viernes, 5 de febrero de 2010

ENCUENTRO


Los dos nos miramos y enseguida supimos que estábamos hechos el uno para el otro. Lástima que fuéramos en trenes distintos.

10 comentarios:

Clara Schoenborn dijo...

Puede ser, sucede a cada rato. Excelente me ha fascinado.Un abrazo fuerte.

Mery Larrinua dijo...

...ay no!!!!! bajate!!!!! persiguel@
un beso

José Ignacio dijo...

En algunas ocasiones, pocas, al desplazarme en tren he coincidido con una mirada limpia y sugerente desde una ventanilla situada al otro lado del andén.
Un saludo

Luis dijo...

Un encuentro frustrado por algo tan simple como la dirección de las miradas.

TORO SALVAJE dijo...

Que lástima cuando tiempos y espacios no coinciden.

Saludos.

aniki dijo...

¿Qué tienen las miradas que hablan por sí solas?
¿Cómo puede uno quedarse atrapado en la mirada ajena? Es una fuerza muy extraña, prólogo de una bella historia de amor. Pero, el destino se entrometió cual suegra posesiva. Ahora sólo te queda el recuerdo de un instante fugaz pero intenso, hazlo infinito pues momentos así, tan bellos, no se viven dos veces.

Un beso enorme, José Antonio.

salvadorpliego dijo...

Encuentro en desencuentro... Te viste genial!!! Bravo!!!!

Un fuerte abrazo.

Esencia dijo...

No hay que tomar la postura más cómoda..quizá lástima fue no tener agallas para bajarse y subirse juntos en el del rumbo mutuo.


Me gustó leerte.

saludos, siempe esencia.

Suntphoto dijo...

Cuantas veces nos habrá pasado eso, incluso yendo en el mismo tren.

Poeta Carlos Gargallo dijo...

Muy bueno amigo mío, me encanta tu página, un abrazo y exitos.