jueves, 19 de noviembre de 2009

HAIKU




En este raro mundo de hoy, donde las modas y estilos de vida uniformados imponen su dictatorial filosofía, donde las personas buscan tierra firme en el caos en el que se encuentran, donde cada vez más gentes enredan su soledad con cables y aparatos y donde el limbo, la nada, lo virtual, va ganando más espacio y el lenguaje binario decide este raro mundo en el que nos ha tocado vivir, existe una tradición de otra cultura, un modo de entender la vida de una forma más apaciguada y tranquila, más sencilla y natural, en la que la poesía sin adornos ni metáforas es un pilar básico de su propia cultura: a esta poesía la conocemos como haiku japonés.

Simpleza y naturalidad serían las dos cualidades más buscadas en sus versos. Simpleza de palabras, sin adornos, huyendo del laberinto gramatical, metafórico; y tambien naturalidad en esas palabras, intentando expresar algún sentimiento o vivencia siempre en la forma en que nos viene la idea, sin darle tiempo a nuestro cerebro a procesar lo que se piensa. Naturalidad en lo que se dice, escribiendo lo que entra por los ojos, la vida misma, la verdadera realidad, el presente, tal y como es, muy distinto al presente que estamos acostumbrados a describir. Tambien se ha descrito al haiku, como un cuadro en el que el poeta se queda fuera, expectante, observando, y nunca entrado en la acción, pues correríamos el riesgo de hacer un poema de nosotros mismos.

Existe una extensa cantidad de páginas especializadas donde se puede recopilar información de la estructura tradicional, el estilo, formato del haiku y aunque se ha occidentalizado mucho, siempre queda el destello poético, el instante.

El Haiku une estrechamente la vida con la poesía, lo real con lo irreal, lo cotidiano con lo fantástico, la naturaleza con la imaginación. El Haiku describe la vida en muy pocas palabras.





HAIKU DE OTOÑO




1
Manto de hojas.
Infinitos colores
en la retina.


2
Caen las hoja
bajo el sol del otoño.
Rumor del árbol.


3
Tierra y más tierra.
El silencio y la noche
lo abarcan todo.



4
No espero a nadie
¿Quién llamará a la puerta?
¡Puede entrar, viento... !



5
Gusano bajo
la roída madera.
Frágil cobijo.





6
Hojas sin árbol;
en silencio está el bosque,
un grillo canta.



7
Se arrastra una hoja
por el suelo de otoño,
con una hormiga.



8
Sol escondido.
Bella estampa de otoño
sobre mis ojos.



9
Sol despuntando.
Las ardillas del bosque
desperezándose.



10
Llenan mi vista
cáscaras de piñones
que hundo al pasar.






11
Hojas sin árbol
en el suelo yaciendo.
Hojas sin vida.



12
¡Qué colorido!
El suelo lleno de hojas.
Todo un arcoíris.



13
Crujen las hojas
como rotos cristales
mientras avanzo.



14
¡Sólo una hormiga!
Un cuerpo tan pequeño
para tanta hoja.



15
¡Cuánta tristeza!
Veo una fría ardilla
y un desnudo árbol.






16
Sol que se esconde
y el pastor al ganado
ya va guardando.



17
¡Qué maravilla!
Este sol tan rojizo
nubla la vista.



18
Mira la hormiga
cómo sabe que pronto
llega el invierno.



19
Pocos vencejos
se quedan en otoño.
Ya hacen maletas.



20
Nidos vacíos.
Las golondrinas marchan;
empieza el frío.






21
El sol de otoño
entre nubes de frío
queda filtrado.



22
Árbol desnudo.
Sus ropas en el suelo
también cobijan.



23
Marrones, ocres,
el arcoíris entero,
rojos y lilas.



24
Hojas que vienen,
viento de mil demonios,
hojas que van.



25
Hay una ardilla
bajo una manta de hojas.
Los dos nos vemos.






26
Saca el gusano
su alargada silueta
entre las hojas.



27
¡Qué raras formas
cuando el viento
las mece hacen las nubes!



28
Van dos hormigas
en sentido contrario.
¿A dónde la hoja?



29
Lluvias intensas
en este frío otoño.
Agua sobre agua.



30
Cuando aparece
esa neblina densa
se ve la nada.






31
Nubes pasando.
Las junta y las separa
el fuerte viento.



32
Niebla en mis ojos
al abrir la ventana.
¡Vaya mañana!



33
Aire ventoso
aviva la hojarasca,
la arremolina.



34
La tramontana,
las hojas de los árboles
arremolina.



35
La hoja ya seca
se desprende del árbol;
ya va cayendo...





36
Piñas, castañas,
todo el suelo está lleno.
Revive el bosque.




37
Toda una tarde
y el sol se deja ver
sólo un instante.




38
Noche cerrada.
La lumbre me hipnotiza
y el suelo cruje.




39
Sol que no viene.
Disfruto de lectura
junto a mi perro.




40
¡Cuánto ocre y rojo!
Al final del otoño
el sol se acaba.








16 comentarios:

aniki dijo...

"Crujen las hojas, como rotos cristales, mientras avanzo." Hermoso kaiku.
Me gusta el otoño. Tiene un colorido especial que lo hace cálido y acogedor. Y las hojas muertas me producen una cierta nostalgia.

