martes, 17 de mayo de 2016

POEMA

                                                 Foto de un servidor

UN SUEÑO     
  
   UNA vez más te encuentras delante de este mar
que tantas alegrías te ha obsequiado.
                                                   Realmente
no conoces lugar más propicio para estar
así: escuchando el ruido de las olas;
viendo cómo las nubes solas se desmoronan
tan lentamente como tu propio pensamiento.
Notas que se abre tu imaginación
estrictamente: donde debiera estar el agua,
el mar que tantas veces te ha llamado,
encuentras tierra, el manto oloroso de un pinar
igual que aquel que antaño trajinabas
con tus manos de niño; en cambio ahora es tu mente
la que te trajo a este lugar de tierra firme
que no es más que una lámina inconsistente de agua,
un dócil vidrio que resiste a duras
penas el mecanismo gravitatorio de tu peso,
el propio precipicio de los años
que ha hecho de ti lo que eres.

Así, delante de este mar fallido.

Ahora altar inequívoco.

8 comentarios:

. dijo...


Diría que la imaginación, en este caso, en este su poema, es memoria.
Muy bello, también un poco triste, o melancólico, nostalgia de otros tiempos, o de nosotros mismos.
Un placer leerle, Jose Antonio, siempre. Gracias
Abrazos, salud

montserrat

José Antonio Fernández dijo...

Muchas gracias, Montserrat, por tu comentario. El mar es propicio para la nostalgia y el reencuentro. Es curativo.

Un abrazo!

Micaela dijo...

El mar siempre es mágico y es realmente curativo y renovador de energías, al menos para mí. Precioso poema como siempre. Un abrazo.

José Antonio Fernández dijo...

Es un privilegio tener el mar cerca. Muchas gracias, Micaela.

Un fuerte abrazo.

Jesus Dominguez dijo...

El mar con toda su inmensidad.

Muy bonito.

Un saludo

José Antonio Fernández dijo...

Así es, Jesús. El mar con toda su grandeza. Otro saludo para ti.

SUSANA BENET dijo...

Me gusta el poema y "un servidor" hace fotos preciosas. Besos,

José Antonio Fernández dijo...

Pues un servidor está muy contento de que opines eso. Un abrazo, Susana.