miércoles, 8 de octubre de 2014

JOSÉ LUIS PARRA


EL MISMO DIOS DE LO SERVIDO

   YA es suficiente recompensa
el poema en sí mismo.

No te envanezcan, pues, elogios,
tal vez inmerecidos,
ni te enfurezca crítica injusta o arbitraria.

Humilde y orgulloso, aplícate a tu oficio;
pon atención, entrega,
                                 y si sabes esperar
con la sabia paciencia con que esperan
los pocos elegidos,
seguro que algún día, el breve aleteo de la gracia
descienda sobre ti.

                            Verás agradecido,
de pronto aparecer entre la niebla,
Venecia fascinante, el edificio
resuelto del poema.

Poco importan, entonces, la pobreza
y el fracaso, el estigma de los vicios;
poco, la fama lisonjera.

Tu premio, el mismo dios de lo servido.
                                   de “Los dones suficientes” Pre-Textos



SENTIMIENTO OCEÁNICO
                                       A José Luis Martínez

   NUNCA estuve del mar
tan cerca
como en aquél crepúsculo desierto,
en una playa
donde sólo chillaban las gaviotas,
aquella tarde tan lejana,
era a principio de un otoño,
en que nadando
                       y sin saberlo
-el fragor de las olas, las gaviotas-
me iba adentrando
en el vientre tranquilo de mi madre.



MOMENTO ESTELAR DE UN ALCOHÓLICO
                                                    A Carles Santaemilia

SALIR como un proscrito:
cerrar, con toda suerte de cautelas
para no despertar a los que duermen,
el cerrojo; bajar
ese tramo húmedo y sombrío,
el más desamparado
de la escalera, y, tras abrir el portal, de repente,
sentir la primavera, el aura
incitante de marzo, y no muy lejos
el bar, sus luces encendidas, el barco
de socorro tocando sus sirenas,
las voces y las bromas
de los primeros albañiles, súbditos
de un rey de Babilonia,
tomando sus chupitos
y tal vez en la barra una hermosa
mujer desayunando…
                                     de “Inclinándome” Pre-Textos
                                    


2 comentarios:

SUSANA BENET dijo...

Enormes poemas de un poeta enorme que, por desgracia, nos dejó hace dos años. Muchas gracias por traer sus versos a tu blog. Besos,

José Antonio Fernández dijo...

Un poeta que debió de tener un mayor reconocimiento en vida. Mi descubrimiento fue ya tardío, pero ahí quedan sus poemas, que nunca dejan indiferente al que los lea.
Un abrazo.