miércoles, 27 de julio de 2016

ASÍ ES LA VIDA

                                 Foto de Masao Yamamoto





ASÍ ES LA VIDA
                           a Doris, ya ausente

   
ES la revelación, es el recuerdo.
Rememoras aquello
que a los ojos de todos ya no existe.
Te viene a la memoria, como un mantra,
la pertinaz ausencia,
                             y no la eludes,
la vives en tu ser, la resucitas.

Así es como dialogas con los muertos.
Haciendo ver que escuchan, que respiran.
Como si deambularan sus cuerpos desnutridos
por escarpados páramos,
por improbables sendas.

Pero bien sabes que esto no es posible.
La carne necesita del cariño,
del calor tibio que la sangre ofrece
y que riega, renueva, da alimento
al músculo, a la vida.

Pero aun así resistes el envite,
la dura asignatura de la lógica,
el ruego, el puro grito de la muerte
que intenta hacerte ver
que es tarde ya, que el tiempo ahora es otro.

No llegas a entender. Por eso exclamas:
Así es la vida, bella en su concepto
mas cruel e injusta; dura en su actitud.

Sabes que el transcurrir te hará olvidar
y haces que sea la resignación
mera herramienta, avío, el objetivo.

Te agarra la añoranza.

Haces de la humildad tu condición.
Y, así, con obediencia,
esperas revertir lo que es destierro.



2 comentarios:

SUSANA BENET dijo...

Precioso poema, muy intenso. Feliz verano,

José Antonio Fernández dijo...

Muchas gracias, Susana. Te deseo un verano lo más fresco posible.

Un abrazo!