaga,
antaño perlas en racimo,
semillas de granada, zumo y néctar
precintado, emergió un destello
difuso en su rincón de voces;
y esos ojos
con sombras y sin dientes que amortigüen,
donde el aliento mece y la costumbre
se hace temblor y pulso y chispa,
apariencia
de una cortina descorrida
por esas manos que desprenden
los pliegues de una falda veterana,
ay, sus manos, secreto descorchado,
ay, si vieran, si fueran luz que alumbre
el virginal espacio que ya fue,
cuando quedó rajado el molde de su llave
que desde su derrota,
su única dueña, al más inmune
postor va regalando.



jueves, 12 de noviembre de 2009

SUFRIMIENTOS DE UNA DAMA CUARENTONA



Y de la frente rezumaban cántaros de leche,
manaban hebras de jazmín y alfileres
por el estigma de los labios;
y una turquesa
enredada con seda verde de alga,
convertida en nenúfar valiosísimo para ella,
esperaba impaciente ese sueño
en el que el filo de sus manos alteran
su bien cuidado
jardincito de vorticelas.