domingo, 16 de septiembre de 2012

ESTO NO ES UN POEMA


                  Ilustración de Alexander Jansson



Mirar el libro
para saber lo que acontece en él.
Abrirlo:
una apertura siempre es un comienzo.
Juntar las letras en su posición,
respetando las comas y su ritmo.
Sentir la historia
como quien siente un pulso que no calla.
Palparse la dilatación.
Parar
en el punto primero que encontremos
y coger aire,
poco, pues viene la continuación.
Seguir la línea de la frase
uniendo línea, idea, idea y línea.
Y llegado al final del texto
notar el vértigo
de lo que dice y que no pone,
la sensación del límite del habla.
eso que está pero no vemos.
Cerrar el libro
como quien cierra un hecho consumado.
En ese instante, en un lugar cualquiera,
habrá quien abra el mismo libro
aunque leerá distintas letras.
Guardar el libro:
en la ventana se posará un pájaro.

8 comentarios:

Carmen Silza dijo...

Que bonito poema, buenos consejos.Feliz domingo

Rebecca dijo...

hola José,
algunas no se tienen deseos de cerrar el libro porque la historia es tan simpática como para continuar leyendo. Algunas veces es pero muy necesario! Si llegas a tu parada de autobús, por ejemplo^^

un abrazo^^

TODOFOTOJUANGARAY dijo...

¡y AÚN TE ATREVES A DECIR QUE ESTO NO ES UN POEMA? GRACIAS POR DELEITARNOS DE ESTE MODO.

Lola dijo...

Pues menos mal que no es un poema uffffffffff

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Ritual indispensable, tanto como leerte.

Besos
Marian

Nicolás Soria dijo...

Me recuerda éste poema,a algunas lecturas que leí en los libros de Azorin.hay claridad y nitidez en tu poema,José Antonio,vale la pena leer
lo que tú escribes.Saludos y,Hagamosle el Aguante la poesia!!!
Nicolás Soria

José María Piñeiro dijo...

El final del poema - ése metafórico pájaro - es otro comienzo. En tu línea, muy sugestivo.

*L* dijo...

Esto es un señor poema!!!

Besos, José Antonio.