martes, 29 de diciembre de 2009

URNA



Todas las guerras dejan sedimentos
y caminos sembrados de apariencia.
En las cunetas siempre queda el hueso
y espacios escondidos en las sombras,
historias no contadas
y mucho norte sin andar,
perdido ya en el ácaro del polvo,
donde el recuerdo queda en la distancia,
en un surco formado de ceniza.

En todas las iglesias llegan vientos
de serrín y carcoma y sus pilares, pan de oro,
donde sus dueños quedan reflejados
como una mancha, como un desperdicio en el mármol,
retienen esa multitud de nombres
inertes ya,
como un telón echado para siempre.

Todas las guerras
atraen las moscas y esos campanarios
no se mueven pues quedan como ahogados,
como esperando que alguien los libere
de ese olor que adormece, de esos dueños
con uñas refinadas, enclaustrados en su urna.

Mientras, fuera,
un viento atrae el gas y el ocre.
Pero esa nube que se forma,
torbellino de barro cuarteado,
fragmentos de cristal en su veneno,
parece que molesta sólo
a los ojos que viven y respiran,
esos que siempre
abren cualquier cerrojo y su epitafio.

18 comentarios:

Cita dijo...

Sólo los que duermen eternamente son los que no se molestan. La pena es que tampoco perciban las sensaciones que describes en tus 2 primeras estrofas.

Me ha encantado leerte

Besos

Cita

Suntphoto dijo...

La muerte es dura para los vivos, tanto como la vida misma.
Los muertos nada saben, para ellos tan solo es libertad.

santiago dijo...

te deseo un feliz año
Un abrazo

José Antonio dijo...

Gracias, Cita, este intento de poema que salió a borbotones, con desgarro incluido es un lamento a esas muertes inútiles de las guerras. Siempre utilizo la imagen de la iglesia y sus símbolos como representación de la sociedad, de ahí que siempre critico a la iglesia o sea a la sociedad de su quietud ante injusticias tan evidentes.
Un abrazo y gracias por tu visita.

José Antonio dijo...

Gracias, Santi, por el comentario. La muerte no es ni buena ni mala, es. Lo que jode son las muertes evitables, la gratuitas.
Un saludo, compañero.

José Antonio dijo...

Santiago, gracias por tu visita e igualmente te deseo lo mejor para el año que viene.
Otro abrazo para ti.

Gustavo Pertierra dijo...

En la atmósfera de tu poema, se retrata esa nube gris de pólvora y humo que las conflagraciones dejan, que siguen adelante y hasta aumentan, pero no solo en las guerras convencionales, tambien en la inutíles matanzas de inocentes cuando explota una bomba en un centro comercial, para atacar un interes imperialiasta y por tal causa muere gente que ni sabe de que va la cosa. el mundo es una inmensa bolsa de gatos y de una u otra manera siempre se sale herido.
Ha sido un gusto compartir la lectura de tu poema y reflexionar sobre el tema.
Te dejo un afectuoso abrazo y un sincero deseo de felicidad que nunca está de más echar a rodar pese a toda la vanalidad que estos días despliegan.

psique dijo...

La historia del hombre se cimenta sobre sus guerras y su oraciones. Donde no está el guerrero, está el chamán, el hechicero, el sacerdote... Sangre y mito como constante en el devenir de nuestros pasos por el mundo. Es difícil abstraerse de la realidad que nos persigue, pero el hombre seguirá matando y llorando luego ante el altar que inventa para consolarse y autoperdonarse.

Me ha gustado muchísimo tu poema. Te dejo, quiero volver a leerlo...

Besotes

AMELIA

José Antonio dijo...

Gracias, compañero Gus. Todas las muertes provocadas por el hombre son absurdas, vengan de donde vengan. Hay locos manipuladores de masas que llevan al rebaño a su redil, esos son los peligrosos, y aunque están muy vivos, como personas están muertos y los que de verdad están vivos son los que no aceptan bajo ningún, ningún concepto la imagen de una persona tirada en la cuneta.
Bueno, este tema puede ser tan extenso, que faltaría espacio en el Blog.
TE DESEO UN FELIZ AÑO.

