jueves, 3 de marzo de 2011

PALABRA DE HONOR

¿Por qué me mira así? Sólo hice lo que me pidió. ¿Por qué no le pregunta a ella? Ande, pregúntele, aunque seguro que no le dirá nada. ¡Qué bien la conozco! Mire cómo cabecea, cómo gesticula, pero ve, no dice ni pío. Todo pose, ¡si lo sabré yo! Sólo le pido que se atenga a los hechos, nada más, y, sí, efectivamente, no niego que me comiera su lengua pero insisto que fue ella la que me lo pidió cuando me dijo:
-Soy toda tuya, venga, cómeme enterita.
-Muy bien.
Y usted bien ha de saber que un contrato, aunque sea verbal, es un contrato.

17 comentarios:

Suntphoto dijo...

Si es que hay que saber leer entre líneas. Una pregunta existencial ¿el sentido figurado, figura que tiene sentido? ...

Maite dijo...

Madre mía!!!! a esto se le llama literalidad ;) buen recurso. Un abrazo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Existe dos dichos jurídicos al respecto: uno de origen germánico que expresa "Que la mano se atenga a la mano", que traducido implica "Busca tu confianza donde la dejaste"; y el otro, proveniente del Ordenamiento de Alcalá, sobre el respeto a la palabra dada y que indica "De cualquier manera que el hombre se obliga, queda obligado".

El micro es muy bueno, José Antonio. Un personaje en los brazos de la psicosis. Unas palabras metafóricas en el alud de la pasión que sirven de pasto a la tragedia.
Medido y efectista, como ha de ser un buen micro.

Un beso.

vera eikon dijo...

Desde que el mundo es mundo los hombres se la pasan comiéndoles las lenguas a las mujeres....siempre esgrimen que son ellos quienes lo piden(dios creó a Eva sólo para que Adán tuviera alguien a quien echarle la culpa) y en algunos casos incluso es verdad.
De todos modos el relato también funciona si nos ceñimos al sentido literal. Me gustó
Abrazo

José Antonio Fernández dijo...

Amiga Vera, el sentido lo da quien lo lee. Aunque me quedo con el tuyo, ese comerse la lengua, entiendo que metafóricamente.
Gracias y un abrazo.

luis dijo...

Hay hombres que sin quererlo, sin proponérselo, anulan a quien comparte su vida con ellos. Se le comen no solo la lengua, son capaces de llegar mucho más lejos y entonces es cuando llega el desastre.
Un micro genial amigo José Antonio.
Saludos

pedrojescritor dijo...

Hay gente que se tomas las palabras demasiado a pecho. Muy buen microrelato.
Saludos.

Gustavo Pertierra dijo...

Pues creo que esa mujer ya no podrá hacer más contratos verbales. Parece un episodio matrimonial de la vida de Hannibal Lecter, desde luego tu breve relato tiene una intensidad y sopresa final que demuestran una gran maestría en el género.
Un fuerte abrazo, compañero.

Mirta Gili dijo...

Sin pedido, ni ruego, alguna vez Tyson se quecó con un trozo de oreja de Holyfield... Bien se justifica satisfacer el pedido del ser que uno ama, no ?
Oh, por Dios !!! Las cosas que imaginasss.

Buen relato y justificado muy bien "el silencio"

Te abrazo

Princesa115 dijo...

Se lo tomó al pie de la palabra e hizo lo que le sugirió.
Original micro, enhorabuena

Besos

Ana Manotas Cascos dijo...

Una entrada muy buena. Suscribo las palabras de Luis, hay hombres que sin proponérselo o proponiendoselo anulan totalmente a la persona que tienen al lado, que penoso.
Un saludo

César Sempere dijo...

Si te lo dijo...

Jan Puerta dijo...

Un amigo, solía decir en sus tertulias, un contrato suele ser una sentencia.
Un abrazo

TORO SALVAJE dijo...

Malos tiempos para los hombres cumplidores.
Que poca sensibilidad tiene la sociedad con ellos.

Saludos.

Jose Joel Rios dijo...

Por eso los contratos tienen cláusulas y sin ellas que haremos? Digo literalmente...
Saludos José Antonio.

María dijo...

Humor negro, pero a la vez simbólico.
Un abrazo, M.

Javier dijo...

Por la manera de cabecear y gesticular de ella, la debió tener calva.
Salud, suerte y libertad