lunes, 19 de noviembre de 2012

POEMA

                                    Foto de Masao Yamamoto



Un día fue posible andar de espaldas
sin la testarudez del tiempo andado.
Avanzando hacia atrás.
Como quien va al revés
con la conciencia opuesta del sentido.

Fue posible ese día componer
las fibras adyacentes
que mantenían el calor intacto
donde debía de enfriar el frío.
Ese día cambió de vuelta el torno,
donde debiera haber un giro
hubo un espacio principal,
lo que fue izquierdo se hizo recto,
se puso encima lo de atrás
y lo que estuvo bien en lo anterior
se hizo mentira comparada.
El campo de la vista fue más nítido
pues mirar de costado ayuda
a entender el perfil de los extremos.

Tan solo hubo un problema:
al llegar al comienzo de la nada,
después de andar des-avanzando,
se abrió un abismo
donde el perímetro quedaba abierto,
pero no a un hueco,
más bien a un pico largo, en espiral,
donde la nieve se hace inútil.
La nulidad del sinsentido.

Llegar allí
hizo que todo
fuera lo opuesto del alcance
contrario de la idea.

Tal vez la vida fuera un des-andar.
Desde lo más recóndito de un gesto
hasta llegar a lo que fue prudente.

En el sentido estricto del poema.

Tal vez sea eso,
mirar lo escaso y ver sus ondas.
                                           Tal vez ni eso
sea.

8 comentarios:

Mercedes Ridocci dijo...

"Tal vez ni eso, ni siquiera un des-andar desde lo más recóndito de un gesto que nos lleve a lo que fue prudente."

"TAL VEZ NI ESO"

¡Ufff!

Tus versos siempre son profundos y tienen cierta geometria, cierta matemática que me llaman la atención.

Un abrazo

José Antonio Fernández dijo...

Gracias, Mercedes. Igual es que las matemáticas siempre se atragantaron, y ahora me desquito.
Abrazo!

José A. García dijo...

¿Por qué volver si queda tanto camino por andar? ¿Por qué encapricharse con el pasado y el futuro aún no lo conocemos? ¿Por qué hacer tantas preguntas?

Saludos

J.

José Antonio Fernández dijo...

Bueno, hacer preguntas está bien. Lo dificil es saber sus respuestas. Otro saludo para ti.

Nicolás Soria dijo...

Mirar de costado ayuda a entender el perfil de los extremos:és como tener otro punto de vista de un mismo asunto,es bueno conocer,de otra manera,en lo que anduviste...saludos!!!

María dijo...

"El campo de la vista fue más nítido
pues mirar de costado ayuda
a entender el perfil de los extremos."
Un poema que va reflexionando, en los abismos, por los caminos contrarios y una vuelta al inicio.
Una búsqueda constante para encontrar alguna salida.
Un abrazo

TODOFOTOJUANGARAY dijo...

UNA FORMA MAGISTRAL DE PLANTEARSE LA ETERNA DUDA.

José Antonio Fernández dijo...

Gracias Nicolás, María, Juan. Es un lujo tener tan buenos compañeros.