José Antonio dijo...

Amelia, me ha gustado mucho tu comentario. Copio y pego lo que más me ha gustado: "pero el hombre seguirá matando y llorando luego ante el altar que inventa para consolarse y autoperdonarse".
Qué cierto es eso. Que bien diseñada está la religión, no hagas el mal, dice, bueno el mal que yo considere que es mal, pero si lo haces no te preocupes mucho que si eres de los míos estás a salvo, pues serás perdonado.
Bueno, este poema está aquí puesto para hacer reflexionar y si se ha conseguido con alguien la labor está más que cumplida.
Un fuerte abrazo.

Duna dijo...

Siempre va a haber alguien que por locura, fanatismo o delirio, quiera manipularnos, y organice matanzas gratuítas. Me has dejado pensando.
Espero que el año que va a empezar sea pacífico, y no suframos por culpa de algún loco.
Un beso

Clara Schoenborn dijo...

Quizás hoy amanecí con las claves en retroceso, pero si pienso en la historia de la humanidad, veo que no todas las guerras han sido malas, tal vez sean necesarias muchas veces para salvar ideas, culturas, sociedades enteras. Lo que sí es demasiado trágico es que tengamos que llegar a ellas porque nuestra capacidad de entendimiento se trunca ante el deseo de poder o dominación.Los que reposan en esas urnas han cumplido una misión, tal como lo hicieron quienes murieron de viejos en sus camas, a veces dimensionamos la vida desde nuestra pequeña óptica de humanos, pero es tan corta e insignificante la existencia, que la diferencia es casi imperceptible.Un abrazote de fin de año José Antonio y otro que dé la bienvenida a los días nuevos con todo tipo de descubrimientos iluminados para tu vida.¡Feliz año!¡Y gracias por leerme!

José Antonio dijo...

Duna, me apunto a tu deseo, pues el deseo de Paz, creo que es el que todos tenemos como prioritario, aunque parece que es un deseo un tanto inalcanzable.
QUE TENGAS UN FELIZ 2010!!!

José Antonio dijo...

Una reflexión muy acertada, Clara. Pero mi reflexión que yo te dejo es cómo sabes que tú estás en el bando de los buenos, cómo sabes que tu sociedad es la adecuada, cómo sabes que tu cultura es mejor. El otro bando tambien luchará por sus ideas y su cultura y por su forma de entender la sociedad. Mi reflexión es que el cancer de la guerra se genera cuando quiere haber imposición, cuando una sociedad no tolera a otra, por los odios y manipulaciones que ciertos dirigentes consiguen infiltrar en la vena de muchos fanáticos y después ya se trata de esperar a que la espoleta se active.
¿cómo aceptamos que haya paises intolerantes, opresores? Pues esa es la varita mágica que habría que buscar; seguramente aislando a ese pais y actuando de forma conjunta y olvidándonos de nuestros intereses particulares que tengamos en ese pais, en fin, seguramente es una Utopía, pero es bueno que tengamos esa utopía como referencia, no como un imposible.
Un abrazo y te agradezco mucho tu interesante opinión.
Ya entrado el nuevo año, te deseo que todos tus sueños se cumplan.

aniki dijo...

La paz es más importante que cualquier justicia. No se hizo la paz por la justicia, sino la justicia por la paz. Es casi imposible que exista la paz cuando el hombre no sabe, no puede o no quiere establecer la justicia.

Que tengas un feliz 2010, José Antonio.

Besosss. Aniki.

Segis dijo...

Sólo paso a saludarte, José Antonio, y asegurarme de que no te piensas que te olvido, y cómo no, a dejarme los ojos que viven y respiran (y abren tus cerrojos y epitafio... ¿o eran los míos? :D :D :D) por tus cristales.

Un abrazo,

Segis

José Antonio dijo...

Gracias, Anuki, por tu reflexión y que tengas un Feliz 2010.
Un abrazo.

José Antonio dijo...

Vaya, amigo Segis, te echaba en falta, sobretodo tus espoleadores comentarios, siempre acertados, eh. Me alegra saber que estás por aquí.
Un abrazo y Feliz Año.