viernes, 25 de octubre de 2013

POEMA

                                      Foto de Alexander Rodchenko


                                                    
                                              A Elena
Si abriéramos un hueco
en la piel propia o en la ajena.
Si miráramos dentro,
apartando detalles inauditos.
Si llegáramos a observar el fondo,
inaccesible a nuestra vista,
acostumbrada a ver lo comprensible.

Si abriéramos la piel de nuestra casa,
si hiciéramos un hueco circular
en la pared que aguanta los pilares.
Si fuera un agujero trasparente
tan hondo como el fondo de una voz.

Si el mundo fuera un hueco transitable.
Si pudiéramos ir de hueco en hueco.

Si esa piel que rodea el cuerpo
pudiéramos abrirla.
Si cualquiera pudiera entrar por ella.
Si viéramos las pulsaciones
del corazón del otro que nos pide
ofrecimiento mutuo.

                                          

8 comentarios:

haikus de Aitor Suárez dijo...

Precioso poema. Saludos.

Vera Eikon dijo...

Hermoso poema. Un abrazo

José Antonio Fernández dijo...

Gracias Aitor. Un saludo.

José Antonio Fernández dijo...

Muchas gracias, Vera. Un abrazo.

Miriam Tessore dijo...

maldigo las frases bíblicas porque parecen sanciones que se convierten en ¿verdades?...pero: "bienaventurados los que creen sin ver"...

es hermoso José Antonio

José Antonio Fernández dijo...

Miriam, un fuerte abrazo!

Ío dijo...


Si todo.

Que muy hermoso y buen poema, gracias.

m.

José Antonio Fernández dijo...

Gracias a ti.