martes, 14 de febrero de 2012

UN POEMA SUELTO

                                                Fotografía de José María Piñeiro

 
Soñar que la hoja que cayó
volverá a su árbol algún día.
Igual que el agua que se fue
y ahora es copo.
Igual que el copo que se irá
antes de hacerse líquido.

Para que el tiempo aguante su hora
y el infinito esté más cerca.

11 comentarios:

Paloma Corrales dijo...

Me gusta mucho.

Besos.

Cita dijo...

La vida, no? Aunque vestida de poesía se transforme en utopía.
Besos
Cita

Maia dijo...

Soñar que todo es posible; el infinito está allí, en la ausencia del tiempo de un sueño. Eso siento.
Un abrazo.

José Antonio Fernández dijo...

;)

J. G. dijo...

mereció la pena, bien

luis dijo...

Nos guste o no, este es el ciclo inevitable. Afortunadamente se cumple a cada momento.
Me gusta como miras y escribes sobre lo más sencillo.
Un abrazo

Alicia Abatilli dijo...

No importa el copo, sí su transparencia, como la de tu poesía.

Elena Román dijo...

No es lo mismo perder el tiempo que decorarlo con sueños. Al menos de la segunda manera sí transcurre. Me dejas pensando.

Maite dijo...

Son como imágenes del futuro hacia el presente, de lo que se ha ido hacia lo que fue o hacia lo que debe permanecer.

Loren Simón dijo...

Compañero y poeta... el presente se acerca mientras el pasado nos mira sin detenerse y se aleja dejando el infinito más cerca en el yo de uno mismo.
Un saludo de reflexión existencial

Clara Schoenborn dijo...

El último verso me pareció maravilloso. Abre una puerta que hasta el momento estuvo cerrada y entramos a un horizonte de vastos confines.