martes, 4 de noviembre de 2014

RECOGIMIENTO



      NO hay nada tan cercano a la dicha verdadera
como cuando, por simple aburrimiento
o por sobrevenida decisión,
se hace del ensimismamiento un arte:
la forma de adentrarse en uno mismo;
el dejarse arrastrar a los confines
de lo profundo y lo desconocido.
Es lo más parecido a ser el ser
que en realidad ya somos.

Es un estado casi espiritual
donde lo físico desaparece
y otras leyes no escritas son las que nos gobiernan
y hacen de nuestro cuerpo un alguien muy diferente;
con otros modos de entender las cosas;
con un mirar distinto, irracional,
ilógico y, en cambio, verosímil.

No dura demasiado ese delirio;
tal vez sólo un instante. Incluso así es suficiente;
sobra para plasmar algún verso en un papel;
en el recogimiento de uno mismo:
su propia luz, su mundo.

4 comentarios:

Mery Garabote dijo...

Un instante....o una sensacion, hasta de un simple suspiro, puede salir un bello poema. Besos de arcoiris.

José Antonio Fernández dijo...

Gracias Mery.Un abrazo.

SUSANA BENET dijo...

Creo que ese recogimiento del que hablas en tu poema es esencial para la poesía. Besos,

José Antonio Fernández dijo...

Así es Susana, sin ese recogimiento, que no soledad, poco hay que hacer.

Un abrazo!