lunes, 23 de julio de 2018

POEMA

                                                   Foto de un servidor



EL MELOCOTONERO

¿CÓMO es posible que algo tan humilde,
una semilla sin apenas pulpa,
plantada en el sustrato del jardín
y mimada durante tantos años,
exuberante surja y nos lo muestre?

En su fertilidad el árbol clama
continuo ofrecimiento. Se regala.

¡Cuánto agradecimiento en sus frutos exhibidos!

El melocotonero
en su misterio envuelto nos muestra la esperanza:
la trascendencia del alumbramiento.
En sus ramas dobladas por la carga
de tanto fruto calentado al sol,
es donde se evidencia la certeza,
su escondido secreto.

Es la razón de ser de la simiente,
gozoso germen, satisfecho anhelo;
fruta en su álgido punto,
que en su celebración es cosechada.

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