martes, 21 de febrero de 2012

ELENA ROMÁN


CUATRO

Cae la tarde y una niña que persigue a un gorrión cae de rodillas, y su llanto bizarro y penosísimo cae rodando cuesta abajo deteniéndose en los portales, y cae enfermo el aire llenando la vicisitud de microbios, y cae un trozo de cal de una pared para siempre, y cae una cubeta de efusión travestida de agua sucia, y cae en la red una red y el tiempo en la cuenta y retrocede, y cae una semilla de paz en la boca del lobo, y caen los ánimos y un poema debe de estar al caer, también.

De “Veintiún bisontes”  La bella Varsovia

RELOJ DE ARENA

Me he quedado atrapada en la cavidad formada
por la unión de dos triángulos por sus vértices,
dibujando un ocho puntiagudo.
Lo último que recuerdo es un chicle.
Nado en la arena, pero voy siendo
arrastrada hacia el triángulo de abajo,
consumida por las arrugas,
demasiado esquelética.
Y desfallezco, pero entonces
una gran mano con dos alianzas
le da la vuelta a mi estancia
y me encuentro en el triángulo de arriba,
recién nacida, sufriendo por primera vez.

De “Ocho paradas en la arena” Fundación María del Villar

4 comentarios:

luis dijo...

El tiempo, ese enigma que a todos nos trae locos de cabeza, expresado de tal manera que uno se queda pasmado ante tanta lucidez.
Gracias por compartirlo.
Un abrazo

Maia dijo...

Ambos me parecen fabulosos; el segundo porque me obligó todo el tiempo a visualizar lo que me decía y el primero porque me hizo caer.
Un abrazo.

Cita dijo...

Disfruto cuando leo algo que entiendo, sea prosa, sea verso. Odio las lecturas enrevesadas, parace ser que los escritores no entienden que en la mayoría de las ocasiones, menos es más.
En este caso ambos textos son perfectos, ninguno de los dos precisan de una segunda lectura. Y además de eso, tienen una construcción perfecta, con su comienzo, su nudo y su desenlace.
Siento haberme puesto tan técnica hoy, pero después de las cosas que llevo leídas en el día de hoy, necesitaba decir esto al primero en el que encotrara un texto en condiciones.

José Antonio Fernández dijo...

Gracias a los tres. Efectívamente, Elena escribe muy claro y lo dice muy alto.
Abrazos!!