martes, 29 de septiembre de 2020

POEMA

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EL MISMO MAR

 

PERMANECES al borde de este mar,

el mismo mar de siempre, y, con mirar incierto,

dejas que su presencia desbordante

te sobrepase; buscas salvaguarda

en los reflejos de sus aguas limpias.

 

Deseas conocer la sima de este líquido,

conmoverte con tanta magnitud,

pretendes adentrarte

en su resaca plácida y hundirte

hasta sentir que los pulmones rueguen

la llama salvadora del oxígeno.

 

Notas las marcas de la sal y el yodo

azulando la piel, sientes las recias aguas

forzando el eje de la roca, hiriéndola.

 

Cuánta violencia traen los nubarrones negros.

Mas cómo lustra el sol cuando se calcifica.

 

Persistes en tu larga ensoñación

y buscas más allá del confín último.

 

Descansa en tu razón, tu mente lúcida,

la seductora música del agua;

el vaivén de las olas te hipnotiza

y en esa cuna subes.

                                Te abandonas.

Accedes a que el pensamiento oville

mientras la tarde avanza, amarillea.

Se cuela el frío por tu introspección

pero, qué más te da, dejas que fluya,

que dentro rompa, igual que la ola rompe,

dejas entrar su fuerza desbocada

pues todo cuanto ayude a cavilar

te hace bien, reflexionas.

 

Entonces, ya al dictado, escribes algo,

palabras que te dicta el horizonte,

que a ti llegan, mezcladas, removidas,

igual que el agua de este mar bravío,

 

las juntas, las ordenas, y, así, escribes

en un papel que se presenta cómplice.

 

Mas el mar, ¿qué te dice el mar?, ¿qué escuchas

que tanto reverbera en su gran lámina,

qué dice que no puedes desasirte

de esa voz, de esa pura fantasía?

 

Escribes que es el mar de siempre, el mismo,

escribes que te interrumpió el silencio

la susurrante voz de una sirena al fondo.

Escribes ya de noche, en soledad,

que el mar no es otra cosa que un recuerdo,

un mundo decapado, que es la infancia

olvidándose,

 

escribes rebuscando en tanta agua,

comprendes que es en ella

donde la paz te aguarda, en su silencio.

 

Escribes, nada más, por escribir.

Te adentras en el mar de las palabras

completamente solo. 

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