jueves, 19 de diciembre de 2013

UN POEMA IMPROBABLE

                                     Foto de Alexander Rodchenko


No es definible la palabra río:
río es cuando nos llega su agua mansa;
también es cuando el agua baja rauda,
o sube en busca del renacimiento.
Tampoco es definible cielo:
cualquier nube interpuesta lo malogra.
Aunque si escribo cielo en un papel
puede que ese papel se tiña azul
y puede que aquel río indefinible
resurja bravo y curvo
y en sintonía queden río y cielo
atravesándose uno al otro
y lo que fue papel quedara en lienzo
de lo posible y lo probable,
de lo callado y de lo dicho.

El vacío tampoco es definible:
no existe como tal aunque está en todo.
Si ahora viniera el cielo y lo tapara,
o el río lo creyera sedimento,
si quedara el papel en blanco,
si quedara borrado todo,
¿no quedaría un resto de algo?
incluso si no hubiera habido nunca
río, cielo, papel o mano,
¿no quedaría entonces la posibilidad?
¿no somos eso nada más?
¿la posibilidad de lo improbable?

11 comentarios:

Elena Román dijo...

En el momento en que lo nombras, deja de existir por sí mismo para quedarse en tu voz y, después, desaparecer con ella.
Me encanta, José Antonio. Un fuerte abrazo.

Ío dijo...


Que buen poema, que bueno, y cuanto me ha gustado, José Antonio.
Me crea muchos pensamientos, los versos son como los peldaños de una escalera que va llevándome no arriba, sino adentro.
¿Seremos polvo, agua?
¿Seremos la improbable posibilidad de una probabilidad también improbable?
Gracias.
Un abrazo, saludos cordiales.

m.

José Antonio Fernández dijo...

Gracias Elena, nombrar algo es darle apariencia, vestirlo.
Un abrazo fuerte.

Muchas gracias Ío,es bastante improbable saber qué somos, aunque para algo se inventó la palabra "posible".
Un abrazo.

Os deseo unas fiesta provechosas!

Mery dijo...

precioso poema Jose Antonio, muchas felicidades para ti, desde tenerife, Feliz Navidad, un beso de arcoiris.

José Antonio Fernández dijo...

Un abrazo Mery. Te deseo lo mejor, muy buenas fiestas.

SUSANA BENET dijo...

De tu poema sí queda un resto: un resto de sensaciones. Siempre me haces pensar en lo improbable. Felices Fiestas, poeta.

José Antonio Fernández dijo...

Felices Fiesta, Susana.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

En mi modesta opinión, y con un fin constructivo, te comento que escribes demasiadas palabras. Para no decir nada, no hace falta escribir tantas, y a menudo muchas menos para decir algo. Quien no aprende a callar, no logrará escribir más que vaguedades.

José Antonio Fernández dijo...

Anónimo, es posible que tengas razón, incluso diría más, es probable que la tengas.
Gracias por opinar, aun siendo de forma anónima.

Luis De La Rosa dijo...

Un poema que engancha la mente para acompañar sus pasos. Me ha guestado. Y he comprobado que mi manera de escribir versos se parece mucho a la tuya. Un abrazo

José Antonio Fernández dijo...

Gracias Luis, por comentar. He pasado por tu blog y leo que pronto te publicará la editorial Celesta. Tuve la ocasión de conocer al editor en Madrid. Estaré al tanto de la salid de tu libro.
Un abrazo.