martes, 5 de julio de 2011

FRAGMENTOS

4

Me vi cayendo hacia el interior
de mí mismo y llegado al punto
de girar la cabeza y entender
que ya no existe forma de retorno,
lo más coherente
es disfrutar del sueño perseguido
que es saberse una piedra en su caída
dentro de un pozo sin tapón.

Ya llegará el momento
de que al vacío se le desdibuje
esa total ausencia de asideros.

7 comentarios:

emmagunst dijo...

solo hay que lograr despertarse y pasar a otro vacío.
(siempre me despierto muy rápido de esos sueños, con un espectacular salto! ) =)

vera eikon dijo...

Asideros en el vacío...Bueno, supongo que en los sueños todo es posible (y en el verso ¿no?). Últimamente creo que tengo demasiados sueños de esos de los que habla Emma, pero no encuentro asideros...Uy! Asidero, asidero......Creo que mi cerebro ha asido la palabra. Abrazos

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Ese final es realmente magnifico, como siempre...

Un fuerte abrazo
Marian

Princesa115 dijo...

Retornar es muy complicado...soñar es la luz de la vida pero despertamos y...qué hay? Un vacío.

Un abrazo

Anónimo dijo...

El poeta cuenta lo imposible. Que al "vacío se le desdibuje la ausencia de contornos"... Parece una tautología, audaz, un bucle... ¿Y esas lecturas de Juarroz, cómo van?

José Antonio Fernández dijo...

Gracias Amig@s.
Anónimo: ¿Piñeiro?, pues voy subiendo escalones por esa poesía vertical. No me cansa leer a Juarroz y lo mejor de todo es que noto que su lectura me está influyendo. A sido un buen descubrimiento.
Un abrazo y buen verano!!

Anónimo dijo...

Hombre, me alegro. Un abrazo a ti también, aunque no demasiado fuerte porque estos calores... Nos seguimos escribiendo.