Un abrazo, Aniki.

José Antonio dijo...

Con pocas palabras se puede decir mucho. Esa es la belleza del haiku.
Un abrazo.

Clara Schoenborn dijo...

José Antonio: realmente excelentes estos haikus. Son "fotografías escritas" del otoño, o mejor, "un noticiero" del otoño. Volveré a leerlos. Un abrazo amigo.

José Antonio dijo...

Clara, me alegra que te hayan gustado. Me gusta escribirlos, ya que me sirve para limpiar mentalmente pues, cómo bien sabes, pocas metáforas caben en 17 sílabas.
Un abrazo para ti.

salvadorpliego dijo...

Maravillosa cadena de Haikus. Esto te lo aplaudo de pie.

Un fuerte abrazo.

José Antonio dijo...

Gracias, Salvador, por tu generoso comentario, hasta me he ruborizado, je, je.
Otro abrazo para ti.

yiokun dijo...

gracias por pasearte, si te gustan los haikus te dejo esta web para que la disfrutes:
blogs.periodistadigital.com/elalmadelhaiku.php


saludos

José Antonio dijo...

Gracias, Viokun, la visitaré.
Un saludo.

psique dijo...

Muy interesante tu macro post de haikus. No suele escribirlos, entre otras cosas porque su naturaleza se me escapa un tanto a mi percepción absolutamente occidental, pero me gusta leerlos.

alguno, de todas formas, he compuesto

Te dejo mi pequeña aportación, con un haiku de otoño:


Alfombra en sepias,

velos en grana y ocre...

¡Ajuar de otoño!


PSIQUE

psique dijo...

Bueno, estos no son de otoño, pero te los dejo igual:

Es más, te animo a que me respondas con haikus. ¿Lo aceptas?.


DESIERTO


Noche en silencios,

mutismo entre las dunas,

aullidos quedos



Sol sin piedad,

luz grávida e impía,

desierto en penas.



Albas y ocasos

en dichas y quebrantos,

grito y silencio.



Pátina ocre,

arena en las arterias,

sed en los ojos



Ola que expira

infecta de amarillos,

duna infinita



.........

Te los dejo. A ver qué pasa...

Un beso

PSIQUE

José Antonio dijo...

Pues te contesto con un haiku, mi opinión de los que has puesto:

¡Cuántas metáforas!
Siempre en lo más sencillo
estará el haiku.

Algunos de DESIERTO:

¡Que soledad!
Sólo el sol acompaña,
ya ni las sombras.

La arena cubre
al lagarto que sale
de su escondite.

Viento de arena
que tapa hasta el camello.
Lloran los ojos.

Lo dificil es que al leerlo en voz alta no suene que parezca un teleframa y buscar siempre un instante, un momento puntual y fotografiarlo mentalmente, evitar la presencia del yo como protagonista del haiku en vez de ser objeto del haiku, ninguna metáfora, el mínimo de adjetivos y adverbios, intentar sugerir en vez de explicar, adecuarse al conocido contage de sílabas, 5, 7, 5,intentar dejar abierto el mensaje para que el lector lo cierre a su gusto, utilizar el efecto zoom, es decir, venir de lejos a cerca, al detalle.
Parece sencillo, pero salen pocos que realmente prendan en la retina del lector.
Un abrazo, Psique.

psique dijo...

Ya te dije que el haiku no era lo mío. Tengo demasiado arraigado el uso de la metáfora, de tal forma que, a veces, ni me percato que es tal. Sólo fue un intento y, me consta, que desafortunado para tal forma poética.

Sin embargo, las imágenes que usado bien me pueden ayudar en algún poema futuro, desde mi más asentado criterio occidentalista.

Un beso, y muchas gracias con continuar la tanda.

PSIQUE

José Antonio dijo...

Si que es lo tuyo, Psique, lo que ocurre es que en los que a mí me gustan pues se evitan el uso de las metáforas, pero eso es una percepción personal y hay escritores consagrados que han occidentalizado el haiku y cada cual le da su toque personal, algunos muy interesantes.
Te dejo uno y si quieres continuar podría ser divertido, ahí va:

¡Cuánta paciencia!,
el padre con el hijo
y viceversa.

Un abrazo, compañera.

psique dijo...

Con lo que me gustan a mí los retos, :D :D :D

Vengo de noche,
dejo en tu espacio un haiku,
y me voy rauda.

Aunque lo pienso,
y te leo de nuevo...
¡mucho más grato!

Te dejo un beso
escrito en tinta negra
que otra no tengo

Besotes

PSIQUE

psique dijo...

NO me riñas mucho, son las dos de la madrugada, llevo desde las siete levantada, y mañana, más de lo mismo... Así ¿quién está para sacarle nada a la sesera?.¡Con contar sílabas, ya he hecho bastante!, jejeje

Besos

PSIQUE

José Antonio dijo...

Pues yo me he levantado hace un rato y tampoco te creas que las tengo conmigo, pero me gusta este esfuerzo mental y ahí te dejo lo mío:

Y ya es de día.
En mi Blog unos haikus
que me despiertan.


¡Qué buen regalo!
Haikus y un sol que alivia
por mi ventana.


Recojo el beso
que me ha llegado entero
y otro te mando.

Gracias por tus haikus, que los he disfrutado.
Un abrazo, psique.