martes, 22 de junio de 2010

MÁS VALE PREVENIR


Iba a comerse el último mendrugo de pan que le quedaba, pero en el último momento decidió reservarlo. Desde que está sin comer sabe que el hambre de mañana siempre es mayor.

23 comentarios:

Luis dijo...

Filosofía pura en este texto, amigo José Antonio.
Es cierto que la espera ayuda para mañana aunque eso no impida que el hoy sea duro al tiempo que esperanzado.
Un abrazo.

Laura Gómez Recas dijo...

¡Qué bueno, qué bien!
Y lo sé de primera mano... nos pilla cerca nuestra guerra. Mi tía cuenta que en casa de mis abuelos, donde se fue refugiando un montón de gente, a los niños, mi abuela les ponía un mendrugo de pan en una bolsita de tela para que lo administrasen cada día. Y mi padre, el más pequeño, lo estiraba, raspándolo con los dientes... por si mañana... no hubiera pan...

Un beso,
Laura

Suntphoto dijo...

Y pensar que hay gente que "se come" el mundo !!!

Isabel González dijo...

"pan para hoy, hambre para mañana" .

José Antonio te invito a colgarlo en el evento : Microtextos: "el hambre, un genocidio silencioso"
que he abierto en facebook, es que es un tema que me puede, lo de que muera gente de hambre, habiendo alimentos para todos y recursos para acbar con éso.

http://www.facebook.com/group.php?gid=121412417882769&v=app_2344061033

José Antonio Fernández dijo...

Gracias, Luis, Laura, Santi.
Isabel, ya te he contestado en privado.
Abrazos.

Jose Zúñiga dijo...

Un mañana poco esperanzador, en verdad. Aunque tal como lo cuentas ganas dan de esperar a mañana. Quien sufre siempre espera.

aniki dijo...

El día que decida comerse el pedazo de pan le va a saber a poco o ya no tendrá dientes para roerlo. No sé a qué espera para darle a su fortaleza el poco alimento que le queda.

Besosssss.

TORO SALVAJE dijo...

Demoledor.
Va a perder la batalla.
A los pobres nunca les funcionan las estrategias.

Saludos.

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Tienes el poder de dejarme atada a este espacio, sí señor.

Un abrazote
Marian

Gustavo Pertierra dijo...

Como cambian los tiempos, mi suegro (hoy con 99 años, de origen vasco) decía : " siempre es más saludable, quedarse con el etómago a medio llenar"
hoy tenemos que pensar en si habrá algo para comer mañana.
Será posible que vivamos en un mundo tan desapresnivo y egoista.

"Lo bueno de compartir, es que nadie se queda con todo.
Lo bueno de compartir, es que nadie se queda sin nada" ¿Tan dificil es compartir?

Un abrazote amigazo, y gracias por poner esta necesaria reflexión.

Isabel Martínez dijo...

Malos tiempos que han de cavilar sobre el mañana en asuntos de comida.

Paloma Corrales dijo...

Muy bueno Jose Antonio, un micro en dos oraciones que pueden ser leídas cambiando el orden sin alterar el sentido, y además con doble reflexión; por un lado la crueldad del hambre y por otro la de guardar como en el cuento de la cigarra y la hormiga... ¿se puede decir más con menos?

Un beso.

Jesús Garrido dijo...

Buen poderío y fuerza de la imagen, más que el real contenido.

Pedro F. Báez dijo...

¡Ah, José Antonio, tienes un sentido del humor certero y finísimo, casi británico... ! Me he reído con esta entrada tuya que, al fondo de todo, encierra una irrefutable y terrible verdad: somos en mucho los causantes de nuestra propia hambre, los ejecutores de nuestro propio destino... Te abrazo y siempre disfruto estos "chispazos" de tu privilegiada masa cerebral.

nuiT.·* dijo...

Qué desgarro... me duele leerlo,
me duele el hambre de hoy que se siente en las barrigas del mañana...

:(

Nunca se sabe si alguna vez, ese hambre,
(hizo) o hará chirriar nuestra panza.

ou*

(besos cabeza baja)

nuiT

Micaela dijo...

Es desesperante no tener nada para comer. Y creo que es una realidad mucho más extensa de la que podemos conocer por las noticias. Felices días. Un abrazo.

Jose Joel Rios dijo...

Hacía falta alimentarnos de estas letras José Antonio, gracias por esa porción que nos corresponde a cada uno.
Un saludo cordial.

PÁJARO DE CHINA dijo...

un poema-balazo, José Antonio. ¿para qué decir más? funciona inclusive sin la fotografía. demoledor y espléndido. un abrazo fuerte.

PÁJARO DE CHINA dijo...

p.s.: y el poema anterior, son los ecos implacables del tiempo que carcome y arrasa, por vía endovenosa. es para leerlo lentamente y detenerse y enfatizar cada palabra (lo leí en voz alta la segunda vez) y cerrar los ojos y ver ese lento trabajo frente al que solo nos salva, presiento, la risa (recuerdo un maravilloso cuento de Fogwill, "la larga risa de todos estos años" - con un título así estamos hechos, ¿no?)

besos con eco, pero deliberadamente musical.

Clara Schoenborn dijo...

No obstante, cómo podría saber que esa misma noche dejaría de respirar...
Un abrazo José Antonio.

Elisa Berna Martínez dijo...

Y si no hubiera mañana? Cuánto pueden sugerir un par de líneas bien escritas verdad? Un saludo, encantada de conocer tu sitio.

César Sempere dijo...

Cierto. Excelente reflexión. ¿Me lo guardo?. ¿Aguanto?. Seguro que puedo pasar un día más sin bocado alguno.

Saludos,

José Ignacio dijo...

Encuentro un microrelato estupendo. Síntesis muy sabrosa aunque sea dura. Un saludo