domingo, 1 de diciembre de 2013

DOS CARAS PARA UN LIBRO




Hay libros que son sencillamente para leerlos. Otros, los menos, son para escribir mientras se leen. Eso, leer para escribir, es lo que ocurre con los poemas de Marian Raméntol Serratosa. Es tal el torbellino de metáforas que es literalmente imposible no acabar con un lápiz en la mano para anotar eso que la imaginación nos va dibujando.

Lo último que ha publicado es “Avui fosquejo morta”. Es un libro compartido con su sempiterna pareja Cesc Fortuny i Fabré, cuyo trabajo titula “El silenci plou sobre les pedres”. 
Es un poemario escrito en catalán, con dos caras, simétricas e independientes, donde cada autor tiene voz propia y la necesaria independencia como para que una voz no tape o menoscabe a la otra, pero donde se percibe la similitud necesaria para poder compartir un mismo libro. Ambos tuercen las palabras hasta el límite lógico, agrandando su significado hasta entablar una relación lúdico-cósmica con el lector. Son capaces de hacer uso de la metáfora, no para ahuecar el poema, sino para llenarlo de contenido. Ambos autores, espalda con espalda en el libro, se miran a los ojos y abusan de su dialéctica para significarse; al fin y al cabo, para hacerse visible el uno ante el otro. A veces con palabras amorosas, otras con un cierto odio hacia el mundo, el propio y el ajeno.

El buen lector sabrá encontrar esos canales, eso hilos, que cosen ambos mundos poéticos para hacer un todo, independientemente unido.
Es un libro en el que podemos vernos reflejados la mayoría de nosotros, pues somos nosotros, los lectores, los que definitivamente nos descubriremos, de una u otra forma, dentro de sus versos.

Sólo queda decir que el libro tiene ilustraciones de Federico Gallego Ripoll y un estupendo prólogo de Eduardo Moga. Lo edita Alvaeno.

Y para muestra, un par de botones:

IX

L´amor que duc entre cames
nafra els meus papers i els deixa sangosos
i pudents, tintant l´esguard de les nines de cera
que tot just han anestesiat
(amb els seus canins cavernosos)
el coll de tots aquests fills
condemnats a fer olor de llum tendra.       
                                                                      
                                                             de “Avui fosquejo morta”


PAISATGE

Ara has vist
la terra del mirall, afaitada
amb el full d´una flor,
els pobles buidats com les matrius de les velles,
làpides roges muntades a coll
d´una ombra que baixa. Pero has volgut
clavar la llum als esbarzers. No comprens.
La bellesa et mira
                             i desconfia de tu.
                                                                   
                                                  de “El silenci plou sobre les pedres”

Para saber más de los autores:

2 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Un millón de gracias por la hospitalidad de tu mirada.

Marian

José Antonio Fernández dijo...

Gracias a ti, Marian. El libro se merece múltiples miradas.

Un abrazo!